Por Renán Baqueiro
27 de agosto de 2006. Hay fechas que se escriben en un calendario… y hay fechas que se quedan para siempre en el corazón.
Mañana se cumplen 20 años de una de las noches más hermosas que ha vivido Yucatán: aquella noche en la que nuestros Leones de Yucatán volvieron a convertirse en campeones de la Liga Mexicana de Béisbol.
Veinte años después, todavía podemos cerrar los ojos y escuchar aquel rugido del Parque Kukulcán. Podemos recordar la emoción, los nervios, los gritos, las lágrimas y ese momento inolvidable en el que Jesse Castillo conectó aquel cuadrangular en la entrada 14 para darle a Yucatán el campeonato frente a los Sultanes de Monterrey.

Pero un campeonato nunca lo gana un solo hombre.
Lo ganó Lino Rivera, aquel manager puertorriqueño que supo creer en un equipo que llegó a la postemporada como cuarto invitado y terminó escribiendo una de las páginas más gloriosas de la historia melenuda.
Lo ganaron Oscar Rivera, Héctor Castañeda, Luis “Rayo” Arredondo, Luis Borges, Oswaldo Morejón, Oswaldo Verdugo, Salvador Arellano, Jesse Castillo, Willie Romero, José Vargas, Pedro Castellano, Donzell McDonald, Said Gutiérrez y tantos otros guerreros que dejaron el alma sobre el terreno.
El “Rayo” Arredondo bateó para .370 y fue uno de los grandes protagonistas de aquella temporada. José Vargas se convirtió en ese brazo de confianza que cerraba los partidos. Y Jesse Castillo pasó para siempre a la historia con un batazo que hizo explotar de emoción a todo Yucatán.

También hay que recordar a quienes estuvieron detrás de ese equipo, a los directivos, al personal del club y, de manera muy especial, a Gustavo Ricalde Durán, propietario de aquellos Leones campeones de 2006, quien durante años trabajó para construir una organización capaz de volver a tocar la gloria. Y precisamente el día de su cumpleaños su equipo de todos sus amores fue campeón, ya se iría tranquilo con Dios porque logró un campeonato como Él quería.
Y hay algo que para mí hace que este recuerdo sea todavía más especial.
Yo también fui parte de aquellos Leones de Yucatán.
En aquel 2006, Renán Baqueiro estaba ahí, en la cabina de audio, como DJ, viviendo desde adentro una temporada que terminó convirtiéndose en historia. Y permanecer en la organización 12 temporadas.
Quizá mi nombre no aparezca en las estadísticas.
Quizá no haya bateado un hit ni lanzado una entrada.
Pero estuve ahí.
Sentí aquel ambiente.
Escuché aquel estadio.
Viví aquellos momentos.
Vi de cerca a aquellos jugadores convertirse en campeones.
Y eso es algo que voy a llevar conmigo toda la vida.
Porque ser parte de los Leones no siempre significa estar dentro del terreno de juego.
A veces también significa estar detrás de un micrófono, poner música, acompañar a la afición, sentir cada lanzamiento, cada batazo, cada carrera… y formar parte de esa enorme familia que hace que el béisbol sea mucho más que un deporte.
Es identidad.
Es memoria.
Es Yucatán.
Han pasado 20 años.
Muchos de aquellos jugadores ya se retiraron. Algunos ya no están con nosotros. El estadio ha cambiado, la organización es otra y nuevas generaciones han aprendido a amar a los Leones.
Pero hay algo que no ha cambiado:
Aquel campeonato sigue viviendo en el corazón de los melenudos.
Hoy quiero recordar y agradecer a todos los que hicieron posible aquella hazaña.
A los jugadores.
Al manager.
A los directivos.
A los coaches.
Al personal del club.
A quienes trabajaban detrás del espectáculo.
Y, sobre todo, a esa afición yucateca que nunca dejó de creer.
Porque aquella noche del 27 de agosto de 2006, Yucatán no solamente ganó un campeonato.
Yucatán volvió a sentirse campeón.
Y 20 años después, cuando recordamos aquel cuadrangular de Jesse Castillo, cuando pensamos en Lino Rivera, en el “Rayo”, en Morejón, Borges, Oscar Rivera, Salvador Arellano, José Vargas, Willie Romero y en todos aquellos guerreros…
volvemos a sentir lo mismo.
El corazón vuelve a acelerarse.
Los recuerdos vuelven.
Y por un instante…
volvemos a estar ahí.
En el Kukulcán.
Con miles de voces gritando.
Con lágrimas en los ojos.
Con el corazón latiendo al ritmo de un solo rugido:
¡LEONES CAMPEONES!
20 años después… gracias por aquella historia.
Y gracias por permitirme decir, con enorme orgullo:
“Yo también estuve ahí.”
— Renán Baqueiro
DJ en la cabina de audio de aquellos Leones de Yucatán campeones de 2006.
27 de agosto de 2006 — 20 años de gloria.
Una historia que jamás dejará de rugir.
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