----------

― Advertisement ―

HASTA DEL AGUA ROBAN

La Junta de Agua Potable y Alcantarillado de Yucatán tuvo tres observaciones no solventadas en las que tenía que justificar más de 1.1 millones...

ASÍ ESTÁ EL PESO

COLUMNA DE SOL YUCATÁN: SIN LÍNEA

InicioLocalesCOLUMNA DE SOL YUCATÁN: SIN LÍNEA
  • Hablar de Sergio Augusto Chan Lugo, es hablar de uno de los políticos yucatecos de extracción panista más corruptos que ha dado Yucatán.
  • Alfonzo Aguiar Irigoyen “sólo” se robó tres millones de pesos en efectivo del Programa de Empleo Temporal y lo anduvo paseando en la cajuela de su carro.
  • No se olvida que Beatriz Zavala Peniche se benefició directamente del Fobaproa, cuando su esposo Jesús Romero Osorio metió ahí una deuda de 65.1 millones de pesos.

José Sánchez López/La Opinión de México/Sol Quintana Roo/Sol Yucatán/Sol Campeche

En la segunda entrega de la Cuenta Pública 2020, la Junta de Agua Potable y Alcantarillado de Yucatán (JAPAY) tuvo tres observaciones no solventadas en las que tenía que justificar más de 1.1 millones de pesos y sancionar a funcionarios involucrados en un posible desvío de recursos.

Por este punto que dejó clara muestra de un desvío de recursos por parte del titular de la Junta de Agua Potable y Alcantarillado de Yucatán, Sergio Augusto Chan Lugo, todavía trató de justificar la acción mediante el oficio GFI/137/2021, mismo que tras su revisión y análisis, se determinó como no solventada y generó el pliego de observaciones 2-3-3-030-CPF20-21-OBS.3 y promoción de responsabilidad administrativa.

En la segunda entrega de la Cuenta Pública 2020, la Junta de Agua Potable y Alcantarillado de Yucatán (JAPAY) tuvo tres observaciones no solventadas en las que tenía que justificar más de 1.1 millones de pesos y sancionar a funcionarios involucrados en un posible desvío de recursos.

Y es que hablar de Sergio Augusto Chan Lugo, es hablar de uno de los políticos yucatecos de extracción panista más corruptos que ha dado el estado. Ex diputado local y federal por el PAN, ha ocupado entre otros, el cargo de director general de Conagua, y ahora se desempeña como director general de la Junta de Agua Potable y Alcantarillado de Yucatán, desde donde ha recibido denuncias de atropello y abuso laboral.

No han sido pocas las veces que trabajadores de JAPAY, han acusado a Chan Lugo, como un individuo prepotente, colérico, impulsivo y grosero, quien cada vez que sobaja a su personal, les presume de ser protegido. Siendo otro de sus “pecados” los privilegios que otorga a algunas secretarias y a amigas de los funcionarios de la JAPAY. Lo que no es de extrañar, desde que, siendo director de la Conagua, trascendió la información de que usaba los aviones de la Comisión Nacional del Agua para pasear a una enamorada chetumaleña, en vuelos nocturnos.

Todo un gesto romántico, con cargo al erario –claro está-.

Por si fuera poco, el ex legislador, que como buen político, desde que agarró cargo público solo ha sabido saltar de puesto en puesto, y hoy se ostenta como propietario de un rancho de centenares de hectáreas en el oriente del Estado, en donde tiene una cuadra de caballos y cabezas de ganado.

Además, como todo político también adolece del mal del terrateniente y es dueño de varios inmuebles en la colonia Maya y en el fraccionamiento La Castellana.

Y para que no quede duda alguna sobre el destino de los recursos faltantes detectados en la auditoría del ejercicio fiscal 2020, su nombre aparece en una larga lista de figuras panistas manchadas por la corrupción.

Sus homólogos de la profesión de la “uña larga” vendrían a ser:

Cecilia Patrón Laviada, famosa por robar a manos llenas desde la Sedesol, a través de moches solicitados a los alcaldes para bajarles programas, y de diezmos recibidos de su proveedor favorito Mario Millet Encalada, a quien le daba todas las facilidades para ganar los concursos. También se hizo de innumerables propiedades.

Alfonzo Aguiar Irigoyen, concuño del ex gobernador Patricio Patrón Laviada, quien “sólo” se robó tres millones de pesos en efectivo del Programa de Empleo Temporal, y lo anduvo paseando en la cajuela de su carro, además de tranzarse otros tres millones de pesos de un programa de la Sedesol.

Xavier Abreu Sierra, ex alcalde meridano, siendo secretario de Desarrollo Social en el gobierno de Patricio Patrón Laviada, estuvo involucrado en el negocio de la compra de carneros malos para entregar en apoyo al plan ejecutado por Alberto Carrillo y del cual formó parte Juan Carlos Rosel, amigo cercano de Renán Barrera Concha.

Beatriz Zavala Peniche, con 20 años brincando de cargo en cargo, se vio beneficiada de los negocios de Mario Millet, en los cuales Fernando Medina era el operador; además de beneficiarse directamente del Fobaproa, cuando su esposo Jesús Romero Osorio metió ahí una deuda de 65.1 millones de pesos, que al final pagamos todos los mexicanos.

Daniel Ávila Ruiz, ex diputado federal y senador, ha sido denunciado por hacer negocios chuecos al amparo del poder.

Raúl Paz Alonzo, otro más de los que brincan de cargo en cargo, es otro de los que celebraban negocios millonarios con Mario Millet, al menos desde el 2010.

Renán Barrera Concha, actual presidente municipal de Mérida, por tercera ocasión. Bueno, ¿qué se puede decir de él que no se haya escrito en decenas y centenares de ocasiones?

Ha sido acusado de enriquecimiento ilícito, del que ha hecho partícipe a su hermano Jorge.

Rosa Adriana Díaz Lizama, otra saltamontes del sistema, es una más de las que se volvieron millonarias, gracias a un cargo en la Sedesol, donde fungió como directora de Microrregiones y desde donde hizo jugosos negocios al condicionar obras a cambio de la compra de material a su esposo José Santos alias “El Chepo”, quien posteriormente se convertiría en alcalde de Buctzotz.

Mary Yoly Valencia Vales, fue un caso aparte. De ser empresaria, recibió de regalo la diputación plurifederal de manos de Patricio Patrón Laviada, donde aprendió rápido e hizo buenos negocios al bajar recursos por más de 10 millones de pesos a alcaldes, quienes en pago le dieron su “tajada”.