LocalesPortada

¡DESVERGONZADO ALCALDE!

  • Las múltiples irregularidades que protagoniza el alcalde de Progreso, Julián Zacarías Curi, lo realiza con el apoyo de prestanombres que se hacen pasar por personas físicas, a las cuales les aprueba millonarios proyectos.
  • El polémico munícipe de Progreso desvió a otro rubro dos millones de pesos por medio de adjudicación directa a Fredy Francisco Angulo Góngora para la adquisición de materiales de construcción.
  • Sobre el afortunado contratista, este no figura en directorios empresariales o de construcciones, ni aparece en la lista de proveedores del Ayuntamiento de Progreso.

Redacción/Sol Yucatán

Progreso.- Las múltiples irregularidades que protagoniza el alcalde de este municipio, Julián Zacarías Curi, lo realiza con el apoyo de prestanombres que se hacen pasar por personas físicas, a las cuales les aprueba millonarios proyectos, tal como ocurrió con Fredy Francisco Angulo Góngora, a quien en 2019 le entregaron dos millones de pesos para la adquisición de materiales de construcción.

El 15 de marzo de 1019, el polémico munícipe de Progreso autorizó el pago de dos millones, por medio de la adjudicación directa, a la empresa Sureste Sustentable, S.A. de C.V., en la cual figura Fredy Francisco Angulo Góngora como presidente del Consejo de Administración de dicha compañía.

De acuerdo con la adjudicación directa número MPYAB0073, el ayuntamiento de Progreso, bajo la administración de Zacarías Curi, entregó la obra “Instalaciones y equipamiento en construcciones, albañilería, plomería, aluminios, cristalería, madera, electricidad y pintura en general” a la compañía Sureste Sustentable.

La primera anomalía del documento es la ausencia de justificación para proceder a la adjudicación directa, cuando esta solo debe ser aplicada en casos excepcionales. De igual forma, tampoco se mencionan los motivos por los cuales se eligió a la empresa ganadora, a pesar del millonario monto entregado.

Por otro lado, de acuerdo con el documento, la empresa Sureste Sustentable se constituyó el 17 de diciembre de 2010, sin embargo, en Internet no hay registros sobre esta iniciativa privada: carece de página web oficial, no cuenta con redes sociales, no figura en los directores empresariales y de construcciones, por lo que es prácticamente inexistente.

De igual forma, tampoco aparece registrada en la Plataforma Nacional de Transparencia (PNT) ni en el portal Compranet de la Secretaría de la Función Pública (SFP) y, en el colmo del cinismo, ni siquiera se encuentra en el padrón de proveedores del ayuntamiento de Progreso en el año 2019.

Sobre el presidente del Consejo de Administración de Sureste Sustentable, Fredy Francisco Angulo Góngora, ocurre lo mismo: no figura en directorios empresariales o de construcciones, ni aparece en la lista de proveedores del ayuntamiento de Progreso.

La única constancia de su existencia fue su presencia en la inauguración de la 19º Semana Nacional de Ciencia y Tecnología, evento celebrado el 15 de octubre de 2012 y el cual estuvo presidido por el entonces alcalde Daniel Zacarías Martínez, primo del actual presidente municipal de Progreso.

Sin embargo, incluso en dicha acta se presentan anomalías, ya que en la lista de ponentes aparece como contador público, pero a través de una consulta en el Registro Nacional de Profesionistas pudimos constatar que Fredy Francisco Angulo Góngora no cuenta con esa u otra licenciatura.

Lo más grave de todas incongruencias es que el dinero para la adquisición de materiales de albañilería y construcción provino del Fondo de Aportaciones para el Fortalecimiento de los Municipios y las Demarcaciones del Distrito Federal (Fortamun), es decir, recursos orientados para atender cualquier compromiso u obligación financiera que se enfrenten las administraciones públicas municipales, en materia de seguridad pública, mantenimiento de infraestructura y modernización administrativa para mejora de la recaudación.

De igual forma, así como no hay un documento que justifique la adjudicación directa a Sureste Sustentable, ni el monto otorgado, ni la utilidad de las obras, tampoco se cuenta con evidencia documental o fotográfica que permita verificar que los servicios fueron entregados o finalizados, por lo que no hay constancia del destino final de los dos millones de pesos.

Finalmente, el contrato a modo fue aprobado por el alcalde Julián Zacarías Curi y el secretario municipal José Alfredo Salazar Rojo, pero dato curioso, ninguno de los dos funcionarios estampó su rúbrica en el documento.

Gracias a la discrecionalidad con la que opera Julián Zacarías Curi es como el polémico edil “desaparece” fondos públicos que estaban destinados para otros rubros y permanecer impune. Tan solo en el 2019, la Auditoría Superior del Estado de Yucatán detectó una posible afectación de ocho millones, 919 mil pesos.

Sin embargo, como ya es costumbre con esta dependencia, el órgano auditor no tocó ni con el pétalo de una rosa al controversial alcalde, al grado que actualmente es presidente municipal de Progreso, por segunda ocasión, para el periodo 2021 – 2024.

De acuerdo con denuncias y reportes recabados en 2021, Zacarías Curi derrochó en ese año más de 10 millones de pesos en gastos de campaña, pagos a hackers y anuncios en Facebook, aunque oficialmente solo reportó 401 mil 798 pesos al INE. Tal vez estos contratos a modo sean la clave para rastrear el origen del dinero utilizado para sufragar dicha campaña.

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba