Internacionales

CONFIRMAN MUERTE DEL GENOCIDA MÁS BUSCADO DEL MUNDO

  • Fiscales de la ONU confirmaron que Protais Mpiranya falleció en Zimbabue el 5 de octubre 2006, quien era buscado por la justicia internacional a causa del genocidio de 1994 en Ruanda, pero logró evadir la justicia.

Redacción / Sol Yucatán

Los restos de Protais Mpiranya, uno de los asesinos y genocidas más buscado del mundo, fueron hallados en un cementerio cubierto de maleza en la capital de Zimbabue. Su cuerpo fue exhumado el mes pasado a pedido de investigadores de la ONU, y la identidad de Mpiranya fue confirmada por análisis de ADN el martes.

Como fugitivo, Mpiranya había sobrevivido al Tribunal Penal Internacional para Ruanda, establecido en 1994 para llevar ante la justicia a los perpetradores de la matanza que acabó con la vida de hasta 800.000 tutsis y hutus moderados. Lo habían acusado de ocho cargos, entre ellos genocidio y crímenes de lesa humanidad, pero no lo encontraron para llevarlo a juicio.

El cuerpo del excomandante de la guardia presidencial de Ruanda yacía bajo una losa de piedra con un nombre falso, que los investigadores rastrearon e identificaron con la ayuda de una pista crítica encontrada en una computadora confiscada.

Mpiranya, quien había estado viviendo en Zimbabue con una identidad ficticia durante cuatro años, murió en Harare en octubre de 2006 de un ataque al corazón provocado por la tuberculosis, a la edad de 50 años.

La investigación que siguió su rastro hasta la tumba en el cementerio de Granville, en el extremo sur de Harare, descubrió que había llegado en un avión militar de Zimbabue y que había estado en contacto frecuente durante su estancia con funcionarios zimbabuenses del régimen del entonces presidente Robert Mugabe, quienes eran muy conscientes de su identidad como aliado valioso en la segunda guerra del Congo de 1998-2003.

Los fiscales todavía también buscan a cinco acusados más y se cree que el descubrimiento del cuerpo de Mpiranya aumentará la presión sobre los gobiernos de otros países, donde podrían esconderse los últimos fugitivos ancianos.

Botón volver arriba