Hoy EscribeRafael Loret de Mola

DESAFÍO

  • Mandatario Perdido.
  • Los Viejos Ideales.

Rafael Loret de Mola/Sol Yucatán

Sin duda alguna –lo he pensado bien-, la imagen que mejor refleja a la llamada 4T y a su columna vertebral, las aburridísimas mañaneras, es la del ahora célebre Lord Molécula, de nombre Carlos Pozo, quien ha hecho fama con sus sacos multicolores, su bigotito a la Charles Chaplin y su modo de arrastrase sin el menor pudor ante la figura presidencial siguiendo el script que pone en sus manos el vocero sin el menor atisbo de congruencia, el pobre diablo Jesús Ramírez Cuevas. Ya tendré el gusto de enfrentarnos personalmente cuando estemos en las mismas arenas; y lo mismo le digo a Andrés Manuel.

Lord Molécula es el reflejo exacto de lo que se ha convertido la administración de AMLO especialista en los linchamientos –golpea a cuanto se le atraviese olvidando que debe gobernar para todos los mexicanos y no únicamente para sus siervos-, y en los montajes que se inventa cuando no tiene salida como en los casos de vacunados sin vacunas exhibidos por las redes sociales que los hicieron virales.

Por cierto fue tanta la nostalgia del nuevo virrey de Palacio Nacional cuando el pobre Lord mercenario dejó de asistir a las infecundas mañaneras que al verlo retornar, superado un malestar físico –posiblemente contagiado por el propio mandatario quien, enfermo, no tomó precauciones mínimas, digamos el cubre-bocas, siquiera para proteger a sus allegados-, no pudo contenerse y le dio una bienvenida digna de un jefe de Estado:

“¡Qué alegría me da verte!”.

A trueque de ello fustiga a los periodistas que sí lo son y ejercen su libertad por la vía de la crítica, el único camino posible para los colegas de verdad como contrapeso ante los excesos de poder. Lo peor es que se toma el atrevimiento de exponerlos por supuestos vínculos políticos en vez de hacerlo con los criminales que matan, roban, secuestran y violan como su compadrito Félix Salgado Macedonio quien enturbió las elecciones en Guerrero para imponer a su hijita Evelyn como gobernadora en Guerrero. Ni para que ir a Acapulco ¿Habrá imbéciles listos a creerse el cuento de que sujeto así podría realizar una buena gestión? Sólo AMLO y los esbirros y gatopardos de Palacio.

Pero no; la prioridad nacional es atacar, con todo el aparato del Estado a cuantos lo cuestionen –no solo los informadores sino cuantos se atrevan a contradecirlo dentro o fuera de su fútil gabinete- sin ocuparse de los asuntos mayores, el prometido combate a la corrupción y la iniciación de procesos contra sus predecesores predadores entre tantas cosas o incluso cumplir sus promesas torales como que no habría “gasolinazos” en su sexenio… cuando ya vimos que lejos de los diez pesos prometidos el combustible se eleva ya a 25 pesos con  cincuenta centavos en varias ciudades del país, entre ellas, claro, Culiacán. ¿Será que con ello obligue a los narcos que pululan por allí a pagar impuestos por dejarlos a su aire? No sería difícil tal descaro.

Fuera de sus cabales, el mandatario que prometió combatir al viejo régimen con el sambenito de la transformación se ha convertido en una versión corregida y aumentada del peor PRI de la historia; lo del PRIMOR es u hecho incuestionable y votar por MORENA para validar con ello a un gobierno de pacotilla, mentiroso, manipulador y corrupto, no únicamente sería un acto inconcebible de masoquismo colectivo sino un vergonzoso escupitajo sobre México.

Y como digo siempre en voz alta, ahora con mayor razón: ¡no me van a callar! Mucho menos los acomplejados, como Jack Ackerman, refugiado bajo las faldas de su mujer, Irma Eréndira Sandoval, hija de Pablo Sandoval Ramírez autor del libro-biblia de AMLO: “Democracia y Transformación Social” que determina el cauce hacia la dictadura; por algo su heredera, con todo y su consorte estadounidense para colmo, es secretaria de la Función Pública.

La Anécdota

A unos días de tomar posesión como jefe de gobierno del entonces Distrito Federal –diciembre de 2000-, Andrés Manuel me hizo la siguiente reflexión:

Lo difícil será entenderme con un sujeto –Fox- que observa al país como una sucursal de Coca-Cola; no conoce la historia y desprecia al pensamiento revolucionario que tú y yo, como millones de mexicanos, conservamos porque nos formamos en el mismo.

A cuarenta y medio meses de su inicio presidencial ya se tragó sus palabras y ha resultado peor político-empresario que Fox.

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