Hoy EscribeRafael Loret de Mola

DESAFÍO

  • Enorme Desafío
  • Ni mi Mamá…”

Rafael Loret de Mola/La Opinión de México

La derecha suele acusar a la izquierda de todo lo malo, incluso de cuanto la misma propuso y accionó en los largos doce años de dominio presidencial y a lo largo de su supervivencia en calidad de opositora, rectora o mandante contrariando el espíritu del Constituyente.

A este columnista le parece rarísimo que, por instrucciones de Rafael Moreno Valle y su mujer, fallecidos trágicamente y sin que se diriman las sospechas sobre sus muertes considerando que Martha Erika Alonso Hidalgo ya estaba en funciones como gobernadora, pudiera reformarse la Constitución local para posibilitar la rendición de la protesta como gobernador (a) ante el Tribunal Superior de Justicia de la entidad suplantando funciones del Congreso estatal y como previniendo que éste fuera contrario, mayoritariamente, al de la extinta señora Alonso Hidalgo.

Algo así sólo puede entenderse como una condición previamente establecida para dejar correr las elecciones de presidente y diputados, guardándose la gubernatura para el falsamente “democrático” panismo. Por aquí deberían comenzar

las líneas de investigación sobre los presuntos crímenes de la Nochebuena de 2018 que fue tarde-negra.

No olvidemos el consumado fraude electoral en Puebla, avalado en última instancia por un evidente contubernio de cuatro magistrados, incluyendo a la presidenta Jannine Olátora cuyo cinismo fue el peor dentro del Tribunal Electoral del Poder Judicial Federal al considerar que sus resoluciones son “inatacables” aun cuando sean absurdas y grotescamente tendenciosas como acreditaron los tres magistrados restantes. Precisamente en este punto se originan ahora las sospechas que se cruzan uno y otro bando en medio de una batahola de rumores que incluyen hasta la huida pactada del matrimonio otrora intocable tanto que fue capaz el cacique de imponer a su bisoña señora como mandataria espuria. Algo similar a cuanto sucede en Guerrero con padre entrometido, y violador, e hija displicente.

Después el PAN gritó ¡justicia!; y lo hizo vindicando las amenazas nazis, tal es la ultra derecha encabezada por Luis Banck quien leyó un breve responso cargado con el veneno de la sospecha dirigido al gobierno federal y al presidente de la República, en concreto, quien aceptó el veredicto del TEPJF pero lo calificó como “antidemocrático” y “desastroso” extendiendo con ello la crisis política poblana que,

supuestamente, podría haberse encaminado a una solución tres días antes de la muerte de la gobernadora, el viernes 21 de diciembre. Como nadie dijo nada entonces las alas negras de la sospecha siguen extendiéndose. Acuso.

Pero hay tantas otras posibilidades que se haría interminable enumerarlas. Una aeronave que volaba a 30 kilómetros por hora, blanco vulnerable sin duda; la dispersión de los cuerpos de las víctimas y del fuselaje del helicóptero “de última generación” y con muy escasas horas de servicio; las dudas acerca de quienes habrían de recibir a la pareja de gobernantes, frutos del nepotismo y la imposición; la celeridad para identificarlos cuando se trataba de siluetas carbonizadas y supuestamente alejadas unas de otras; y, sobre todo, la cantidad de intereses superlativos que pudieron entrar en escena, desde la presidencia hasta los grupos del crimen organizado, narcos y huachicoleros por ejemplo.

Si de algo se caracteriza el PAN es de no acertar JAMÁS, ni cuando fue gobierno entre 2000 y 2012, a resolver los misterios que rodean a los supuestos “accidentes” de algunos de sus connotados dirigentes: Ramón Martín Huerta, Juan Camilo Mouriño, Francisco Blake Mora y, más atrás, Manuel Couthier del Rincón y José Ángel Conchello.

Hace tres años exigieron, medio agazapados y con fines políticamente vergonzosos, que se procediera a investigar con rapidez mientras acusaban a López Obrador de fraguar la escena criminal; después callaron cuando los reflectores se dirigieron al desabasto de gasolina y a la torpe batalla contra los huachicoleros a quienes el superior gobierno no les hizo, siquiera, cosquillas. La negligencia de sendos bandos eleva nuestra sospecha. Vuelvo a acusarlos.

La Anécdota

Cuando entrevisté a Luis Téllez Kuenzler en sus oficinas de la Bolsa Mexicana de Valores y semanas después de su renuncia como secretario de Comunicaciones y Transportes bajo el mandato de Calderón, le pregunté si podía sostenerse la versión oficial sobre la caída del Jet Lear que transportaba al entonces secretario de Gobernación Juan Camilo Mouriño -4 de noviembre de 2008-; esto es que la aeronave se había desplomado por efecto de la turbulencia provocada por un avión comercial que le antecedía, me respondió con cierto desparpajo:

Bueno, la verdad es que ni mi mamá me lo creía…

Vuelta a la hoja y a seguirle. Los dirigentes panistas, menos aquellos que se dicen priistas y sirven al PAN, no tienen defensa posible.

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