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LA MAFIA PEPINERA TIENE CORROMPIDO A CONAPESCA

CORRUPCIÓN EN CAPITANÍA DEL PUERTO

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  • La Capitanía emite y vende facturas falsas a empresarios pesqueros de Celestún y de Progreso, entre ellos a Gaspar Marín, al actual alcalde, José Asunción Ramírez Perera, Martín Velázquez Cuevas y a Juan Zacarías Dip, suegro de la diputada electa Jessica Saidén.
  • La capitanía infla la cantidad de pesca que se obtiene, pero también tiene un acuerdo con dueños de flotillas pesqueras para que a cambio de una comisión se presten a la pesca fantasma. Las embarcaciones que están inservibles obtienen ganancias limpias sin invertir un solo centavo.
  • La propia dependencia federal estaría encubriendo a la pesca ilegal que opera no solo en Celestún, sino también en la llamada Costa Esmeralda, que comprende desde Progreso hasta Dzilam de Bravo.

Redacción/Sol Yucatán

La mafia pepinera y de la pesca furtiva en el litoral yucateco ha permeado no solo en la Policía Estatal, Municipal, Fiscalía, sino también ha coludido a las autoridades federales como la Comisión Nacional de Pesca y la capitanía de puerto.

La mafia opera con total impunidad poniendo en jaque a miles de familias que dependen de la captura de especies marinas.

Trabajan en las plenas narices de las autoridades encargadas de la seguridad y el combate de la pesca ilegal o furtiva, quienes, según los propios hombres de mar, poco a poco están depredando las especies marinas de la costa yucateca.

En Celestún, uno de los principales puertos de Yucatán y donde se solía capturar cantidades importantes de pulpo, mero, langosta y caracol, más de 300 pescadores furtivos están depredando las especies marinas.

De acuerdo con investigaciones de Sol Yucatán, la propia capitanía de puerto sería quien estaría encubriendo a la pesca ilegal que opera no solo en Celestún, sino también en la llamada Costa Esmeralda que comprende desde Progreso hasta Dzilam de Bravo.

El negocio se hace a través de la pesca fantasma.

El modus operandi está bien definido, la capitanía emite y vende facturas falsas a empresarios pesqueros de Celestún y de Progreso, entre ellos a Gaspar Marín, al actual alcalde, José Asunción Ramírez Perera, Martín Velázquez Cuevas y a Juan Zacarías Dip, suegro de la diputada electa Jessica Saidén Quiroz y consuegro del Secretario de Seguridad Pública, quien les daría protección.

La capitanía infla la cantidad de pesca que se obtiene, pero también tiene un acuerdo con dueños de flotillas pesqueras para que a cambio de una comisión se presten a la pesca fantasma.

Es decir, naves que no salen al mar se les asigna en el papel la cantidad máxima de pesca, cuyo papel es vendido a la mafia pesquera para amparar la pesca ilegal.

Es decir, las embarcaciones que en muchos casos están inservibles obtienen ganancias limpias sin invertir un solo centavo, por lo cual es un negocio redondo para ellos, pero esta situación está estrangulando a la comunidad pesquera porque están depredando el mar.

Esta situación ha generado que el puerto de Celestún se encuentra en máxima alerta, debido a un nuevo conflicto entre los pescadores locales y foráneos.

En una medida desesperada, los hombres de mar natos del puerto lanzaron amenazas y emprendieron una “cacería” contra pescadores furtivos que literalmente están barriendo con las especies.

En primera instancia, en el puerto de abrigo decomisaron artículos de pesca que pertenecen a embarcaciones foráneas y le prendieron fuego.

Asimismo, advirtieron que realizaran rondines de vigilancia con la finalidad de detener y hacer justicia contra los pescadores furtivos.

Aseguraron a Sol Yucatán que han tenido un mal año, donde la temporada de langosta y pulpo estuvo muy baja y en gran parte se debe a la pesca ilegal, quienes depredaron las especies y no les dio tiempo de reproducirse, lo que repercutió en baja captura.

Explicaron que las autoridades hacen oídos sordos a sus constantes denuncias, por ello decidieron tomar sus propias medidas.

“Está en juego el sustento de nuestras familias y nuestro trabajo”, aseguraron.

Al puerto llegaron pescadores de Campeche, Chiapas, Tabasco e incluso de Belice, contratados por la mafia de la costa.

Señalan como los cabecillas de esta red pepinera al propio secretario de Seguridad Pública, Luis Felipe Saidén Ojeda y al empresario pesquero Martín Velázquez Cuevas, quienes tienen corrompido a la Conapesca, por ello permiten y no hacen nada para frenar la pesca ilegal.

Hasta hace unos años, los buzos contratados por estos grupos solo se dedicaban a la captura de pepino de mar, sin embargo, ahora pescan langosta, caracol, pulpo y pescado que se encuentra en veda, estrangulando la economía de los pescadores locales.

Drogas, prostitución y violencia tienen asolado a Celestún, considerado como el tercer puerto más importante de Yucatán.

Gente proveniente de otros estados del sureste del país, en especial de Campeche, Tabasco y Chiapas, han invadido el puerto y con ello incrementado el consumo de drogas en la comunidad.

Células de cárteles de la droga han asentado sus bases en el municipio y trafican drogas potentes como cristal y cocaína.

Esta situación ha generado que se incremente la violencia en la comunidad y la incidencia delictiva como robos a casa habitación y comercio.

Las propias autoridades encabezadas por José Asunción Ramírez Perera protegen a los propios delincuentes, debido a que pagan una cuota con lo que obtienen inmunidad.

De acuerdo con investigaciones de Sol Yucatán, en el puerto hay unas 1 mil 500 personas que han llegado al puerto para trabajar en la pesca furtiva.

Estas personas cuentan con inmunidad por parte de la red pepinera, integrada por el propio secretario de Seguridad Pública, Luis Felipe Saidén Ojeda, Martín Velázquez Cuevas, Jessica Saidén Quiroz, hija del secretario de seguridad y actual diputada federal electa por Morena.

En el puerto su enlace es el empresario Gaspar Marín, quien encubre a la mafia pepinera a través de su planta procesadora.

El producto se saca en tráiler, cuyos traficantes les pagan a los encargados de los puestos de control. En la red de tráfico, también estarían involucrados integrantes de la capitanía de puerto a través de la pesca fantasma, con que encubren la pesca ilegal de especies en veda, que tienen mayor precio en el mercado, de este tema abordaremos en la siguiente entrega.

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