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EDITORIAL

 

Desafío

  La revoltura es general. La división al interior de los partidos políticos, hacia dentro y fuera, las elecciones en Argentina y Venezuela,

 *Solo Divisiones

*La Corte Hollada

  Por Rafael Loret de Mola

       La revoltura es general. La división al interior de los partidos políticos, hacia dentro y fuera, las elecciones en Argentina y Venezuela, cubiertas por las sospechas, la insistencia de Israel que apenas se calma con la posible entrega de los rehenes de Hamàs, la resistencia de Ucrania que combate contra la soberbia de Putin, la negligencia oficial acerca de la devastación de Acapulco, nuestro puerto mágico, los nuevos brotes independentistas en España y las soterradas amenazas de China y USA contra el gobierno de México nos revelan no solo las coyunturas que llevan a las fracturas sino la dimensión real de la radicalización universal acaso bajo la sombra del mundo cibernético.

       El dolor se extiende en nuestro país de manera dramática: el horror de Acapulco, la crecida de la violencia -contra la corriente oficial que la niega-, el peligro potencial que representan los cárteles al considerárseles simplemente terroristas y con ello dar argumentos a las grandes potencias del norte del continente para intervenir, económicamente y acaso militarmente, en nuestro país, y la miseria que nos arrastra hacia el abismo, ponen en rojo la alerta sobre un final de sexenio, el 30 de septiembre de 2024, con un rencor creciente y el temor a que las cosas empeoren con una intervención directa del mandante en los comicios federales, rumor que por sí solo puede causar un enorme daño al inhibir la participación de la ciudadanía y, por consiguiente, a una violenta reacción civil postelectoral. La perspectiva es bastante oscura por donde se le mire.

       Es extraño cómo han evolucionado las encuestas y los sondeos de opinión en cuestión de semanas. Algunos insisten en la supuesta popularidad del señor Lòpez, el mandante, y otros, en el extremo contrario, aseveran que los momios están cerrados entre las aspirantes del Frente Amplio Opositor y Morena con un análisis que induce a concluir que el 80 por ciento de los futuros sufragantes ya decidieron por quién votar y no parecen dispuestos a modificar el sentido de su adelantada elección.

        Frente a esa supuesta popularidad del señor López es evidente que el personaje tiene muy malas calificaciones en el exterior, lo que se vio en la reciente cumbre de presidentes en San Francisco, en la APEC o foro económico para América y Asia, en donde fue maltratado, por decir lo menos a pesar de sus encuentros bilaterales con el presidente de China, Xi Jinping, el de USA, Joe Biden, y el premier de Canadá, Justin Trudeau. El tema del fentanilo rebasa ya al gobierno de México.

        Es más que evidente, y así se hizo ver en San Francisco, que la administración de AMLO ha sido deplorable en cuanto a la expansión del narcotráfico, entre otras cosas por la infiltración sufrida por las llamadas fuerzas armadas, con inclusión de la Guardia Nacional, cuyos mandos se han enriquecido a placer con concesiones cada vez más turbias sobre las obras icónicas del régimen, en medio de una batahola de encontronazos en donde los soldados ponen la sangre y sus superiores se llevan el capital. Esto no es nuevo pero nunca había sido tan descarado y con los reflectores encima monitoreados, claro, desde Washington, Europa y Asia en donde los bonos de Andrés están muy por debajo de sus bravatas.

         Desde luego, si no sucede algo todavía más grave, el retrato del período que corre será la torpeza inmensa para rescatar a Acapulco tras el paso del huracán Otis. Más aun cuando se corrobora que, otra vez -primero fue con la pandemia-, el número de muertos y desaparecidos es muy superior a los datos oficiales destinados a cubrirle las espaldas al mandante de manera por demás descarada y abierta, esto es sin importar las evidencias de lo contrario. Basta con lo anterior para condenar severamente el paso de AMLO por Palacio Nacional al que habrá de fumigar muy bien luego de haber sido utilizado como casa-habitación de la familia López Obrador. Nada de lo dicho por el jefe de la misma ha podido justificarse.

La Anécdota

       La cereza del pastel, sin duda y vista la semana anterior, se sitúa en la obsesión del mandante por destruir y descalificar a la Suprema Corte de Justicia, cabeza del poder Judicial. Únicamente puede entenderse la terna propuesta para sustituir al ministro consentido, Arturo Zaldívar Lelo de Larrea -quien, en su retiro, acabó con el poco prestigio que le restaba al desacatar, una vez más, a la Carta Magna-, como un forzado golpe a la división de poderes postulando a tres mujeres profundamente ligadas al oficialismo morenista con signos, además, nepotistas y hasta absurdos.

        Debemos insistir en ello: la famosa terna femenil integró a la consejera jurídica del Ejecutivo, María Emilia Ríos Gonzáles, a la hermana de la secretaria de Gobernación, Bertha María Alcalde Luján, y a la hermana del jefe de Gobierno en funciones de la Ciudad de México, Lenia Batres Guadarrama. Una auténtica parodia muy al estilo del tabasqueño convertido en una suerte de fiera herida superado por las críticas y los señalamientos de diversos sectores sociales. De vergüenza en vergüenza va andando AMLO hacia el precipicio de su quinquenio con diez meses -ya solo faltan los diez meses-.

         Más parece que el golpe contra la Corte no será el último si consideramos que esta institución podría ser el último eslabón para cerrar los comicios del año por venir si el INE o el Tribunal Electoral del Poder Judicial Federal incumplen sus funciones torales, sobre la limpieza de los sufragios y los escrutinios respectivos, y obligan al conjunto de millones de voces cuya reacción puede ser de altos decibeles en el peor de los casos.

       Lo dicho: la oposición puede ganar solamente por nocaut. Esto es, con una elevada participación de los empadronados. Si se llega al final con una ventaja mínima para alguna de las contendientes -del niñato neoleonés, Samuel García, es mejor no ocuparse por sus arrebatos de esquirol-, las manos negras pueden hacer su juego. Es el peligro mayor ahora mismo.