LocalesPortada

DELINCUENTE DE CUELLO BLANCO

  • La Auditoría Superior del Estado de Yucatán (ASEY) denuncia al alcalde de Progreso, Julián Zacarías Curi, por no reportar dónde quedaron más de ocho millones de pesos del dinero del pueblo
  • Desaparecieron los registros en contabilidad de los pagos mensuales del Impuesto Sobre la Nómina, por el periodo correspondiente del 1 de enero al 31 de diciembre de 2019
  • Lo más deleznable de las denuncias de la ASEY contra Zacarías Curi es el desfalco al municipio a través de contratos para obras sociales que, en la mayoría de los casos, su ejecución no tuvo justificación ni comprobación

Redacción/Sol Yucatán

Progreso.- La Auditoría Superior del Estado de Yucatán (ASEY) denuncia al alcalde de Progreso, Julián Zacarías Curi, por no reportar dónde quedaron más de ocho millones de pesos del Ayuntamiento.

De acuerdo con la evaluación de la ASEY a la cuenta pública 2019 del ayuntamiento de Progreso, el polémico edil no justificó el gasto de ocho millones 919 mil pesos, recursos que fueron originalmente destinados a obra pública para beneficio del municipio.

De hecho, como resultado de la fiscalización, el órgano auditor realizó 20 observaciones al Ayuntamiento, de las cuales, apenas cuatro fueron solventadas. Incluso, tan solo con la revisión de los importes de la Ley de Ingresos para el ejercicio 2019, se detectó que los ingresos autorizados y los ingresos recaudados no coincidieron.

En este mismo tenor, durante la revisión de los movimientos de los auxiliares contables, se detectó que desaparecieron los registros en contabilidad de los pagos mensuales del Impuesto Sobre la Nómina, por el periodo correspondiente del 1 de enero al 31 de diciembre de 2019.

Mediante el oficio número DFT/EXT/302/2020, el 25 de septiembre de 2020, Zacarías Curi proporcionó documentación con la intención de justificar la sospechosa omisión, pero después de su revisión y análisis el órgano auditor determinó que no era suficiente para justificar la ausencia de los registros contables.

OBRAS SOCIALES, GRAN BOTÍN

Lo más deleznable de las denuncias de la ASEY sobre el ayuntamiento de Progreso, bajo la administración de Zacarías Curi, es el desfalco realizado al municipio a través de contratos para obras sociales que, en la mayoría de los casos, su ejecución no tuvo justificación ni comprobación.

Un ejemplo es el contrato número MPY-DDUOP-12-2019, con el objeto “Ampliación de red eléctrica en la localidad de Flamboyanes en el municipio de Progreso, Yucatán”, por un millón 37 mil pesos, incluido el Impuesto al Valor Agregado (IVA), pagado con recursos del FISM-DF 2019 y con un periodo de ejecución del 13 de septiembre al 27 de octubre del 2019.

En este caso, preocupa la ausencia de documentación como: plano de construcción final validado por la CFE, así como registros resolutivos de la misma, para constatar la ubicación y ejecución de la obra, así como demás documentación comprobatoria que justifique el destino final del gasto.

Adicionalmente, no hay evidencia de la ejecución de los pagos por trámites ante la CFE, mismos que debieron ser realizados por el ayuntamiento de Progreso por un monto de más de 54 mil de pesos. De igual forma, el munícipe no proporcionó documentación comprobatoria de la ejecución de los trabajos.

Otro pretexto de Julián Zacarías para desfalcar al municipio lo encontró en el contrato número MPY-DDUOP-14-2019, cuyo objeto fue la “Ampliación de red eléctrica en la localidad de Chicxulub en el municipio de Progreso, Yucatán”, y por el que desvió 975.2 mil pesos, recursos provenientes del FISM-DF 2019.

Como en el ejemplo anterior, en esta ocasión el ayuntamiento de Progreso tampoco presentó los planos de construcción final validados por la CFE, así como el mapa con direcciones donde se identifique cada poste con sus respectivos dispositivos.

De igual forma, tampoco se encontraron los documentos resolutivos de la CFE, para constatar la ubicación y ejecución de la obra y demás documentación comprobatoria que justifique el destino final del gasto. Adicionalmente, no hay evidencia de los pagos por trámites ante la CFE, mismos que debieron ser realizados por la entidad fiscalizada.

Otro desfalco realizado con el pretexto de obra pública, fue la obra MPY-DDUOP-19-2019, cuyo objeto fue la presunta “Rehabilitación del campo termoeléctrica del municipio de Progreso, Yucatán”. Por dicho proyecto, el ayuntamiento de Progreso desvió un millón 442.6 mil pesos, también provenientes del FISM-DF 2019.

En esta ocasión, el munícipe utilizó el mismo modus operandi para ocultar el desfalco: ausencia del contrato de obra, opacidad en presupuesto contratado, así como la falta de documentación del finiquito de obra y planos finales para constatar la ubicación y ejecución de la obra.

Cabe destacar que a pesar de estas denuncias, no se le impusieron multas a Julián Zacarías Curi. Incluso se le permitió participar y ganar, por segunda ocasión, la alcaldía de Progreso.

Por supuesto, al presidente municipal de Progreso todas estas denuncias y señalamientos le resbalan, ya que está respaldado y tiene la protección del gobernador Mauricio Vila Dosal para hacer lo que hace, ya que la relación entre ambos data de años atrás.

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba