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DESAMPARA A NIÑOS DISCAPACITADOS

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*El tratamiento y terapia de miles de niños yucatecos con capacidad limitada se reducirá al extremo, pues el Gobernador Mauricio Vila se negó a renovar el contrato con el Centro de Rehabilitación e Inclusión Infantil Teletón (CRIT). De 44 millones de pesos comprometidos, sólo entregó 4.8 millones

*El CREE no sirve para nada, María Vázquez comentó que una rehabilitadora le dijo: «¿para qué quiere que le dé terapia a su hija si va a acabar en una silla de ruedas?». Abandonados a su suerte por falta de interés del Mandatario Estatal

*»Nunca hubo una situación tan apremiante en 24 años. Es dejar a 962 niños en situación de pobreza sin rehabilitación. Se queda sólo con 34 colaboradores, quienes atienden a más de 2,100 personas en las modalidades presencial y virtual

Redacción/Sol Yucatán

Mérida. – El tratamiento y terapia de miles de niños yucatecos con capacidad limitada se reducirá al extremo, debido a la desidia del Gobernador Mauricio Vila Dosal, quien al negarse a renovar el contrato con el Centro de Rehabilitación e Inclusión Infantil Teletón (CRIT) de Yucatán, sólo destinó el 22.7 por ciento del presupuesto que sus antecesores asignaron para la atención a menores de edad.

Primeramente fueron los usuarios del Hospital Psiquiátrico «Yucatán» y, ahora, son los del CRIT quienes resultan afectados por la falta de voluntad política del titular del Ejecutivo.

Lo peor de todo es que el Centro de Rehabilitación y Educación Especial (CREE) carece de especialistas para atender a infantes con alguna capacidad limitada, por lo que no puede atender a los del CRIT.

Durante 2020, las terapias y tratamientos fueron suspendidos a consecuencia de la aparición del Covid-19 en la Entidad, por lo que su recuperación fue más lenta de lo común y, ahora, la problemática empeorará debido al desinterés de Vila Dosal.

El CRIT contaba con un presupuesto anual de 44 millones de pesos, pero en el primer año de gestión de Vila Dosal el recorte presupuestal fue del 77.2 por ciento, pues sólo destinó 10 millones de pesos.

Así, desde 2018 han disminuido las aportaciones que realiza el Gobierno de Yucatán anualmente, en el año de 2019 la aportación fue de 10 millones de pesos, en 2020 bajó drásticamente a 4.8 millones de pesos y en este 2021 serán de 5.8 millones de pesos.

Debido a ello, padres de pacientes manifestaron que el recorte presupuestal afectó la calidad y tiempo de terapia que reciben los menores de edad, y la situación empeoró con la contingencia establecida ante la presencia de la mortal enfermedad de rápida propagación.

Desde noviembre del 2018, la exdirectora del CRIT de Yucatán, Dolores Sánchez, así como padres de familia de niños y niñas en tratamiento, expresaron su preocupación sobre los recortes de cerca del 80 por ciento en la actual administración estatal.

En diversas ocasiones, los padres de familia han realizado manifestaciones públicas, sin embargo, no hay respuesta oficial a sus demandas.

De acuerdo con su página oficial, en los primeros 10 años el CRIT atendió a más de nueve mil infantes y realizaron al menos 770 mil servicios y consultas gracias al convenio entre este centro de Fundación Teletón y el Gobierno Estatal, en el sexenio de Ivonne Ortega Pacheco, por el cual recibían 44 millones de pesos anuales por un plazo de diez años, que concluyó en el 2018.

Sin embargo, Vila Dosal no renovó el convenio y sólo apoyó con 10 millones, cifra que fue considerada como insuficiente para satisfacer las necesidades de la institución, por lo que la atención a los menores de edad se vio limitada.

En abril del 2019, el Presidente de Fundación Teletón, Fernando Landeros, lamentó a través de un Twitter la decisión del titular del Ejecutivo y estableció que «La situación en el @CRITYucatan ha llegado a un límite. Pedimos respetuosamente se honre el decreto firmado y las necesidades de los niños de YUCATAN @MauVila».

Por los recortes presupuestales, más de la mitad de las 918 familias que acuden a este centro de atención integral corren el riesgo de quedarse sin las terapias parcial o totalmente.

Cabe destacar que en el Plan de Desarrollo del Estado de Yucatán 2018-2024, una de las líneas de acción es: «reforzar la atención y calidad de los centros que brindan educación especial y los centros de atención múltiple, con enfoque de inclusión, prioritariamente aquellas asociadas con discapacidad y/o con aptitudes sobresalientes».

En 2020, en la Entidad se contabilizaron cerca de 442 mil personas con discapacidad y limitaciones, de los cuales, dos de cada cinco realizan alguna actividad económica, informó la Directora General del Instituto para la Inclusión de las Personas con Discapacidad del Estado de Yucatán (Iidepey), María Teresa Vázquez Baqueiro.

Comentó que la mayoría de las personas que tienen alguna limitación física trabajan en el comercio informal, pues sólo algunos tienen algún puesto en el Gobierno Estatal o en empresas.

Yucatán a diferencia de estados como Michoacán, Puebla, Nuevo León, Chihuahua, Campeche, Querétaro y Tamaulipas, sólo tiene un centro de rehabilitación, el CREE, el cual no se especializa en menores de edad con discapacidad, de acuerdo con el Directorio Nacional de Centros de Rehabilitación 2019.

Todas las mamás entrevistadas han llevado o llevan a sus hijos al CREE y coinciden en que el servicio que ofrecen no se acerca a las necesidades de sus hijos ni se compara con el CRIT, incluso, los mismos especialistas de otros centros de rehabilitación les dicen «vete al CRIT».

«Como mamá te digo que el CREE no me sirve de nada», dice Mari Vázquez, mamá de una niña de nueve años con discapacidad que asiste al CRIT.

Resaltó que vive a 10 cuadras del CREE y cuando la llevó sólo le dieron dos sesiones de terapia ocupacional y otro bloque de 10 sesiones en el Hospital General Escuela «Dr. Agustín O’Horán».

Mientras, en el CRIT, además de la terapia física, le brindan atención de relajación muscular, terapia ocupacional, de tanque y lenguaje. Cada dos meses tenía cita con la genetista, así como un bloque de lenguaje y unas pláticas.

La entrevistada comentó que en una ocasión, una rehabilitadora del CREE le dijo: «¿para qué quiere que le dé terapia a su hija si va a acabar en una silla de ruedas?», y, lo peor de todo, «a mi hija, si no tiene terapias se le engarrotan las extremidades».

Pese la reducción presupuestal, del 15 al 26 de julio de 2019, el Centro cerró sus puertas para una reestructuración y presentar un nuevo modelo de atención, y de los 77 terapeutas sólo quedaron 24 para atender a los casi mil pacientes.

Por su parte, Xixili Fernández, también madre de una menor con discapacidad, apunta que el modelo del CRIT es de primer nivel.

Hace dos años, para ingresar al CRIT había una lista de espera de hasta 400 niños y, al entrar, los médicos hicieron una valoración completa: nutricional, pulmonar, pediatría, odontología, ortopedia, genética, psicología familiar, lenguaje, entre otros exámenes.

Las terapias tienen un costo de acuerdo al nivel socioeconómico y la mayoría de los pacientes no pagan. Acuden familias del interior del Estado, así como de Campeche y Quintana Roo, aunque en éste último Estado también hay un Centro.

Falacias gubernamentales

A lo largo de esta administración, el departamento de Comunicación Social del Gobierno de Yucatán ha publicado varios boletines sobre el CREE en los que aseguran «cambia vidas», con fotografías de Vila Dosal recorriendo las instalaciones. Sin embargo, la realidad es otra.

De acuerdo con los documentos oficiales, el CREE atiende a seis mil 300 personas al año, que «acuden a terapia para discapacidades visuales, audición, lenguaje, mental y motriz, y cuenta con 71 Unidades Básicas de Rehabilitación (UBR) en el interior del Estado».

En el Presupuesto de Egresos del Estado de Yucatán para el Ejercicio Fiscal 2019, el CREE está en un paquete de 56 millones 700 mil pesos, que incluyen entrega de prótesis, ayudas funcionales, fotocredenciales y servicios de rehabilitación que incluyen las 71 UBR.

Pero, en muchos casos, las UBR son «cuartos con una colchoneta y un auxiliar», por lo que las personas del interior del Estado acuden a la capital para recibir atención en el CREE o en el CRIT.

Con el recorte presupuestal, Alba E. reprobó la actitud de Vila Dosal, pues perderá todo el avance obtenido a favor de su hijo, el cual «tomaba terapia ocupacional y estaba en un taller de manejo de silla de ruedas, que lo ayudaba a moverse de forma independiente. Además de la terapia pulmonar que no dan en el CREE, marqué para preguntar y no cuenta con eso. Él tiene escoliosis de grado muy alto y le comprime las costillas, necesita la terapia pulmonar».

Mientras, Zulemy comentó que tiene un hijo con Síndrome de West y parálisis cerebral, el cual estuvo un año en el CREE, donde no le daban esperanza, incluso «una doctora me dijo que no había mucho que hacer y me mandó a descansar seis meses. Afortunadamente en ese tiempo me hablaron del CRIT y desde el primer momento que entré me dieron muchas esperanzas que ya no tenía».

Por recomendación de la psicóloga, su hijo entró a un kínder regular y «fue lo mejor que le pudo pasar a mi hijo, me di cuenta que también ayudé a otros niños porque generaron empatía».

De igual forma, a Saray Euán, en el CREE le dijeron que su hija tenía retraso psicomotor cuando en realidad tenía parálisis cerebral.

«Fue un golpe muy duro porque me decaí. En el CRIT nos dieron apoyo de férulas y andadera. No nos cobran el total, sólo una pequeña parte y hasta hace poco el ortopedista me comentó que mi hija era candidata para una cirugía. Sacamos las placas y todo, aprovechando que la Cruz Roja y el CRIT tenían convenio», subrayó.

A pesar de las historias reales, Vila Dosal sólo le cree a sus asesores, quienes constantemente le pintan «las maravillas» que realiza en su administración, cuando la realidad es otra, principalmente, en el Sector Salud.

Profesionales le han recomendado que instalen el Modelo Miguel Hidalgo de Atención en Salud Mental, dado el beneficio registrado con los usuarios, pero insiste en el modelo asilar, pues así se lo dijeron sus «expertos».

Lo mismo sucede con el CREE y el CRIT, pues sus «asesores» le han dicho que es un gasto innecesario y que de nada sirven las terapias que ahí se dan, motivo por el cual optó por el recorte de recursos.

Discapacidad en Yucatán

Hasta antes de la pandemia de Covid-19, en Yucatán, sólo una de cada 10 personas con capacidad limitada tenía un empleo con todas las prestaciones de la ley, mientras el resto trabajaba en la informalidad.

La Directora General del Iidepey informó que en 2020, en la Entidad se contabilizaron cerca de 442 mil personas con discapacidad y limitaciones, de los cuales, dos de cada cinco realizan alguna actividad económica.

Comentó que la mayoría de las personas que tienen alguna limitación física trabajan en el comercio informal, pues sólo algunos tienen algún puesto en el Gobierno Estatal o en empresas.

Al presentar los recientes resultados del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), mencionó que Yucatán cuenta con dos millones 320 mil 898 de habitantes, de los cuales, 441 mil 852 tienen discapacidad, así como alguna limitación, lo que representa el 17.9 por ciento de la población.

Vázquez Baqueiro detalló que 149 mil 222 personas tienen discapacidad, el 5.6 por ciento de la población, los cuales «para el Inegi son personas que de plano tienen una dificultad muy elevada para ver, escuchar, pensar y relacionarse con personas».

Asimismo, en la Entidad hay 265 mil 630 personas que tienen limitaciones, pero que pueden desarrollarse a pesar de la limitación motriz, visual, auditiva, mental o social.

De acuerdo con los resultados del Censo del Inegi, de dicho grupo hay 196 mil 683 que están en edad de realizar una actividad económica.

Sin embargo, 194 mil realizan una actividad económica, pero la mayoría de ellos están en el comercio informal y «las dos mil personas restantes manifestaron que nada realizan», acotó durante la conferencia de prensa referente al Programa Laboral para personas con discapacidad «Suma de talentos».

«La inclusión en Yucatán es una realidad con la inserción de personas con capacidades limitadas en centros laborales», subrayó.

En países desarrollados, lo recomendable es que del total de empleos, entre el tres y el siete por ciento sean personas con capacidad limitada, y las naciones que están en vías de desarrollo, el rango sea del tres al cinco porcentual.

La funcionaria explicó que son diversas las empresas que han contratado a personas con alguna capacidad limitada, las cuales les han dado sueldo y prestaciones, y en futuro hasta podrían sacar una vivienda.

Ejemplificó el caso de la empresa Leoni, la cual ha contratado a gente invidente, así como también a Kekén, la cual, en los próximos días contratará a 500 personas que tengan alguna limitación, para laborar en algunas de las sucursales que hay en la Entidad.

Actualmente, la planta laboral de Kekén es de ocho mil 900 personas y al incluir a 500 con alguna limitación, la inclusión sería del 5.3 por ciento, sin anexar a los que ya hay.

En el caso del Gobierno del Estado, comentó que hay 214 personas contratadas y la gran mayoría está en el Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) Yucatán, la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) y en el Instituto del Deporte de Yucatán (IDEY).

Mencionó que en el caso de la SSP, laboran en el monitoreo de las cámaras de vigilancia, mientras en el DIF están en todos los puestos laborales y en el IDEY, en todos los puestos administrativos.

Estableció que la inclusión del Ejecutivo local es del tres por ciento, aunque no especificó el total de empleos que genera.

Aunque, por regla de tres, con la proporción proporcionada por la funcionaria, en el Gobierno del Estado trabajarían 71 mil 333 personas.

En cifras

El Presidente del Teletón, Fernando Landeros, aseguró que el CRIT Yucatán fue creado en la entidad bajo el acuerdo de que el Gobierno Estatal aportaría los recursos necesarios para su operación.

Sin embargo, el Gobierno de Mauricio Vila Dosal redujo otra vez los recursos públicos que aporta cada año para la operación del Centro de Rehabilitación Infantil (CRIT) de la Entidad, lo que traerá como consecuencia que en los últimos cuatro años se reduzca 87 por ciento el número de niños atendidos en la institución, alertó Fernando Landeros.

«Nunca hubo una situación tan apremiante en 24 años. Es dejar a 962 niños en situación de pobreza sin rehabilitación, pese a que la necesitan. La pandemia ha hecho que las aportaciones sean menores a los años anteriores», señaló el Presidente del Teletón.

Por su parte, Claudia Ponce Miranda, Directora General del CRIT Yucatán, mencionó que el Centro Teletón cuenta con sólo 34 colaboradoras y colaboradores, quienes atienden a más de 2,100 personas en las modalidades presencial y virtual. También comentó que hay una lista de espera de más de 200 personas, quienes no tienen una fecha estimada para poder recibir atención.

«El problema es que esas familias necesitan la consulta y tienen que buscarla en el medio privado y llega a costar 5 mil pesos». Para analizar, los representantes de Fundación Teletón aclararon lo siguiente: el CRIT Yucatán no busca sustituir la labor del Estado, sino contribuir a ella y complementarla, con el objetivo de beneficiar a más niños y niñas yucatecos, y a sus familias.

Además, hicieron hincapié en que Fundación Teletón tiene como objetivo mejorar e incrementar el acceso de los mexicanos a la salud y al trato digno. Por lo tanto, el CRIT Yucatán busca ser un aliado en el Sector Salud y sumar esfuerzos por el bienestar de las niñas, los niños y los jóvenes con discapacidad en el Estado.

La administración del Gobernador Mauricio Vila se comprometió a aportar 10 millones de pesos en 2019 y cumplió con ese monto. Para el año pasado, el compromiso era el mismo, pero en el contexto de la pandemia sólo aportó 4.8 millones. Ahora, en 2021, el Gobierno Estatal se comprometió a aportar sólo 5.8 millones, debido a la situación económica actual, según refirió Fernando Landeros.

Para la operación del CRIT Yucatán, se firmó un contrato de fomento social, en el cual el Gobierno Estatal se comprometía a hacer una aportación anual equivalente a 8 millones de Unidades de Inversión (UDIs) durante un plazo no menor a 10 años.

Desde el 2018, la exdirectora del Centro de Rehabilitación e Inclusión Infantil Teletón (CRIT) de Yucatán, Dolores Sánchez, así como padres de familia de niños y niñas en tratamiento, han expresado su preocupación sobre los recortes de más del 70% en la actual administración estatal encabezada por Mauricio Vila Dosal.

En el Plan de Desarrollo del Estado de Yucatán 2018-2024, una de las líneas de acción es: «reforzar la atención y calidad de los centros que brindan educación especial y los centros de atención múltiple, con enfoque de inclusión, prioritariamente aquellas asociadas con discapacidad y/o con aptitudes sobresalientes».

Las personas con discapacidad en Yucatán son 137 mil 94 de acuerdo con el mismo documento oficial, por su parte el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) apunta que el 11.8% de las personas con discapacidad en el estado son niños y jóvenes de entre 0 y 29 años.

Para 2014, 6.5% de la población total del Estado presentaba alguna discapacidad, lo que implica un incremento de 0.2 puntos porcentuales en comparación al 2010, cifra que posiciona a la Entidad por arriba de la media nacional que es de 6%.

Sin el Consejo para Personas con Discapacidad, este sector será invisible, dicen organizaciones

Sin embargo, Yucatán, a diferencia de estados como Michoacán, Puebla, Nuevo León, Chihuahua, Campeche, Querétaro y Tamaulipas, sólo tiene un centro de rehabilitación que no se especializa en menores de edad con discapacidad, el Centro de Rehabilitación y Educación Especial (CREE), de acuerdo con el Directorio Nacional de Centros de Rehabilitación 2019.

Padres de familia de niños y niñas con discapacidad que reciben tratamiento integral en el CRIT de Mérida se encuentran preocupados por la falta de certeza en la asignación del presupuesto para el centro. Por los recortes presupuestales, más de la mitad de las 918 familias que acuden a este centro de atención integral corren el riesgo de quedarse sin las terapias parcial o totalmente.

Cronología

El Centro de Rehabilitación Integral Teletón (CRIT) opera en Mérida desde 2008. Se construyó debido a un convenio que, con apenas unos meses en el cargo y en la opacidad, pactó en 2007 la exgobernadora Ivonne Ortega Pacheco con esa fundación de Televisa.

Ese mismo año, la exmandataria, y ahora también expriista, dio a la Fundación Teletón 95 millones de pesos del Erario para la construcción del CRIT y, pese a los cuestionamientos que le lanzaron los entonces diputados panistas al enterarse, su Gobierno nunca aclaró de qué partida los tomó.

Además, comprometió las finanzas estatales para financiar durante una década, a razón de ocho millones de Unidades de Inversión (UDIs), las operaciones del centro.

Es así que el CRIT comenzó recibiendo aproximadamente 32 millones de pesos anuales del Erario yucateco, pero conforme subía el valor de las UDIs, el apoyo se elevó hasta 44 millones de pesos.

Su sucesor, Rolando Zapata Bello, respetó el convenio, aunque en sus últimos meses la Fundación Teletón le reprochó el retraso en el pago de 40 millones de pesos.

El actual Gobernador, Vila Dosal, quien desde el inicio de su gestión anunció su política de austeridad, no renovó el convenio y aunque no retiró del todo el apoyo al CRIT, redujo el monto del donativo a 10 millones de pesos.