LocalesPortada

EDITORIAL: PODER JUDICIAL DE RODILLAS

  • Mauricio Vila Dosal quiere un Poder Judicial a modo, primero, porque es su tranquilidad política y jurídica para cubrirse la espalda cuando deje su corrupto gobierno.
  • La intención del Gobernador es controlar al Poder Judicial, aceptaron la reforma sin chistar, con la imposición de magistrados panistas que pueda manejar a su modo
  • No hacen falta más magistrados en el Tribunal Superior de Justicia, porque la verdadera carga de trabajo está en los juzgados de primera instancia y es ahí donde se debería resolver la problemática.

Redacción/Sol Yucatán

Mauricio Vila Dosal quiere un Poder Judicial a modo, primero porque es su tranquilidad política y jurídica para cubrirse la espalda cuando deje su corrupto gobierno. Segundo porque le permitirá tener margen de maniobra política inconmensurable.

El mandatario se queja que no hay dinero para programas sociales, ¿entonces para que aumentar el número de magistrados que cobrarán más de cien mil pesos mensuales?

Esta reforma a modo es para protegerse las espaldas por el temor que tiene de ser perseguido por la justicia por los graves casos de corrupción de su gobierno cuando deje el Palacio.

Los magistrados del Poder Judicial de Yucatán pasarán de 11 a 15 y los actuales dirán adiós con una jubilación vitalicia equivalente al 100 por ciento con base a sus actuales salarios y prestaciones, lo que permitirá una nueva conformación de dicho Poder, acorde a los deseos del Gobernador aprobada por el Congreso Yucatán por mayoría de votos de diputados del PAN, PRI, PVEM y NA.

Es solo una cortina de humo que digan que quieren aumentar el número de magistrados para mejorar los servicios en el Poder Judicial, eso no lo mejorará, sólo lo encarecerá.

Esto conllevará la contratación de al menos 80 personas cuando lo que en realidad se requiere es más juzgados de primera instancia. ¿Pues no que no hay dinero?.

No se necesita más magistrados, sino más jueces y juzgados de primera instancia, que es donde hay más trabajo y rezagos, no en la segunda instancia que es la de los magistrados, hay que mejorar el sistema de informática, hay edificios como el de Ticul que se está cayendo.

Pero, ¿es eso lo que se necesita? ¿más magistrados, “leales” al ejecutivo que los propone? ¿Control transexenal del aparato judicial del Estado? No es la vía para hacer realidad el reclamo de justicia que resuena con fuerza.

La intención de Vila Dosal es controlar al Poder Judicial con la imposición de magistrados panistas que pueda manejar a su modo. En la integración de esta propuesta no participó el Poder Judicial ni se implementó la práctica legislativa de Parlamento Abierto para escuchar propuestas de universidades, organizaciones, asociaciones.

De la lectura del documento de iniciativa no se aprecia que se desprendan mecanismos o acciones que redunden en mejorar el funcionamiento del sistema de impartición de justicia en la entidad y, todo parece indicar que, lo que se busca realmente es tener influencia o injerencia, o de plano, el control del Poder Judicial por parte del Ejecutivo Estatal.

En el pasado diversos Gobernadores hicieron de las suyas con los Poderes del Estado. Don Víctor Cervera metió mano en el Poder Judicial, tanto que varios de los Magistrados que aún trabajan allí le deben el encargo. Patricio Patrón intentó meter mano en el Poder Judicial, sin embargo, no pudo lograrlo porque nunca tuvo mayoría calificada en el Congreso. Ivonne Ortega sí pudo, al igual que Rolando Zapata.

No hacen falta más magistrados en el Tribunal Superior de Justicia, porque la verdadera carga de trabajo está en los juzgados de primera instancia y es ahí donde se debería resolver la problemática.

Si no habrá oportunidad de justicia pronta y expedita, ¿cuál puede ser entonces la finalidad de presentar esta reforma? Sin duda alguna, “agitar el árbol” del poder Judicial del Estado, muy particularmente de su Tribunal Superior. Su estructura y funciones provienen fundamentalmente de 2008, cuando en el gobierno de Ivonne Ortega fue incrementado de 5 a 11 el número de magistrados y se estableció el haber de retiro vitalicio.

Varios de las y los magistrados a punto de concluir su periodo fueron designados entonces. Localmente, este es el antecedente inmediato, por la vía de la ampliación, de controlar al poder Judicial por parte del Ejecutivo, con personas afines – ¿leales? – al gobernador en turno.

El gobernador quiere colocar a su gente y a sus amigos políticos, pero no debe ser en el Poder Judicial, porque ahí se necesitan trabajadores para servir a los ciudadanos cuando van a exigir justicia.

En la política siempre hay modos cuando se tiene el poder político. Por eso, en una elección lo más importante es el Congreso del Estado. Puedes perderlo todo, menos el Congreso del Estado. Porque allí está la clave para operar políticamente sin reparo en nada. Cuando los Gobernadores tienen esa mayoría, no les importa nada, ni siquiera las críticas en los medios. Nada.

Mauricio Vila con mayoría en el Congreso se da el lujo de escoger a sus aliados. El más ganón es el PRI, que ha vendido muy bien sus votos, y no será la excepción en ésta ocasión que el mandatario quiere todo el Poder Judicial a su favor.

El 90% de los Magistrado actuales a los que se les está invitando a “retirarse” son priístas y de la vieja guardia. Ninguno le garantiza lealtad a ciegas al mandatario panista.

Serán 15 Magistrados que le deberán todo el respeto y la lealtad política a él. Eso lo dice todo.

¿Quién, además de ellos mismos, defenderá a los Magistrados?, ¿quién los extrañará? En esta disyuntiva están solos, o se retiran voluntariamente siendo amigos del Gobernador, o rechazan su gran oferta.

Botón volver arriba