Narcotráfico

CRIMEN IMPUSO A MORENA

  • El narco dispuso de recursos, personal armado y una amplia logística para operar la elección y garantizar el triunfo del candidato que apoyaron, según las acusaciones
  • Silvano Aureoles, también ha sido salpicado con acusaciones de ser cómplice de la delincuencia

Ricardo Ravelo/La Opinión de México/Sol Quintana Roo/Sol Yucatán/Sol Campeche

(Segunda de cinco partes)

Michoacán.– El exgobernador, Silvano Aureoles denunció ante la Organización de Estados Americanos (OEA), adonde acudió acompañado de los dirigentes del PAN, PRI y PRD, que el nuevo gobernador fue apoyado por los cárteles.

Según dichas acusaciones, el crimen organizado apoyó a Morena y a sus candidatos para que ganaran las elecciones. En el caso de Michoacán, dijeron, el narco dispuso de recursos, personal armado y una amplia logística para operar la elección.

Sin embargo, en el gobierno de Aureoles Conejo el crimen mantuvo el control del Estado. Pese a los llamados del mandatario para que cesara la violencia, esta continúa presente en todo el Estado. Hace quince días, por ejemplo, los hechos de violencia se recrudecieron a tal grado que alcanzaron a la capital de la entidad –Morelia– donde varios sujetos armados y a bordo de motocicletas lanzaron artefactos explosivos, entre otros, bombas molotov para agredir a un grupo de agentes que circulaban en sus patrullas.

Canal 13 Michoacán on Twitter: "Policía Michoacán se moviliza al norte de  la #Morelia ante un ataque a 3 patrullas con bombas molotov. Hasta el  momento no se reportan victimas. https://t.co/QjI2wMIk48" /
Policía se moviliza ante el ataque de bombas molotov a patrullas en Morelia

No obstante la presencia policíaca y de los miembros de la Guardia Nacional, en Michoacán la pacificación no llega: El crimen organizado, en particular los cárteles Jalisco Nueva Generación, Los Viagras, Los Caballeros Templarios, células de los Beltrán Leyva y Los Correa –el nuevo cártel identificado recientemente– realizaron diversos bloqueos carreteros, incendiaron vehículos oficiales y privados, emprendieron ataques hacia los miembros de la Guardia Nacional y efectivos de la Policía Estatal.

Los ataques armados y bloqueos carreteros se presentaron en media docena de demarcaciones de la entidad y los efectos de tales eventos violentos se sintieron, incluso, en la capital del estado: La ciudad de Morelia.

La secretaría de Seguridad Pública del Estado, a través de su cuenta de Facebook, reconoció que el crimen organizado paralizó seis municipios; los grupos delictivos –aceptó la dependencia– detuvieron diversas unidades de transporte privado, a los que les prendieron fuego.

Con estos actos de violencia extrema, que rebasó a las autoridades por enésima vez, el crimen organizado puso en evidencia la impotencia del gobierno de Silvano Aureoles, quien deja el Estado antes de que finalice este año con saldos negativos en materia de seguridad: Más de mil 500 asesinatos y cinco cárteles en disputa que han causado terror y desplazamiento de familias completas debido a la violencia imparable. Un ejemplo de este estado terrorífico es el municipio de Aguililla, tomado hace un mes por hombres armados identificados como sicarios del CJNG.

BAJO EL CONTROL DEL CRIMEN

Además de que ha sido señalado por sus presuntos actos de corrupción, el gobernador de Michoacán, Silvano Aureoles, también es acusado de brindar protección al crimen organizado que opera en la entidad que gobierna.

Silvano Aureoles y su lucha por presuntas “narcoelecciones”

El mandatario ha quedado exhibido no solo por la prepotencia mostrada ante un manifestante, sino por la incapacidad mostrada durante seis años para pacificar el Estado que gobierna, aplicar la ley y hacer valer un verdadero Estado de derecho.

Aureoles ha sido una figura decorativa frente a la violencia de los grupos criminales. Cada vez que se lo proponen, los cárteles toman el control territorial y el gobernador queda reducido a una figura menor, un simple espectador del desastre. ¿Complicidad o incapacidad?

Así lo demostró recientemente el jefe del Cártel Jalisco Nueva Generación, Nemesio Oseguera, al disponerse a tomar el control del municipio de Aguililla –su terruño natal–, lo cual hizo extrañamente luego de que tanto elementos del Ejército como de la Guardia Nacional abandonaron el municipio.

La irrupción del CJNG en Michoacán ha sido violenta. No son nuevas las arremetidas de ese Cártel por imponer su ley en un Estado clave para el tráfico de drogas: En varias ocasiones se ha enfrentado a los grupos locales. La guerra ha sido con Los Viagras, La Familia Michoacana o bien con grupos de autodefensas que han sido financiadas por otros cárteles. Por ello, no todas defienden los intereses de la sociedad sino del crimen.

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba