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AGUA PODRIDA EN YUCATÁN Y VILA LO SABE

  • El Gobernador conoce los resultados de los estudios científicos que le informaron especialistas del Cinvestav, la Uady y la UNAM, pero no los publican para no afectar al turismo, así como también lo supieron Rolando Zapata Bello e Ivonne Ortega.
  • El Gobierno sabe que hay una relación directa entre diferentes tipos de cánceres, como el de mama y el cervicouterino, con el agua de los cenotes, afirmó a Sol Yucatán el ingeniero y representante de Ciudadanos Hartos, Humberto Reyes Montiel.
  • Un millón de yucatecos toman agua de pozo, por lo que toda esa gente tiene cáncer, sin excepción. Lo puede desarrollar o no, se puede presentar a altas edades o tempranas, todo depende de su organismo.

Redacción/Sol Yucatán

El problema más grave que tiene Yucatán es la contaminación del agua por partículas cancerosas. El Estado tiene una población actual de 2.3 millones de habitantes. Un millón vive en Mérida y el otro millón vive en las comunidades rurales.

¿Y de qué agua toman las comunidades rurales? De los pozos. Por lo que toda esa gente tiene cáncer: toda. Sin excepción. Lo puede desarrollar o no, se puede presentar a altas edades o tempranas, todo depende de su organismo y del grado de contaminación.

Por ello, ahora es común escuchar en las comunidades que gente de 40 años fallezca de cáncer en el hígado o en colon. Y hay que ser claro: estos no son casos ajenos al gobierno del Estado, son crímenes ecológicos.

Pues lo más grave es que las autoridades están informadas de esta situación. Gracias a una investigación de la Universidad Autónoma de Yucatán (Uady), realizada hace diez años, el Gobierno sabe que hay una relación directa entre diferentes tipos de cánceres, como el de mama y el cervicouterino, con el agua de los cenotes.

El ingeniero y representante de la asociación civil Ciudadanos Hartos, Humberto Reyes Montiel, afirmó a Sol Yucatán que el agua en el Estado se encuentra podrida y advirtió que es necesario que el gobernador Mauricio Vila atienda ya este problema.

El ingeniero Reyes Montiel precisó que hay cuatro motivos por los cuales el agua potable de Yucatán está envenenada y contaminada.

Cuando en su canal de YouTube, Reyes Montiel afirmo que el agua está podrida, la Japay le quiso contestar con otros datos, pero la respuesta del activista fue contundente: la Japay no tiene vela en el entierro, ella perfora a 42 metros de profundidad, que es la única parte donde se puede encontrar agua limpia.

Pero, ¿qué tenemos de los 42 metros para arriba? Lo primero que tenemos es el uso de pesticidas prohibidos. De los 32 pesticidas que existen en el mundo, 28 están prohibidos, y los 28 se utilizan en la Península de Yucatán.

De tal manera, que los fumigadores, sus ropas, gorras, chamarras, manos, todo el ropaje que usan, así como los bidones, están llenos de partículas cancerígenas. Es decir, las casas de estos fumigadores están contaminados superficialmente por estas peligrosas partículas, poniendo en riesgo a toda su familia.

Pero además, todo lo que fumigan, se escurre y llega al suelo y pasa al manto freático. En este punto, Reyes Montiel señala que en todo el país, excepto en Yucatán, hay más de 40 metros de tierra que protegen al manto freático de estos químicos.

Pero en nuestro Estado no sucede eso, ya que no tiene suelo: la tierra es de 30 a 40 centímetros y después viene pura roca. Por lo tanto, las partículas que se filtraron al suelo por la fumigación, se escurren a través de la roca y llega hasta los mantos freáticos.

Las investigaciones ahí están; conocen los resultados, pero no los publican para no afectar al turismo. Es decir, por el turismo, el actual gobierno con Mauricio Vila Dosal al frente no mueve nada. Por lo que en esta situación criminal, Vila Dosal es cómplice porque lo sabe. Así como también lo supieron Rolando Zapata e Ivonne Ortega.

Los científicos del Cinvestav, la Uady y la Unidad Académica Sisal (UAS) de la UNAM tienen información desde hace 12 o 15 años. Hay notas que datan del 2012 escritas por estos académicos, pero estos especialistas no hablan el lenguaje político. Ni los políticos el científico.

Finalmente, el ingeniero agregó que otros grandes contaminantes del agua yucateca provienen del crecimiento indiscriminado de los nuevos desarrollos inmobiliarios, los basureros y las granjas porcícolas. Así como de la apatía y el desinterés de los gobiernos municipales y el estatal. (En nuestra próxima edición puede leer el reportaje completo avalado con documentos)

Agua de los cenotes, con partículas cancerígenas
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