----------

FIN DE SEMANA DE TORMENTAS Y CALOR

Redacción/ Sol Yucatán Mérida, Yucatán.-Fin de semana con tormentas eléctricas por la llegada de una tormenta tropical, no va a llegar de manera directa, pero...

DE LA GLORIA AL OCASO

InicioLocalesDE LA GLORIA AL OCASO
  • Casi todos los pugilistas alrededor del mundo, deportistas que en casi todos los casos provienen de lugares humildes y pobres, cuando alcanzan los triunfos y el dinero no pueden controlar las tentaciones y en ocasiones lo pierden todo

Redacción / Sol Yucatán

Mérida.- En la historia mundial del boxeo profesional hay muchas anécdotas increíbles y apasionantes de esfuerzo personal y de batallas intensas sobre el ring, ya sea para salir de la pobreza o para recibir el reconocimiento de la sociedad, y es que en la mayoría de los casos de los que practican este deporte, la constante ha sido sacrificio y más sacrificio para alcanzar un mejor lugar y vivir mejor, sin embargo, muchos que se han dedicado a este peligroso pero emocionante deporte no han podido conservar las grandes cantidades de dinero que ganaron durante sus fructífera carreras quedando prácticamente en la bancarrota.

Tenemos como ejemplo el del demoledor e implacable Mike Tyson que aniquilaba a sus rivales con sólo un golpe en segundos pero que dilapidó su fortuna en la compra de animales salvajes y en fiestas para sus amigos lo cual lo dejó prácticamente sin nada, comparado a lo que había ganado.

En el plano nacional, Rubén el “Púas” Olivares, salido del barrio bravo de Tepito, arrasó con su hambre de reconocimiento y de su condición humilde con todos sus rivales dentro del cuadrilátero, además de su dinero el cual no aguantó el ritmo desenfrenado de la vida del “Púas”. El Mismo Julio Cesar Chávez tuvo que inventarse peleas para recuperar algo de lo que había perdido.

Por lo anterior, tenemos que tomar en cuenta a  los grandes pugilistas de la época de oro del box yucateco, una época que fue labrada con sudor y lágrimas por la lejanía del centro de la República por un grupo de pequeños guerreros mayas  y que con el paso del tiempo se hicieron un lugar en la historia de este deporte.

MIGUEL CANTO

Identificado por su magnífico juego de pies y cintura es llamado “El Maestro”, lo que compensó su falta de pegada y le permitió llevar hasta el límite a sus rivales con una magistral catedra,

El yucateco defendió con éxito su reinado de 1975 a 1979 de peso mosca defendiendo en 15 ocasiones el cinturón de campeón. Se coronó campeón mosca del Consejo Mundial de Boxeo tras vencer al japonés Shoji Oguma así como ante el venezolano Betulio González.

“El Maestro” Miguel Canto era un auténtico esgrimista que llevaba casi todos sus combates hasta el último raund y ganaba los combates por nocaut técnico, mostrando siempre su clase sobre el cuadrilátero.

Sin embargo Miguel Canto no mostró la misma destreza para manejar sus finanzas, ya que casi todo lo que ganó producto de sus logros en el pugilismo lo perdió. Un ejemplo de esto fue el hotel que llevaba su nombre en el punto turístico de Cancún, que la falta de conocimiento de la industria hotelera y el exceso de confianza a personas que lo rodeaban dieron como resultado que este negocio a fin de cuentas no resultara.

GUTY ESPADAS

Gustavo, mejor conocido como Guty Espadas, se caracterizó por su combate aguerrido, intenso y constante sobre sus rivales a los que terminaba agobiando en todo momento lo que durara la pelea.

Ante Betulio González, Guty Espadas era llamado a ser una víctima del venezolano, que se mantenía invicto y en ruta ascendente.

Pero el gladiador yucateco dio la pelea más grande de su vida y acabó por noquear en el asalto número trece a Alfonso López para ceñirse la corona de los 52 kilos.

Se convirtió de esta forma en el segundo yucateco en ascender al trono del mundo, ya que Miguel Canto había obtenido la diadema del CMB ante Shioji Oguma y comenzaba la que es recordada como la época Dorada del pugilismo yucateco.

Atualmente se sabe que una de sus actividades para obtener ingresos es vendiendo la bolita, la lotería yucateca.

JUAN HERRERA

Juan Herrera, una de las leyendas del boxeo yucateco que dentro de sus logros estuvo la victoria del 26 de septiembre de 1981 cuando derrotó por nocaut en 11 episodios a Luis Ibarra obteniendo el título mosca de la Asociación Mundial de Boxeo, cetro que perdería más tarde en su segunda defensa el 1 de mayo de 1982 ante el argentino Santos Beningno Laciar.

Este gladiador tuvo que retirarse antes de tiempo, un poco por su vida de excesos y porque  personas muy cercanas a él estaban robando el ingreso de sus peleas.

Algo que parecen tener en común los que se dedican al boxeo es que los que llegan a lo más alto, lo que a la vez viene de la mano con mucho dinero, es que cuando esto sucede se destabilizan y sufren adicciones a las drogas o alcoholismo, por lo que terminan perdiendo todo lo que habían logrado. Luego de ser campeón mundial ahora enseña a jóvenes a boxear y es taxista.

FREDDY “CHATO” CASTILLO

Freddy “Chato” Castillo se convirtió en dos veces campeón del mundo en las categorías de mosca y minimosca luego de mandar a la lona al pugilista guerrerense Artemio “El Campeón” Ruiz en octubre de 1984 y se retiró en 1986, después de perder por decisión contra el tailandés Sot Chitalada.

El pugilista también ganó suficiente dinero durante su carrera, pero al igual que otros casos, se rodeó de gente que se aprovechó de su confianza, además que el éxito lo encaminó a una vida de excesos que lo llevaron a tener una vida modesta.

GUADALUPE MADERA

Guadalupe Madera fue uno de los más esforzados pugilistas que se comprometió consigo mismo para labrarse un lugar en la historia. Tuvo que sobreponerse a injusticias e incluso a ser sparring de los mejores del mundo, lo que llevaba estar a la sombra de estas estrellas.

Lupe Madera finalmente ganó el campeonato mundial para convertirse en el quinto monarca yucateco y tercer minimosca mexicano.

Lamentablemente el gran peleador yucateco tuvo un trágico final, luego de caerse de las escaleras de su casa golpeándose la cabeza contra el piso encontrando la muerte.

Luego de su retiro, Guadalupe Madera utilizó lo que le quedó de las ganancias de sus peleas para poner una coctelería de la que se sostuvo hasta su desceso.

Artículo anterior
Artículo siguiente