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COLUMNA DE SOL YUCATÁN: RED DE CORRUPCIÓN EN EL IDEY

Redacción/Sol Yucatán

Mérida.- Funcionarios coludidos del Instituto del Deporte de Yucatán (IDEY) lucran con la salud integral de los deportistas del Estado, en una red de corrupción, donde su titular, Carlos Xavier Sáenz Castillo altera facturas, desvía dinero y hace “business” que van a dar directamente a sus bolsillos.

Todo está orquestado de tal manera que previamente para poder robar, el funcionario estatal desapareció el Departamento de Medicina del Deporte del IDEY y dejó a los atletas sin seguros de gastos médicos y servicios médicos integrales gratuitos, que requieren los deportistas de alto rendimiento.

En 2018, cuando Carlos Sáenz entra al IDEY, nombra como director de Medicina del Deporte al Dr. André José Sulub Herrera y lo hace renunciar a sus demás trabajos y horas de clases, para que esté de tiempo completo en el Instituto.

Pero al ver que la forma más fácil de falsificar e “inflar” facturas para poder robar, sin importarle la salud de los deportistas, es desaparecer el Departamento de Medicina del Deporte del IDEY, procede a eliminarlo.

Precisamente fue el miércoles 25 de junio de 2019, fecha en la que el llamado “Calín” Sáenz desaparece Medicina del Deporte del IDEY, con un despido masivo de doctores del deporte, psicólogos, nutriólogos, fisiatras y hasta personal de mantenimiento, con el pretexto de que no hay dinero para solventar la existencia de ese Departamento.

El corrupto, ladrón y falsificador de firmas, Carlos Sáenz sacó al jefe de Medicina Deportiva, doctor André José Sulub Herrera, junto con médicos del deporte, psicólogos, fisioterapeutas y nutriólogos: sólo les dijeron que desaparecía ese departamento y que estaban despedidos, que todos estaban dados de baja y que su finiquito era de $600 pesos “porque no hay dinero”.

Ahora sale a relucir la corrupción de “Calín” Saénz, y que además lucra con la salud de los deportistas de Alto Rendimiento.

Y es que el funcionario estatal, coludido con el doctor Alberto Alcocer Gamboa, un sujeto de dudosa reputación, un mes después de haber desaparecido Medicina Deportiva del IDEY, el 25 de Julio de 2019, en un evento en Palacio de Gobierno anuncian que “dentro de las inversiones que contempla el gobernador de Yucatán, Mauricio Vila Dosal para la entidad, está la construcción de un hospital especializado en materia deportiva”.

Detallaron con lujo de detalle que ese nosocomio podría estar abriendo sus puertas para el año 2022 y sería el primero de la República Mexicana con una especialización para la atención de atletas amateurs o profesionales y autodefine al doctor Alberto Alcocer Gamboa, Director General del Corporativo WinHealth Salud y Deporte.

Afirmó en esa ocasión que empresarios mexicanos invertirán 850 millones de pesos en Yucatán para poner en servicio el primer hospital especializado en medicina del deporte del país, con tal nivel de atención que podrá dar cabida a atletas de alto rendimiento de Canadá, Estados Unidos, México, Centroamérica y El Caribe.

Corporativo WinHealth Salud y Deporte, es una casa habilitada y sin ninguna imagen o logo, que “Calín” Sáenz y el IDEY, le pagan por sus servicios de medicina deportiva, que mandan a doctores a las unidades deportivas a “dizque atender a los deportistas”, sin lo más mínimo y ni siquiera tienen el material quirúrgico y los consultorios en condiciones favorables, donde los médicos que atienden este corporativo, dan consultas a personas externas al IDEY que ni siquiera son deportistas y cobran por cada consulta $2,000 pesos para arriba.

El colmo de cinismo es que utilizan los consultorios de las unidades deportivas como si fuesen privados y toda esta red de corrupción opera con la autorización de “Calin” Sáenz Castillo y de Jorge Antonio Esteban Abud, director de Vinculación y Unidades Deportivas, porque a través de este corporativo, pueden alterar facturas y conseguir así una buena comisión.

Corporativo WinHealth Salud y Deporte se ubica en la calle 30 # 199 G, entre Avenida Colón y calle 19 en la Colonia García Ginerés de Mérida, y el teléfono es 9999200837. Esta es una casa común, que no tiene imagen, ni fachada de una clínica. El personal que ahí trabaja está encabezado por el doctor Alberto Alcocer Gamboa, quien es un médico cirujano que se anuncia como especialista en medicina del deporte y una maestría en actividad física y salud.

En el área de Rehabilitación se encuentra la doctora Claudia Cardona González, titular en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte, quien comparte labores con el Licenciado en rehabilitación, Rodrigo Osorio Ramírez, quien tiene una maestría en Fisioterapia Deportiva.

En el área de Nutrición se encuentra Luis Raúl Arceo Rendón, quien es Licenciado en Nutrición.
Curiosamente estas personas también pertenecen a la Unidad de Atención Integral de la Salud para Deportistas y Estudiantes UADY (UAIS). La Universidad Autónoma de Yucatán los tiene en nómina como sus empleados y prestan servicios también en estas instalaciones.

Ellos están encabezados por el responsable de la UAIS, Rodrigo Osorio Ramírez, Licenciado en Rehabilitación con Maestría en Fisioterapia Deportiva, y Alberto Alcocer Gamboa, médico cirujano, con especialidad en medicina del deporte y maestría en Actividad Física y Salud.

El 11 de Julio de 2019, “Calin” Sáenz y Astrid Novelo Rosas, entonces directora de Alto Rendimiento, anunciaron que trabajaban en un fideicomiso donde puede intervenir la iniciativa privada y de esta manera, brindarles las mejores condiciones de preparación deportiva a las y los atletas yucatecos.

Al querer argumentar el porqué de su actuar, Novelo Rosas comentó que Medicina y Ciencias Aplicadas al Deporte no cumplía con sus objetivos, además de que no cuenta con la tecnología adecuada.

Ante esto, explicó, que ahora los servicios de esta área se prestarían a través de una subrogación, con lo cual se asegura que las y los atletas tendrán todo lo necesario. Esto, se hará a través de empresas enfocadas al ramo o de universidades, que han manifestado su interés de tomar parte en este proyecto.

Comentó que el Centro de Medicina Deportiva y Ciencias Aplicadas al Deporte contaba con una planta laboral de 7 rehabilitadores, 14 psicólogos, 12 médicos, 12 nutriólogos y un odontólogo con una nómina mensual de 370 mil pesos.

Sin embargo, el espacio, según ella, carecía de la tecnología para llevar a cabo pruebas de medición de fuerza, rehabilitación y odontología, entre otros servicios, por lo cual se estimó que la inversión para dejar en óptimas condiciones el área era de 10 millones de pesos para así, contar con la atención integral del atleta.

Astrid Novelos Rosas dejó inconcluso todo proyecto porque tuvo que renunciar por una demanda que una madre de familia interpuso en la Fiscalía General del Estado por complicidad de agresiones física y psicológica a dos niñas, y así puso fin a una infructuosa carrera en el deporte yucateco.

“Calín” Sáenz no pudo sustentar los motivos de su renuncia. Muchos secretarios no se explican porque conserva en su puesto al titular del IDEY, ya que en reuniones privadas se reconoce que está haciendo un pésimo servicio al frente del deporte en Yucatán.

ESCÁNDALO

La Fiscalía General del Estado tiene en “la congeladora” la denuncia que incluso ya fue ampliada en el caso de dos niñas menores de edad que practicaban la disciplina de clavados en las instalaciones del Instituto y fueron afectadas directamente por personal que está siendo protegido por las mismas autoridades del estado y que son: el director del IDEY, Carlos Xavier Sáenz Castillo, de quien fuera directora de Alto Rendimiento, Astrid Novelo Rosas, y del jefe del departamento de Metodología, el cubano José Antonio Carret Vázquez.

Estos tres funcionarios están en la mira por encubrir malos tratos y discriminación en contra de dos niñas, cuyos padres ya interpusieron la debida demanda hace ya varios meses, directamente en contra de los entrenadores cubanos de la disciplina de clavados: Héctor Adonis Soto Pérez y Alexander Gonzalez Varona, por agresiones físicas y psicológicas a dos niñas que estaban bajo su responsabilidad.

Se habla claramente de pedofilia en la alberca que se encuentra en el complejo Kukulcán del IDEY, lo que ha desatado un escándalo que quieren “tapar con un dedo”.

Y cómo reza el dicho popular, “quien nada debe, nada teme”, ¿Por qué está prófugo de la justicia el entrenador cubano Héctor Adonis Soto Pérez?, entrenador que renunció “en lo oscurito y desapareció como por arte de magia”.

En su desesperación, el entrenador solicitó Visa para entrar a Estados Unidos, pero como se la negaron por tener un caso de investigación abierta, se desconoce su paradero, aunque se presume que cruzó al país vecino de manera ilegal.

Al darse cuenta de la ampliación de la demanda, el pasado 7 de mayo, quien fuera directora de Alto Rendimiento, Astrid Guadalupe Novelo Rosas renunció al IDEY y para tratar de hacerla pasar con un perfil bajo ante las investigaciones del caso, ahora labora como subdirectora administrativa del ISSSTE.

En el caso se destapa una cloaca de mal comportamiento del entrenador cubano Alexander Gonzalez Varona, quien tiene antecedentes por abusos e intento de violación a sus alumnas, lo cual fue documentado en la pasada administración del IDEY, encabezada por José Novelo Flores, luego de que un padre de familia los señalara abiertamente de abusos y advirtió que los demandaría.

Lo que rápidamente hizo el exfuncionario estatal, José Novelo, fue correr al entrenador cubano, pero en el cambio de administración sexenal, vuelven a contratar al entrenador isleño, quien vuelve a hacer sus fechorías con niñas yucatecas.

Los padres de las menores afectadas se han cansado de declarar abiertamente que “aparte de que no se apoya económicamente a nuestros hijos, si permite agresiones físicas y psicológica”.

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