NarcotráficoReportajes Especiales

DELINCUENCIA ORGANIZADA. PROLIFERABAN POR DOQUIER

*Desde septiembre de 2016 iniciaron las apariciones de las mantas cerca de las instalaciones de la PFP CONTEL y cerca de la SEIDO

*Los narco-mensajes se atribuyeron al incremento de la violencia en varios estados y en la Ciudad de México, en contra de Rafael Caro Quintero, a través de su sobrino Sájid Emilio Quintero Navidad, “El Kadete”

Corresponsalías Nacionales/Grupo Sol Corporativo

(Quinta y última parte)

Ciudad de México.- En septiembre de 2016 aparecieron dos mantas cerca de las instalaciones de la PFP CONTEL y otras más en Eje 2 Norte, colonia Morelos, cerca de la SEIDO.

En los narco-mensajes, se atribuyó el incremento de la violencia en varios estados del país y en la Ciudad de México a Rafael Caro Quintero, a través de su sobrino Sajid Emilio Quintero Navidad, “El Kadete”.

En diciembre de 2017 hubo otra narcomanta: “Soldaditos de plomo, federales de paja, aquí es territorio de la mera raza. Les damos 24 horas para que echen para atrás su pinche ley de seguridad interior o se los va a cargar su pinche madre, atentamente los jijos del benemérito, el respeto al derecho ajeno es la paz”. La manta había sido colgada sobre el puente de avenida Insurgentes, a la altura de La Raza.

El 7 de febrero del presente, en la delegación Azcapotzalco colgaron otra manta con amenazas contra mandos de la Policía de Investigación (PDI) y un mes después se detectó otra con las mismas características en la zona de Álvaro Obregón, sobre Periférico Sur, en la que nuevamente se refieren a la corporación.

La primera advertía de extorsiones, robos, sobornos y abusos de agentes y comandantes de la Policía de Investigación, como “El Fashion”. Fue localizada en Azcapotzalco, muy cerca de la Fiscalía de Investigación Contra el Narcomenudeo; y la otra fue colocada en Periférico, en la que el CJNG amenazó que acabarían a extorsionadores “chapulines”, así como con agentes de investigación y de la Policía Federal que brindan protección a los grupos delictivos en la Ciudad de México.

Otra más, firmada por el CJNG con amenazas a las autoridades de la capital y al llamado Cártel de La Unión de Tepito, fue retirada por la policía de la CDMX del puente ubicado en la colonia Tlaxpana, en la delegación Miguel Hidalgo.

De 2015 a la fecha, se han descubierto aproximadamente más de 90 narcomantas a nivel nacional. En los primeros cinco meses de este año, en casi todos los estados, se han localizado al menos una docena de narco-mantas, la mayoría firmadas por el CJNG.

A partir de la entrada en vigor del Nuevo Sistema de Justicia Penal, en vigor el 18 de junio de 2017, han sido liberados alrededor de 75 mil presos en todo el país. Esto ha provocado una alerta por sus consecuencias en toda la República, con el repunte de asaltos, robos y otros delitos.

Las autoridades reportan que algunos delincuentes han estado hasta seis veces en prisión. En principio por delitos menores. Pero al reincidir y volver a caer, sus fechorías se vuelven más violentas.

A Daniel lo encarcelaron en 2003 en el Reclusorio Sur por robo; en 2006, en el Reclusorio Oriente por robo agravado; en 2007 fue encerrado por robo con violencia en pandilla. Días después… la policía lo atrapó por cuarta ocasión, y de forma más violenta. Encabeza una banda de ladrones, usa un arma larga y una corta; y se enfrentó a balazos con agentes capitalinos tras robar un negocio en Iztapalapa.

Luis Alberto fue encarcelado en 2005 por robo, luego en 2008 por robo y lesiones; después en 2010 y así, de manera reincidente, ha sido enviado a prisión al menos en cinco ocasiones y siempre regresa a las calles a seguir delinquiendo. La última vez, la sexta, estaba armado. Encañonó y golpeó al encargado de una tienda. Finalmente fue recapturado, pero igual quedará libre en breve.

Diariamente, los agentes de la Secretaría de Seguridad Pública de la Ciudad de México (SSPCDMX) detienen, como promedio, a cuatro reincidentes que cometen por enésima ocasión algún delito; pero con mayor violencia.

Es un tema que hemos visto de evolución del delincuente. Hemos encontrado personas que detenemos por robar en un lugar cerrado, y después nos lo encontramos en la calle con armas de fuego y asaltando transeúntes”, dijo José Gil García, subsecretario de Información e Inteligencia de la SSPCDMX.

Lo mismo sucede con las personas que capturan portando armas, quienes aprovechan que ese delito no amerita prisión preventiva oficiosa, “personas que hemos detenido con arma, las encontramos a los pocos días en libertad, con armas de mayor calibre o largas, agrediendo a otras personas, secuestrando o enfrentando a tiros a la Policía”, dijo Gil García.

Esa reincidencia es por la benevolencia de las nuevas leyes y la facilidad de obtener armas, lo que ha provocado el aumento de la violencia en la capital del país. Personas que antes cometían delitos menores se vuelven cada vez más agresivos o peligrosos.

En 2017, al menos mil 800 reincidentes fueron detenidos, entre los que destaca una banda de extorsionadores y vendedores de droga de La Unión Tepito.

El 2 de marzo de ese año, la policía detuvo a Víctor Alfonso y a Francisco Javier disparando un arma en calles de la Zona Rosa. Sin embargo, al día siguiente la Procuraduría General de la República (PGR) los dejó en libertad. Dos semanas después, los mismos agentes, del mismo sector, los atraparon nuevamente en un bar en la misma zona; acababan de matar a un hombre y de herir a otro.

Estadísticas del Gobierno capitalino señalan que el 30 por ciento de los presos en cárceles de la Ciudad de México son reincidentes. Se trata de delincuentes que ya fueron detenidos por algún motivo, quedaron en libertad y son aprehendidos de nuevo cometiendo otro delito.

Fernando estuvo preso en 1995, 1997, 2001, 2002 y, por último, en 2008. Los agentes de la policía lo atraparon cuando acababa de amenazar con un cuchillo a una mujer a la que le robó su cámara y su cartera. El Ministerio Público espera enviarlo nuevamente a la cárcel, por sexta ocasión. Aunque dada la bondad del NSJP, seguramente lo volveremos a ver en la calle en breve lapso, delinquiendo. Hasta que mate a alguien o cometa otro delito más grave, en el que las autoridades consideren que entonces sí amerita prisión preventiva oficiosa.

Sin dudas el fenómeno del narcotráfico es multifactorial. Pero lo más grave es la involuntaria o premeditada miopía para reconocer su existencia y, por lo tanto, combatirlo. Lo que agudiza el problema que afecta a millones de capitalinos que viven sojuzgados, a merced del crimen organizado, sin que las autoridades se decidan a aceptar su existencia y, por ende, a erradicarlo.

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