----------

EL CALVARIO DE LA MADRE CONCHITA

Redacción | La Opinión de México | Sol Quintana Roo | Sol Yucatán | Sol Campeche | Sol Chiapas | Sol Belice | La Opinión de Puebla (Cuatro de siete partes) Ciudad de México. – El 23 de noviembre de...

CIUDADANOS SE ARMAN CONTRA TALADORES

InicioReportajes EspecialesNarcotráficoCIUDADANOS SE ARMAN CONTRA TALADORES
  • Comuneros y ciudadanos decidieron tomar las armas para realizar recorridos de día y de noche en la zona del bosque para localizar y detener a los talamontes.
  • La guerra entre cuatro grupos criminales –Sinaloa, Cártel Jalisco, Guerreros Unidos y Los Rojos–  mantiene al estado de Morelos sumido en una crisis de seguridad sin precedentes.

Ricardo Ravelo | La Opinión de México | Sol Quintana Roo | Sol Yucatán | Sol Campeche | Sol Chiapas | Sol Belice | La Opinión de Puebla

(Segunda de cinco partes)

Ciudad de México.- Desde hace varios años, en Morelos las autoridades han luchado contra los talamontes que insisten en derribar cientos de hectáreas de árboles, cuya madera venden al por mayor, generando jugosas ganancias.

Ante el nulo apoyo de las autoridades, habitantes de la comunidad de San Juan Atzingo, localizado en los límites de Morelos y el Estado de México, se cansaron. En días recientes tanto comuneros como ciudadanos decidieron tomar las armas para realizar recorridos tanto de día como de noche en la zona del bosque para localizar y detener a los talamontes.

La gente de San Juan Atzingo aseguró que la desvastación de sus bosques es cada vez mayor, por lo que decidieron actuar.

El corredor biológico Chichinautzin es ahora escenario de persecuciones entre taladores ilegales y comuneros, quienes armados con pistolas cazan a los talamontes o los corren con disparos al aire.

Hace unos días, los habitantes de Atzingo lograron que un grupo de talamontes abandonaran su camioneta repleta de madera. Ante el poder del llamado cártel de los talamontes, el gobierno de Morelos se muestra impotente o es cómplice, asegura una fuente consultada que solicitó el anonimato.

CÁRTELES: LA GUERRA POR EL TERRITORIO

La guerra entre cuatro grupos criminales –Sinaloa, Cártel Jalisco, Guerreros Unidos y Los Rojos–  mantiene al estado de Morelos sumido en una crisis de seguridad sin precedentes.

Tanto de día como de noche las balaceras se presentan en la vía pública, bares, cantinas, centros nocturnos y hasta en los estacionamientos de las plazas comerciales el crimen organizado ajusta cuentas con sus rivales.

En la ciudad de Cuernavaca, fue ejecutado Moisés Brito, mejor conocido en el mundo del hampa como “El Balam”, a quien las autoridades tanto de Morelos como de Guerrero identificaron como jefe de sicarios del grupo delictivo “Guerreros Unidos”.

De igual forma, las autoridades pudieron confirmar que se trata del mismo personaje que estaría implicado en la desaparición de los 43 estudiantes de la normal de Ayotzinapa desaparecidos en septiembre de 2014 por el crimen organizado. Por esos hechos, Brito tenía orden de aprehensión

La ejecución del sicario ocurrió en el estacionamiento de una tienda de conveniencia localizada en la avenida Diana, muy cerca de la autopista Curnavaca-México. “El Bandam”, según la recapitulación que hicieron las autoridades, arribó al lugar acompañado de una mujer.

Ahí se encontraron con otras personas y una de ellas sacó una pistola y le disparó a “El Bandam” y su acompañante, quien quedó gravemente herida y fue llevada a un hospital cercano donde falleció. El cuerpo del jefe de sicarios de “Guerreros Unidos” quedó tirado en el lugar de los hechos y fue levantado por las autoridades forenses.

De inmediato hubo intercambio de información entre las fiscalías de Guerrero y Morelos. Uriel Carmona Gándara, fiscal general de Morelos, quien acudió a la escena del crimen, dijo que el hombre asesinado –Moisés Brito, “El Bandam” –tenía una orden de aprehensión por que se le vinculó a la desaparición de los estudiantes de Ayotzniapa.

Al revisar lo ocurrido dijo que “El Bandam” murió como consecuencia de un ataque directo con pistola .9 milímetros; expuso que no se sabía si había sido un asalto o una ejecución, pero expuso que ésta segunda hipótesis sería sobre la que trabajaría la Fiscalía a su cargo. Para corroborar lo ocurrido, la dependencia procedería a revisar los videos captados por el Centro de Coordinación, Comando, Control, Comunicación y Cómputo (C-5).