----------

― Advertisement ―

MACRO APAGÓN

Redacción / Sol Yucatán Un amplio sector del Centro Histórico de Mérida amaneció hoy miércoles sin energía eléctrica lo que ocasionó severa afectación a comercios,...

DENGUE SIN CONTROL

CORRUPCIÓN DESAPARECEN PLAYAS

InicioLocalesCORRUPCIÓN DESAPARECEN PLAYAS
  • Anualmente se pierden en promedio 70 centímetros de las franjas de arena en la costa, pero en total se han perdido19 metros de playa, ocasionado también por la colocación de espolones y la construcción en la duna costera
  • El tramo del municipio Dzilam de Bravo al de Hunucmá se encuentra en malas condiciones en términos de erosión costera, en específico las playas de Telchac y Progreso

Redacción / Sol Yucatán

Mérida.- La erosión costera que prevalece en Yucatán aumenta alarmantemente debido al cambio climático, pero sobre todo, a las actividades antropogénicas, por lo que anualmente se pierden en promedio 70 centímetros de las franjas de arena en la costa.

Las actividades humanas han complicado de la problemática, tal el caso de la colocación de espolones y la construcción en la duna costera, se estableció de acuerdo con el estudio de reconstrucción de la línea de costa yucateca de 1980 a 2019, con el cual demostraron que cada año se pierde 70 centímetros.

Castillo Escalante indicó que el cambio climático provoca serios problemas, motivo por el cual, en el Cinvestav – Mérida se efectúan diversos proyectos para conocer el comportamiento del litoral de la Península de Yucatán.

Resaltó que se trata de un problema multifactorial, y uno de ellos es la posición geográfica y su relieve llano de la Península de Yucatán, por lo que está expuesto a fenómenos meteorológicos que afectan a su litoral.

De igual forma, la falta de planeación de construcciones ha provocado un continuo retroceso de las playas, advirtieron los especialistas de la Unidad Mérida del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav), Dalila Aldana Aranda y Víctor Castillo Escalante.

Algunos estudios señalan que, en promedio, en toda la península de Yucatán se perdieron 19 metros de playa de 1980 a 2019.

 En 2007 el Cinvestav estudió cómo se encontraban las líneas de costa de la entidad y detectó que el 27% de toda la franja costera había viviendas separadas por menos de 10 metros del mar.

La Tarjeta de Reporte para la Costa Yucateca, elaborada por el Laboratorio Nacional de Resiliencia Costera (Lanresc), en el 2017, precisa que el tramo del municipio Dzilam de Bravo al de Hunucmá se encuentra en malas condiciones en términos de erosión costera, en específico, las playas de Telchac y Progreso.

Esto lo confirman especialistas del Cinvestav, la Unidad Académica Sisal de la Unam y la Uady, quienes analizaron imágenes satelitales capturadas en distintos años con herramientas como Google Earth, para comparar las extensiones de las playas y medir el avance del mar.

Así detectaron “focos rojos” de erosión dentro de la franja costera que se encuentra en peores condiciones.

Por ejemplo, el profesor del Cinvestav, Jorge Euán, identificó retrocesos de hasta seis metros por año en varios puntos de Telchac. También considera focos rojos a las tres comisarías costeras de Progreso: Chelem, Chuburná y Chicxulub. La primera ha generado preocupación, pues ahí se han implementado diversas medidas para combatir la erosión sin que alguna rinda frutos.

Tal es el caso de la calle 12, que estaba plagada de espigones que no fueron efectivos. En el 2005 esa zona ya no tenía nada de sedimento, así que las estructuras fueron retiradas y se realizó un relleno de arena de entre 10 y 12 metros. Pero el remedio solo duró 5 años: desde el 2011 el sitio no ha vuelto a tener playa.

Algunos investigadores, como Torres y Souza, señalan la ampliación del Muelle, realizada a finales de 1980, como una de las causas de la erosión en la costa norte de Yucatán, pues la intervención no fue planeada adecuadamente y modificó el oleaje en la zona.

Otra son los puertos de abrigo (los lugares donde se resguardan las embarcaciones): los académicos indican que en Yucatán fueron construidos excavando en los humedales de las ciénagas y para conectarlos con el mar se abrieron entradas que, naturalmente, se llenaban de arena.

La falta de planeación y el boom inmobiliario son consideradas causas primordiales del grave problema de erosión de las playas de Yucatán, pues la evidencia indica que justo donde las playas están más desgastadas es donde se erigen todos los condominios y casas veraniegas.

Las regulaciones de construcción en la costa son relativamente nuevas. De hecho, fue en julio del 2007 cuando se promulgó el Programa de Ordenamiento Ecológico del Territorio Costero del Estado de Yucatán (Poetcy), mismo que fue reformado en el 2014.

Gracias a ese reglamento, ahora está prohibido realizar construcciones a menos de 20 metros de manglar o a menos de 40 metros de un cuerpo de agua. Tampoco se puede edificar en la primera duna, ni destruir la vegetación rastrera que la caracteriza.

Además, se exige realizar una Manifestación de Impacto Ambiental (MIA), previo a cualquier tipo de obra, y dependiendo del tamaño del terreno, de la ubicación y del uso de suelo, se solicita conservar un porcentaje del área sin construir.

Sin embargo, hace 60 años el panorama no era el mismo. En el “afán de estar frente al mar” la ciudadanía edificó sobre la duna, y para construir bardas o piscinas quitó la vegetación rastrera que la caracteriza, la cual además de amortiguar inundaciones, proteger a la costa de oleajes y vientos y ser hogar de distintas especies animales, tiene la función de retener y fijar la arena, explicó Brito.

“Si la gente no respeta el sistema natural, hay consecuencias”, sostuvo Appendini, quien agregó que también se comenzaron a construir accesos rectos a la playa, lo cual favorece las inundaciones.

Desafortunadamente, no todo se debe a acciones pasadas. Tanto Appendini como Brito aseguraron que a la fecha, se siguen detectando casos de incumplimiento de los parámetros del Poetcy, que vulneran la primera duna, los mangles, cuerpos de agua, la flora o la fauna costera.

El académico de la UNAM ha detectado casos de grandes complejos construidos frente al mar, y no descartó que existan redes de corrupción que permiten la realización de obras que no cuentan con los permisos correspondientes

En el 2014, la administración de Rolando Zapata Bello, en su intento por frenar la erosión de las playas de Yucatán, hizo un relleno de arena de siete kilómetros entre Chicxulub y Yucalpetén, durante los meses de julio y agosto, pero no funcionó.

En 2019, el gobierno estatal, bajo la batuta del panista Mauricio Vila Dosal, instaló dos bypass, estructuras que extraen arena de zonas de acumulación y la depositan en zonas de erosión.

Una de las obras fue erigida en el puerto de abrigo de Chuburná y la otra en el de Telchac, ambas eran operadas junto con la Secretaría de Marina (Semar). Según se anunció, se invirtieron más de 14 millones de pesos.

En el 2020, bajo el argumento de la contingencia sanitaria por la pandemia de Covid-19, ambas instalaciones dejaron de funcionar.

Actualmente las mangueras y tuberías fijas y flotantes se encontraban desmanteladas, y había maquinaria realizando trabajos de dragado. En el lugar se averiguó que el bypass se dejó de usar desde el año pasado, y ahora se usa parte de la tubería para trasladar la arena que se saca del dragado a la costa oeste.

Castillo Escalante aseveró que “la costa es la zona más vulnerable de la entidad, y diversas son las obras construidas que afectan esta región importante de la Península, tal el caso de los puertos de abrigo y los espolones, entre otros”.

Consideró que para resolver el dilema de la pesca y el turismo en beneficio del medio ambiente, es necesario contar con mayores recursos económicos así como es importante la participación gubernamental, empresarial y de la ciudadanía.

Especialistas del CICY desarrollan un plan para la aplicación de geotubos en puntos estratégicos de la costa yucateca con el fin de reducir y revertir los estragos de la erosión de playas. El investigador de la Unidad de Materiales del CICY, Carlos Rolando Ríos Soberanis, encabeza el desarrollo de este proyecto científico con el objetivo de optimizar la arquitectura-geometría de los geotextiles, los cuales están compuestos de tela permeable y flexible, así como para mejorar el rendimiento de esta opción de mitigación de erosión.

Artículo anterior
Artículo siguiente