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¡DELINCUENTES!

  • Cuando fue alcalde Mauricio Vila Dosal se conformó una red financiera con empresas fantasma que permitió la recaudación de millones de pesos para garantizar la gubernatura, conformada por Álvaro Juanes Laviada, Abraham Moisés Safar Jasso, Mauricio Martínez Zapata, Rodolfo Rosas Cantillo y Olga Rosas Moya, quien dirigía la operación desde una oficina en Montecristo
  • Los tentáculos de esta red llegan hasta Quintana Roo, pues Safar Jasso es un conocido prestanombres de su primo Ovidio Jasso Lara, principal socio de Félix González Canto y operador de Roberto Borge, ex gobernadores de Quintana Roo, denunciados por millonarios casos de corrupción durante su gobierno
  • Como pago,  el gobierno del Estado le da contratos millonarios a las empresas Servilima, Sociedad de Responsabilidad Limitada de Capital Variable; “Dietikon”, así como Splash Wash Mantenimiento y Limpieza Especializada, S de RL de CV, “Sufikon”

Redacción/Sol Yucatán

Mérida.- La democracia dejó de existir en Yucatán a partir de 2018, tras la conformación de una red financiera que permitió la recaudación de millones de pesos para garantizar la gubernatura de Mauricio Vila Dosal, conformada por Álvaro Juanes Laviada, Abraham Moisés Safar Jasso, Mauricio Martínez Zapata y Rodolfo Rosas Cantillo.

A los empresarios establecidos en Yucatán se les pidió una millonaria cuota, a cambio de entregarle obras cuando Vila Dosal estuviera al frente del Ejecutivo, promesa que se cumplió, al menos para Safar Jasso, pues mensualmente cobra cerca de 75 millones de pesos.

Las empresas que apoyaron la campaña fue con la promesa de devolverlo con obras, pero la devolución es al menos diez veces más de lo que dieron.

Lo peor de todo, son los que toman las decisiones en Yucatán, pues tienen toda la confianza de Vila, son conocidos como los tres alegres compadres.

Los tentáculos de esta red financiera llegan hasta Quintana Roo, pues Safar Jasso es un conocido prestanombres de su primo Ovidio Jasso Lara, principal socio de Félix González Canto, y operador de Roberto Borge, ex gobernadores del Estado y Mauricio Góngora, denunciados por millonarios casos de corrupción, pero sólo dos están presos, Félix sigue gozando de su fortuna robada al pueblo.

González Canto también fue denunciado en su momento por transferir cientos de millones de pesos para la campaña de la corrupta ex gobernadora Ivonne Ortega Pacheco. El lavado de dinero lo operó en ese entonces Ulises Carrillo Cabrera

En 2018, su función fue de operador financiero junto a su amigo Mauricio Zapata Martínez “La Burguer”,  generando facturas al Ayuntamiento de Mérida y recabando dinero de empresarios para pagar la campaña electoral de Mauricio Vila.

Por ende, recabó varios millones de pesos, dinero que fue utilizado de forma ilícita para financiar la campaña de Vila, mientras que Álvaro Juanes y “La Burger” Martínez fungían como los asesores del hoy gobernador.

Actualmente, el gobierno del Estado le da contratos millonarios a las empresas Servilima, Sociedad de Responsabilidad Limitada de Capital Variable; “Dietikon”, así como Splash Wash Mantenimiento y Limpieza Especializada, S de R.L. de C.V., “Sufikon”.

Sufikon y Dietikon están ubicadas en la calle 21 número 79-A  entre calle 16 y calle 18, Chuburná de Hidalgo, 97200 Mérida, Yucatán. Una enfrente de la otra.

Roberto Borge Angulo

Cuenta con cinco mil guardias que prestan seguridad, y por cada uno cobra 15 mil pesos mensuales (12,800 por guardia más IVA) , lo que le genera una ganancia de 75 millones.

Es bien sabido en el medio que su fortuna la obtuvo por la cantidad de sobornos realizados a funcionarios de diversas dependencias municipales, estatales y federales, tal el caso del Hospital Regional de Alta Especialidad de la Península de Yucatán (Hraepy), que aun cuando el mismo sindicato ha denunciado tal anomalía, continúa dando el servicio debido a que ha comprado a cada uno de los directores, quien llega paga.

Asimismo, la empresa brinda servicios a las diversas oficinas y hospitales de la Secretaría de Salud de Yucatán (SSY), así como a la Secretaría de Administración y Finanzas (SAF), cuya titular es Olga Rosas Moya, entre otras dependencias gubernamentales.

Dicho beneficio es por el pago de favores a Safar Jasso, porque fue el operador financiero para recaudar fondos para la campaña de Vila Dosal.

Todo comenzó desde que Vila Dosal era alcalde, pues facturaba servicios de sus empresas y amigos al Ayuntamiento, durante el trienio de 2015 al 2018.

Para ello, simplemente sacaban una licitación ya amañada para que ganara, pero no hacia el trabajo y el dinero que se le quedaba lo enviaban a empresas factureras y luego lo sacaba en efectivo y lo llevaba a las oficinas donde dirigían Olga Rosas Moya y Álvaro Juanes Laviada, ubicada en Montecristo.

El grupo compacto lo forman Vila Dosal, Mauricio Martínez Zapata y Rodolfo Rosas Cantillo, dueño de los Venados, quienes son los tres personajes que  gobiernan Yucatán y son los que toman las decisiones.

Olga Rosas Moya es hermana María de Lourdes y Rodolfo, dueño de tierras en Quintana Roo y Yucatán, y es la tía del mejor amigo y socio del gobernador, Rodolfo Rosas Cantillo.

Safar Jasso es un personaje desconocido de bajo perfil, que llegó a estas alturas por la amistad que tiene con Martínez Zapata. Paga sobornos a directores y secretarios de dependencias para que le den contratos.

¿Cuál es el modus operandi de los guardias fantasma?: el Gobierno contrata 100 guardias, Sufikón sólo lleva 60 y el resto se lo reparten. Si viene una auditoría, no pasa nada, pues llevan a los 100 ese día y listo. Total es negocio de todos. Una forma cínica y burda de robar el dinero de los yucatecos.

Sol Yucatán alertó en su momento con documentos sobre nuevos contratistas del Gobierno del Estado de Yucatán, o más bien subcontratistas de la mafia facturera encabezada por Rodolfo Rosas Cantillo y Mauricio Martínez Zapata, ambos franquiciatarios del delincuente Víctor Manuel Álvarez Puga, a quien Grupo Sol ha señalado como principal patrocinador de la campaña de Mauricio Vila Dosal a la Gubernatura en 2018. Se trata de los “jóvenes empresarios” Salvador Hamdan Lozano, Genaro Mier y Terán Medina y Enrique Martínez Palomeque, quienes presumen estar apadrinados por el empresario refresquero Fernando Ponce (no precisó la fuente si es García o Díaz) y el constructor Ariel Medina Medina, para la asignación de obras carreteras fantasma al interior del Estado. Para ello se designó como Secretario de Obras Públicas a Aref Karam Espósitos, un incondicional del Gobernador Mauricio Vila Dosal y devoto impulsor de su campaña hacia la Presidencia, por lo que alertamos a la Auditoría Superior de la Federación para que se investigue esta denuncia.

PAGO DE FAVORES

De manera cínica y descarada, el secretario de Salud de Yucatán (SSY), Mauricio Sauri Vivas, benefició a la empresa “Splash Wash” Mantenimiento y Limpieza Especializada” para que brindara el servicio de custodia de las diversas instalaciones, para lo cual, a dicha iniciativa privada se le entregó un monto superior a 11 millones de pesos.

En numerosas ocasiones, a través de las redes sociales fueron numerosas las quejas y críticas sobre el comportamiento del personal de esta compañía y ante tales hechos, el funcionario simplemente se deslindó de la problemática.

El pasado 20 de marzo, el titular de la SSY, firmó el contrato abierto para la prestación del servicio de vigilancia, beneficiando a la empresa “Splash Wash Mantenimiento y Limpieza Especializada”, de Sociedad de Responsabilidad Limitada de Capital Variable, “Sufikon”, cuyo documento fue signado por el gerente de dicha iniciativa privada, Abraham Moisés Safar Jasso.

De acuerdo con el contrato SSY-LP-YUC-RM-04/20, en poder del Sol Yucatán, para el servicio correspondiente del 1 de abril al 31 de julio de 2020 se depositó un pago de 11 millones 165 mil 635.20 pesos.

Aunque no se especifica el número de personal que brindará sus servicios, la labor la realizan en diversos inmuebles, tal el caso del edificio principal, así como las tres jurisdicciones, el Hospital General – Escuela “Dr. Agustín O’Horán”, el Centro Materno Infantil y el Hospital Psiquiátrico “Yucatán”, entre otros edificios.

Entre las quejas más frecuentes destaca la prepotencia de los guardias de seguridad, el exceso de burocratismo del personal, entre otras anomalías cometidas en contra de los familiares de pacientes, así como de personas que acuden a la dependencia a realizar algún trámite, etc.

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