----------

VIVALES

*Que intentaron aprovecharse del seguro de desempleo sin necesitarlo *Empresarios y familiares de funcionarios y políticos expuestos en redes sociales STAFF SOL YUCATÁN Mérida.- Más de 360...

CIRCO, MAROMA Y TEATRO EN EL CONGRESO

Diputados derrochan «elegancia» por solo $100,000 al mes

InicioLocalesDiputados derrochan "elegancia" por solo $100,000 al mes

Redacción/Sol Yucatán

Vaya arranque de sesiones de altura nos regalaron ayer las ilustres mentes de nuestro H. Congreso del Estado. En una sublime muestra de finura, oratoria de vanguardia y diplomacia parlamentaria, los diputados Javier Osante Solís y Wilmer Monforte Marfil decidieron que la tribuna les quedaba chica para su desbordante talento y transformaron el recinto legislativo en lo que mejor les sale: un vibrante mercado de la esquina.

El espectáculo —digno de un boleto VIP en carpa de circo, pero pagado con los sagrados impuestos del pueblo— arrancó cuando Javier Osante tomó la palabra. Con el rostro sudoroso, el dedo índice cargado de dinamita parlamentaria y el pulso visiblemente alterado, Osante le lanzó una «refinada» advertencia a Monforte: era la última vez que le permitía cerrarle las puertas del recinto. Faltó solo el reto a duelo con pistoletes al amanecer en el Parque Hidalgo. Por supuesto, Monforte, haciendo gala de la altura moral que nos representa a todos, no se quedó atrás y respondió con el mismo léxico florido y modales dignos de un callejón a medianoche. Total, para eso ganan más de 100 mil pesos al mes: para defender con «barrio» el bienestar de Yucatán.

Pero el sainete no estuvo completo sin los actores secundarios de reparto:

 El paladín de la moral. A un costado, el diputado Alejandro Cuevas pedía a gritos «respeto» para la investidura legislativa. Sí, el mismo Cuevas a quien en los pasillos ya apodan con cariño el Noroña yucateco por su célebre trayectoria de diplomacia pacífica y bajo perfil.

La espontánea. Por si faltaba sazón al caldo, la diputada Naomi Peniche decidió meter su cuchara —esta vez no sus pies a un charco de lodo,  sin tener vela, fósforo ni invitación al entierro — para interrumpir al orador y aclararle que «ahí no se le cierran las puertas a nadie». Un aplauso para la logística interna.

Entre gritos, manotazos, sudor frío y amenazas de patio escolar, nuestros flamantes representantes dejaron en claro que el debate de ideas está más vivo que nunca… o al menos la comedia barata. Habrá que estar atentos a la próxima sesión; tal vez para la siguiente traigan palomitas o armen un ring de lucha libre en el pleno.

¿Cree que este «nivel» de debate merece alguna sanción o simplemente ya debemos acostumbrarnos al show semanal?

Contáctanos al [email protected]

Síguenos en Google News

Te podría interesar: