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COBRAN OBRAS INCONCLUSAS

  • El exalcalde de Tizimín, Jorge Alberto Vales Traconis, contrató los servicios de Abelardo Javier Donde Romero, acusado de encubrimiento en la FGE, a quien le entregó tres millones de pesos para el proyecto de la Casa de la Cultura.
  • Pese a las irregularidades jurídicas en su contra, el Edil del Oriente del Estado decidió contratarlo de manera directa, a través de una disfrazada licitación pública, para que efectuara una ficticia obra.
  • También gastó 3.1 millones de pesos en la construcción de techos de concreto de viviendas de familias de escasos recursos pero las obras fueron de precaria calidad debido al descarado desvío de recursos.

Redacción/Sol Yucatán

Tizimín.- En su desesperación por aprovechar el año de Hidalgo, el exalcalde de Tizimín, Jorge Alberto Vales Traconis, contrató los servicios del contratista Abelardo Javier Donde Romero, acusado de encubrimiento en la Fiscalía General del Estado (FGE), a quien le entregó tres millones de pesos para trabajar en el proyecto de la Casa de la Cultura.

El contrato a modo se firmó una semana después de las elecciones de 2018, para acabar días antes del término de su administración, en una obra en la que no se especificaron los detalles del trabajo efectuado durante poco más de dos meses.

De acuerdo con la FGE, en junio de 2009, Reyna Romero Ramírez y Abelardo Javier Donde Romero fueron absueltos del delito de encubrimiento del que fueron acusados a mediados del año anterior, pero su situación legal empeoró a partir de 2018.

Según el expediente 1051/2018, se promovió un amparo indirecto en contra de FGE de Yucatán, en el Juzgado Primero de Distrito y en el Décimo Cuarto Circuito, Federal, ya que la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) lo quería detener en Mérida, e incluso, pretendía ponerle droga entre sus pertenencias.

Pese a las irregularidades jurídicas en su contra, el edil del Oriente del Estado decidió contratarlo de manera directa, a través de una disfrazada licitación pública, para que efectuara una ficticia obra.

Por ende, el 13 de junio de 2018, Vales Traconis suscribió el contrato de obra pública con base a precios unitarios y tiempo determinado, con número LO-831096994-E11-2018, relativo a la Casa de la Cultura de Tizimín.

Debido a ello, se le asignó un presupuesto por dos millones 998 mil pesos, cuyo recurso es de orden federal.
El municipio otorgó un anticipo por el 30 por ciento del monto del contrato, que corresponde al importe de 899 mil 400 pesos para que el contratista realice en el sitio de los trabajos la construcción de bodegas e instalaciones y, en su caso, para los gastos de traslado de maquinaria y equipo de construcción e inicio de los trabajos así como, para la compra y producción de materiales de construcción, la adquisición de equipos que se instalen permanentemente y demás insumos.

El plazo de ejecución de la obra objeto es de 70 días naturales, por lo que el trabajo inició el mismo día es que se suscribió el documento, y la labor concluyó el 21 de agosto de 2018.

A pesar que se trató de una licitación pública, en ningún momento se dio a conocer el número de participantes, ni la propuesta ganadora.

El contrato está compuesto de 25 cláusulas, distribuidas en 11 fojas, en el cual se detectó diversas irregularidades por lo que destaca la violación a la Ley de Obras Públicas y Servicios Relacionados con las Mismas, así como su reglamento en vigor, al igual que la Ley de Gobierno de los Municipios del Estado de Yucatán.

Tanto el concejal como el administrador único signaron el documento, junto con por la secretaria de la comuna, Gabriela Alejandra Gutiérrez Marfil, el director de Obras Públicas y desarrollo Urbano, Edgar Rolando Coronado Febles, y el subdirector del ramo, Christian Oswaldo Poot Reyes.

En dicho año, Vales Traconis gastó 3.1 millones de pesos en la construcción de techos de concreto de viviendas de familias de escasos recursos, de diversas comisarías, sin embargo, las obras fueron de precaria calidad debido al descarado desvío de recursos.

En esta ocasión, el acto de corrupción lo estableció con el administrador único de la empresa Proyectos Urbanizaciones y Construcciones, Sociedad Anónima de Capital Variable, Raúl José Canto Duarte, quien también ha efectuado negocios turbios con el presidente municipal de Mérida, Renán Barrera Concha, para trabajos en parques públicos.

En los últimos meses de su administración, el edil aprovechó sus contactos para autorizar proyectos para la realización de diversas obras, muchas de las cuales no se efectuaron, o bien fueron de mala calidad, de tal manera, tuvo una redituable ganancia.

El 5 de marzo de 2018, el munícipe suscribió el contrato de obra pública con base a precios unitarios y tiempo determinado número Faism-096-Techos-002-2018, relativo a la “Construcción de 75 techos de concreto en comisarías varias, en el municipio de Tizimín”.

Aunque se trató de una licitación pública, no se especificó el número de licitantes, pues lo que se trata de una disfraza adjudicación directa a favor de dicha iniciativa privada, la cual, está ubicada en la colonia Tanlum, en la capital yucateca.
Por ende, se le asignó un techo financiero por tres millones 86 mil 782.55 pesos, recurso proveniente del Ramo 33 y a cargo del Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social Municipal (Faism) del ejercicio 2018.

Incluso, el municipio otorgó un anticipo por el 30 por ciento del monto del contrato, que corresponde al importe de 926 mil 34.76 pesos.

El plazo de ejecución de la obra objeto fue de 100 días naturales, por lo que el contratista empezó a laborar el 5 de marzo, es decir, el mero día en que se firmó el documento, y el trabajo concluyó el 12 de junio de 2018, o sea, una semana después de los comicios.

Ese mismo día, Vales Traconis suscribió un par de contrato con los empresarios Carlos Manuel Heredia Hoyos y Diego Tuz Matos, por un monto de cerca de 8.3 millones de pesos, cuya labor se efectuó en plena campaña electoral.
Primeramente, para “cumplir con su promesa de campaña”, ordenó beneficiar a 50 familias de escasos recursos, quienes ya contarían con un moderno baño, aunque de precaria calidad.

Durante su trienio 2015-2018, diversas fueron las ilegalidades que cometió el presidente municipal del Oriente del Estado, tal el caso del desvío de recursos, entre otras arbitrariedades, las cuales, aumentaron en los últimos meses de su administración, llegando a acuerdos premeditados con diversos empresarios, tal como ocurrió con Casa Nah Constructora, SA de CV.

El 5 de marzo de 2018, ambos signaron el contrato de obra pública con base a precios unitarios y tiempo determinado, con número Faism-096-Sanitarios-008-2018, correspondiente a la “Construcción de 50 baños con biodigestores en la localidad y municipio de Tizimín”.

Dado que dicha compañía, cuya matriz está en Mérida, resultó ganadora, se le asignó un presupuesto por dos millones 961 mil 670.70 pesos, recurso proveniente del Ramo 33 y a cargo del Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social Municipal, del ejercicio 2018.

El municipio otorgó un anticipo por el 30 por ciento del monto del contrato, que corresponde al importe de 888 mil 501.21 pesos.

El plazo de ejecución de los trabajos objeto fue de 100 días naturales, por lo que el contratista comenzó a laborar el mismo día de la firma del documento, para concluir el 12 de junio.

La misma ilegalidad cometió Vales Traconis al autorizar la construcción de cerca de 100 recámaras, para igual número de familias, en beneficio recíproco con la empresa Ansera, SA de CV.

Evidente fue el favoritismo para el titular de dicha compañía, Diego Tuz Matos, pues el 7 de mayo de 2018, se emitió el acta de fallo de la licitación pública para el desarrollo de la obra de “Construcción de 92 recámaras adicionales (cuartos dormitorios) del municipio de Tizimín”, con número de convocatoria FAISM-096-Fonhapo-vivienda-001-2018 y de procedimiento de Compranet LO-831096994-E9-2018.

En el evento participaron cuatro licitantes, de los cuales, tres eran empresarios y una persona física.
El edil privilegió a Ansera, SA de CV, a la cual le otorgó un techo financiero por cinco millones 333 mil 268.05 pesos. Al mismo tiempo se le entregó un anticipo del 30 por ciento del total.

El recurso provino del Fondo Nacional de Habitaciones Populares (Fonahpo), es decir, son recursos federales destinado al Ayuntamiento de Tizimín.

La firma del contrato se efectuó al día siguiente, y se determinó que la obra tendría una duración de 85 días naturales, que inició el 8 de mayo, para concluir, el 31 de julio de 2018.

Cabe resaltar que el monto de los tres contratos ascendió a 11 millones 381 mil 721.30 pesos.

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