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CELESTÚN: ALCALDES EN TRÁFICO DE TIERRAS

Son tres los presidentes municipales que se dedicaron a robar terrenos, propiedad del ayuntamiento de Celestún, que se llevó acabo con la complicidad de diversas empresas.

Dzemul es uno de los municipios que aún cuenta con haciendas dedicadas a trabajar el oro verde.

DZEMUL: SAN EDUARDO, HACIENDA DEL ORO VERDE QUE SOBREVIVE

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Redacción/ Sol Yucatán

Dzemul es uno de los municipios que aún cuenta con haciendas dedicadas a trabajar el oro verde, que hace años era la principal actividad económica de Yucatán.

San Eduardo, ubicado a 4 kilómetros de su cabecera, Dzemul, al sur este, es una de las haciendas con la que cuenta este municipio y alberga a 15 familias y cerca de 80 empleados de otros municipios como Dzemul, Dzidzantún, Sinanché, Telchac Pueblo, Kimi, Comchem y Chakabal a quien les proporciona trabajo.

Su dueño, el Lic. Raúl Espinoza Ávila, menciona que la hacienda inició sus funciones desde el año de 1873, pero luego de un periodo dónde la penca del henequén sufrió daños a consecuencia de fenómenos naturales como ciclones e inundaciones, la producción se vino abajo, el último registro que se tiene fue ocasionado por el devastador ciclón Gilberto y posteriormente Isidoro.

Sin embargo, desde hace 18 años San Eduardo se encuentra en funcionamiento, exportando cerca de 30 toneladas al mes de fibra henequenera que son transportados en industrias dedicadas a la fabricación de hilos de sisal o «sosquil» como son Mérida, Monterrey y México.

San Eduardo tiene actualmente una superficie de 6,000 mil hectáreas que se encuentran en producción, divididas en 15 planteles.

Para poder obtener la fibra de sisal o sosquil, primero se cortan las hojas del henequén, se transportan con un camión de carga y se colocan en el paso de cadena que lo lleva a la máquina de raspado, luego a la desfibradora donde se obtiene la fibra. Para culminar, se inicia el último proceso de lavado y finalmente el secado bajo los rayos del sol con la ayuda de tendederos de madera y alambre.

Durante el recorrido con Misael Chable, originario de Dzidzantún, nos señaló ser el encargado de la hacienda, nombramiento que le dio el dueño del lugar por su trabajo honrado desde hace 15 años.

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