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CASO KENNEDY: INSANO MENTAL

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PROBLEMAS EN EL CJNG

EL TIRO DE GRACIA

COBRO DE PISO YA DETONA MEGA-INFLACIÓN NACIONAL

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  • A lo largo y ancho del territorio el cobro de piso que impone el crimen organizado se ha convertido en zozobra permanente para comerciantes grandes y pequeños. En El Estado de Mexico han cerrado más de tres mil comercios, pues terminaron arruinados por la delincuencia, en tanto que en Cuautlá, Morelos, han bajado la cortina mil 600 comercios
  • “Ya no podemos con ese problema y decidimos cerrar nuestros negocios”, aseguran algunos comerciantes consultados. Esa es la ley que impone el crimen organizado en el país y que mantiene impune, pues el Gobierno Federal no combate ese flagelo, por el contrario, hay denuncias que implican a policías de todos los niveles que forman parte de las bandas que arruinan a comerciantes
  • Lo más grave, es que ahora el crimen impone el precio en los productos de consumo y, de acuerdo con un informe de la Secretaría de Economía del Gobierno Federal, ese flagelo ya impactó el aspecto inflacionario en todo el país

Ricardi Ravelo/Corresponsaías Nacionales/Grupo Sol Corporativo

Ciudad de México. – El cobro de piso no sólo ha sumido en la ruina a comerciantes grandes y pequeños: también ha impactado muy fuerte en la economía nacional, pues en buena parte del territorio los cárteles de la droga imponen incluso el precio de los productos básicos, como la tortilla, hueco, carne, leche, entre otros, a fin de que los dueños de los negocios puedan pagarles la cuota acordada.

En el Estado de México, la Familia Michoacana les cobra piso a todos los comerciantes y nadie se escapa. En su lista están expendedores de tortilla, carnicerías, pollerías, pescaderías, gasolineros, negocios de materiales de la construcción, bares, cantinas, restaurantes, taqueros, vendedores de elotes preparados y hasta los ambulantes le tienen que pagar una cuota al crimen. Quien se niegue se muere, afirman algunas de los volantes que han puesto en circulación los criminales para enterar al comercio en general cuando hay cambios de reglas.

En el estado de Morelos, donde gobierno el exfutbolista Cuauhtémoc Blanco, el cobro de piso se volvió casi una política de Estado. Esto ha causado que en municipios como Cuautla –donde hay industrias y muchos comercios –haya cerrado en el último año mil 600 comercios porque debido a que ya no pueden pagar el piso correspondiente.

UN FLAGELO IMPUNE

 Mientras el gobierno federal aumenta el rigor para cobrarle impuestos a los empresarios evasores, el crimen organizado hace lo propio en el país con comerciantes grandes y pequeños. “Si no pagas, te mueres”, reza la consigna criminal.

Y si los comerciantes quieren vivir, deben pagar. No hay de otra: o pagas o te desaparecen, afirma un comerciante del mercado La Merced que recientemente tuvo que llegar a un arreglo con criminales para que lo dejaran trabajar.

Cuenta que lo contactaron a través de un conocido suyo: los narcos –dice –tenían mi domicilio particular, fotografías de mi familia y hasta las placas de los automóviles de mi familia. Alejandro Toledo Aguirre es comerciante. El crimen le pidió 200 mil pesos mensuales. “Según el zapo es la pedrada”, dice al tiempo que detalla que es propietario de veinticinco carnicerías en la ciudad de México y para poder mantenerse con vida debe pagarle al crimen organizado esa suma los días primero de cada mes.

–¿Usted deposita el pago de piso? –se le pregunta.

–No, una persona pasa cada mes por el dinero. Lo pago en efectivo a las 12:00 del mediodía. Ese pago es impostergable porque si no lo cubro me matan –señala.

El cobro de piso ya se convirtió en un flagelo tan pernicioso como los crímenes, levantones, secuestros y los asaltos carreteros. Las autoridades muestran impotencia ya complicidad o bien por incapacidad. Así, la impunidad campea por doquier.

Comercios establecidos en mercados o bien ambulantes, empresarios y hasta vendedores de seguros están bajo la ley del cobro de piso: se trata de cuotas que impone el crimen organizado; quienes no escapan a esta realidad también son los productores agrícolas –aguacateros, productores de limón y hasta los abarroteros –están forzados a pagar cuotas que van desde los cincuenta mil hasta el medio millón de pesos mensuales para no ser asesinados y desaparecidos.

Frente a este grave problema, en todo el territorio nacional miles de comerciantes han decidido cerrar sus negocios, pues aseguran que ya no pueden pagarle al crimen. “No podemos estar entregándole nuestras ganancias a los delincuentes”, dicen.

Y añaden: “No ganamos mucho, pero no estamos dispuestos a págale a los criminales lo poco que generamos con mucho trabajo. Es mejor cerrar que seguir humillados por los criminales”.

POLICÍAS COLUDIDOS

Crímenes, desapariciones, feminicidios, emboscadas contra policías y un perturbador cobro de piso son los flagelos que ocurren todos los días en el país y la entidad más crítica es el Estado de México, gobernada por el priista Alfredo del Mazo, quien carga a cuestas antecedentes de enriquecimiento inexplicable, presuntas ligas con el lavado de dinero, entre otros delitos. Pero en muchos municipios del país hasta los policías participan en la recolecta de dinero entre comerciantes.

La entidad está atenazada por tres cárteles de la droga: La Familia Michoacana,. Los Viagras y algunos brazos del cártel de Jalisco Nueva Generación, ésta última es considerada la organización más bélica del país y ahora disputa el control territorial con los grupos mencionados.

La Familia Michoacana es el grupo criminal que más municipios domina en el Estado de México; en todas las demarcaciones ha impuesto su ley a base de muertes, venganzas y amenazas a la población en general, pero particularmente a los comerciantes, pues les exigen el llamado cobro de piso y para ello les piden “de la manera más atenta” que aumenten los precios de sus productos para cubrir la cuota semanal, quincenal o mensual al grupo delictivo.

Este flagelo perturbador ha sido denunciado por algunos comerciantes en el municipio de Luvianos, demarcación localizada a unas tres horas de Toluca, muy cerca de Tejupilco, entraña del crimen.

Cuentan que los sicarios y operadores de La Familia Michoacana arribaron al lugar y anunciaron su irrupción con mantas en las que destacaban sendos mensajes respecto a su presencia en el lugar; ofrecieron limpiar de violencia el territorio, pero les pidieron a los comerciantes pagar su cuota correspondiente. Y tras la petición vino la amenaza: “El que incumpla se muere”.

Entre los comercios que ingresaron a la lista del crimen figuran gaseras, tortillerías, tiendas de abarrotes, molinos de nixtamal, carnicerías, pollerías, pescaderías, tlapalerías, talleres mecánicos y talacheros (levanta ponches), juguerías y misceláneas.

El cártel michoacano también pasó la charola por las purificadoras de agua, veterinarias, tiendas de alimentos para ganado de todas las especias y razas y no quedaron fuera del “entre” los negocios dedicados a la venta de materiales de construcción, mueblerías ni los espacios comerciales que ofertan aparatos eléctricos y materiales para electricidad.

Los talleres de torno y soldadura recibieron el mensaje de que debían pagar el piso correspondiente, así como hoteles, moteles y casas de asistencia, cocinas económicas, fondas y hasta los llamados changarritos que venden fritangas deben cubrir, puntualmente, su pago a la Familia Michoacana.

El mensaje criminal también llegó a los tianguis que se colocan en calles céntricas los fines de semana o días festivos: ahí deben pagar los vendedores de plásticos, ropa, comida, zapatos y también los que ofertan utensilios de cocina. El modesto taquero ambulante no se escapa. El piso también lo deben pagar despachos contables, negocios dedicados a los bienes raíces y hasta el vendedor de una propiedad debe reportar la venta de una casa o automóvil y pagar por ello.

El mensaje del crimen organizado solicitó a todos los comerciantes de Luvianos, Estado de México, aumentar el precio de sus productos entre un tres o cinco por ciento a fin de que “su economía no resienta” y así puedan cumplir con este pago. “A cambio, recibirán protección”, ofrece el cártel de La Familia Michoacana.

LA LEY DEL CRIMEN

El crimen organizado sentó sus reales en el Estado de México y convirtió a esa entidad en tierra de nadie: el crimen impone su ley por todas partes, sin que haya autoridad que le ponga freno a la ola de secuestros, “levantones”, cobro de piso y matanzas. Todos estos delitos se han multiplicado durante el gobierno de Alfredo del Mazo, pieza del llamado grupo Atlacomulco que fundara el extinto profesor Carlos Hank González.

Considerado el semillero electoral del PRI en sus épocas de bonanza, el Estado de México hoy es tierra de cárteles: ahí operan impunemente organizaciones criminales como La Familia Michoacana, Los Viagras, Los Beltrán Leyva, entre otros, que imponen su ley mediante la violencia, la amenaza, el robo y el cobro de piso a comerciantes de todos los niveles.

Incluso, imponen el precio de los productos comestibles, el gas y otros insumos de primera necesidad, pues aumentando los costos estos grupos obtienen ganancias a través de las cuotas que les cobran al comercio formal e informal.

El Estado de México, entidad que gobierna el priista Alfredo del Mazo, se ha convertido en un territorio de cárteles que han desplegado su violencia por todo el territorio, cuna del llamado grupo Atlacomulco que representara el profesor Carlos Hank González. 

Con altos niveles de corrupción policiaca, esa entidad federativa se volvió muy atractiva para los grupos criminales: operan los cárteles del Golfo, La Familia Michoacana, Los Caballeros Templarios, el Cártel de Jalisco Nueva Generación y Guerreros Unidos.

De acuerdo con información de la Secretaría de la Defensa Nacional, el Estado de México concentra más grupos criminales que cualquier otra entidad. Estos grupos operan, con apoyo oficial, el tráfico de drogas y han azotado a la población con las extorsiones, secuestros, cobro de piso, tráfico de personas, venta de protección y asesinatos por encargo, una modalidad bastante socorrida en ese estado.

Según datos de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), que encabeza Santiago Nieto, en el mapa criminal no existe otra entidad federativa con mayor presencia de grupos dedicados al narcotráfico.

Y es que a pesar de que el gobernador Alfredo del Mazo –quien ya cumplió tres años en el poder –ha dicho que trabaja por la seguridad del estado, lo cierto es que el territorio se ha convertido en un campo de batalla de los cárteles de la droga.

A lo largo y ancho de los 22 mil 500 kilómetros de territorio, los cárteles de Jalisco, Sinaloa, Familia michoacana, Caballeros Templarios y Golfo disputan a sangre y fuego el control del tráfico de enervantes. Tanto de día como de noche son frecuentes las balaceras y asesinatos en demarcaciones como Tecámac y Ecatepec, los que concentran la mayor parte de esta narco-dinámica.

Con base en la información de que dispone, la UIF considera que en el territorio nacional no existe otro estado donde haya tanta presencia de cárteles como ocurre en el Estado de México. En dicho territorio opera de todo: desde cárteles poderosos hasta células delictivas que han contribuido con su cuota de violencia: esa es la razón de que la entidad ocupe los primeros lugares a nivel nacional en homicidios, feminicidios, tráfico de drogas, extorsiones, robos y secuestros.

De acuerdo con el titular de la UIF, Santiago Nieto, en México existen 19 cárteles considerados por él como de “alto impacto” y que dominan el lavado de dinero. De este total de grupos criminales, ocho de ellos están afincados en el Estado de México. Un dato resalta: en lo que van del año se han presentado 2, 400 casos de narcomenudeo, lo que revela que es un estado con elevado consumo de drogas, principalmente cocaína, marihuana y sustancias de diseño o sintéticas.

Desde hace varias décadas, el Estado de México es refugio de capos, sicarios, narcotraficantes y ha cobijado a grandes redes de la delincuencia organizada. La Policía del Estado de México llegó a ser considerada, hasta hace una década, como una de las más corruptas y temibles del país, después de la de Tijuana en tiempos del alcalde Jorge Hank Rhon.

Durante los gobiernos de Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto –éste fue gobernador de esa entidad –el crimen organizado se empoderó abiertamente: durante años fue refugio de los hermanos Beltrán Leyva; también fue escondite de Joaquín “El Chapo” Guzmán tras su primera fuga del penal de Puente Grande, Jalisco. Y en su segunda huida, ésta vez del penal de La Palma o Altiplano, situado en el Estado de México, fue auxiliado por sus amplia red de cómplices para huir por un túnel, según la versión oficial.

El túnel por donde “El Chapo” huyó por segunda vez, en 2015, fue construido por personal de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), donde el entonces poderoso jefe del cártel de Sinaloa tenía muy buenas relaciones: precisamente a través de un avión de esa dependencia –un CD-9 –el cártel de Sinaloa transportó varias toneladas de cocaína procedente de Colombia. Agentes de la entonces Policía Federal Preventiva (PFP) habían organizado un amplio operativo en diversos aeropuertos para que el avión aterrizara sin contratiempos.

Acudieron al de Toluca, Mérida, Nuevo León, entre otros, donde intentaron corromper tanto a militares como a funcionarios del área de aeronáutica civil. El objetivo era que el avión bajara en uno de esos aeropuertos para volverlo vuelo nacional. El avión después seguiría su curso hacia Toluca donde, por esa condición, ya no sería revisado por la Marina ni el Ejército sino por policías federales que ya habían sido cooptados.

Según datos de la Secretaría de la Defensa Nacional, el Estado de México operan una gran cantidad de grupos criminales. Los informes militares dan cuenta, por ejemplo, que el territorio mexiquense es asiento de los cárteles Unión Tepito, la fuerza Anti-Unión, Los Zetas, Cártel de Jalisco, La Familia Michoacana y Guerreros Unidos. Este último cártel opera también en Guerrero y Michoacán, tierras de elevada violencia criminal.

El titular de la Sedena, Luis Crescencio Sandoval expuso en junio de este año el mapa criminal del Estado de México. Dijo, por ejemplo, que La Familia Michoacana es encabezada por Jonny Hurtado, a quien en el mundo del hampa se le conoce como “El Pez”.

Por su parte, los Caballeros Templarios –controlan el norte del estado –están liderados por Rodolfo Maldonado Bustos, “Don José”. Además, los cárteles Guerreros Unidos y el de Jalisco mantienen operaciones en el Valle de México, pero también controlan los municipios del noreste de la entidad mexiquense, la cual colinda con la Ciudad de México, donde también tienen fuerte presencia.

Con base en sus informes, Luis Crescencio Sandoval dijo que son once los municipios del Estado de México donde se concentra la mayor parte de la población y, por ello, esas demarcaciones registran las más altas tasas delictivas. Es el caso de Ecatepec, Nezahualcóyotl, Toluca, Naucalpan, Tlalnepantla, Chimalhuacán, Cuautilán, Atizapán y Tultitlán. A esta lista se suman Tecámac y Los Reyes La Paz.

Estos municipios, según datos oficiales, concentran el 45 por ciento de la población mexiquense y también ocupan los primeros lugares en las estadísticas criminales. Pero lo más grave, según estos mismos datos, es que la mayor dinámica del crimen organizado y común se observa en Ecatepec, Tlalnepantla y Cuauhtitlán Izcalli. Estas últimas demarcaciones colindan con la Ciudad de México, refugio de capos.            

Los informes de la Sedena coinciden con los que aporta la Secretaría de Seguridad Pública del Gobierno Federal: según estos informes, el cártel de La Familia Michoacana tiene presencia en 55 de los 125 municipios que conforman el Estado de México.

El Cártel de Jalisco, comandado por Nemesio Oseguera, “El Mencho”, controla 31 demarcaciones. Estos dos cárteles están confrontados por el control territorial. A base de balaceras, asesinatos, levantones, descuartizamiento de personas y entierros clandestinos –una forma de generar violencia y terror –los dos cárteles pretenden apoderarse del 44 por ciento del territorio restante.

El gobierno que encabeza Alfredo del Mazo no evade esta realidad: según los informes del gobierno estatal, son veinte los municipios los que concentran más del 70 por ciento de la actividad delictiva. En esos territorios operan La Familia Michoacana y el CJNG.

LOS CÓMPLICES

Debido a su alta incidencia delictiva, imparable en durante todo su gobierno, el exgobernador del Estado de México, Alfredo del Mazo, convirtió a la entidad en “tierra de nadie”. Y esa fue la herencia que recibió la maestra Delfina Gómez, su sucesora.

La entidad se posicionó en el segundo lugar a nivel nacional por el delito de las extorsiones. Los informes oficiales aseguran que el cártel que más explota esta actividad es La Familia Michoacana. Pero eso no es todo: este grupo delictivo, cuyo asiento está en el estado de Michoacán –otro territorio asolado por el crimen –impone su ley al controlar también los precios de productos alimenticios, entre otros, la tortilla, el huevo, la carne, el pollo y se asegura que también mantiene a raya a los comerciantes de materiales de construcción. Sin importar el giro, a los negocios también les impone pago de piso.

Los mismos datos oficiales sostienen que, tan sólo en este año el crimen ha extorsionado a unas dos mil personas. Y las estadísticas revelan que este delito –uno de los más perturbadores –ha ido en aumento desde el año 2018 (hubo mil casos) y 2019 (1,500).

Pese a esta realidad perniciosa, el exgobernador Alfredo del Mazo sostuvo una y otra vez que en su estado no pasaba nada y que siguía trabajando por la seguridad de territorio.

El exmandatario estatal, sin embargo, ha sido objetivo de escándalos, como el que protagonizó en 2012, cuando le detectaron que ocultó 1.5 millones de euros – 32 millones de pesos actuales –en Andorra, un país blindado en ese tiempo por el secreto bancario.

En aquel entonces, Del Mazo era presidente municipal de Huixquilucan y figuró como representante de la sociedad instrumental holandesa, a cuyo nombre se abrió una cuenta en la banca privada de Andorra. Sin embargo, el actual mandatario del Estado de México no hizo mención a dicha cuenta en su declaración patrimonial de enero de 2017.

El exmandatario simplemente guardó silencio al respecto y hasta la fecha ninguna autoridad lo ha investigado. El PRI perdió las elecciones en el Estado de México. Ganó Morena con su candidata, Delfina Gómez, quien recibió una entidad plagada de crimen.

El cobro de piso, hasta ahora, no se investiga, por el contrario, se protege por parte de autoridades estatales. Lo cierto es que en la medida en que los delincuentes impongan el precio de los productos a comerciantes el impacto inflacionario aumenta, pues al final son los propios consumidores quienes pagan el derecho de piso.

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