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EN LA MIRA DEL GOBIERNO FEDERAL

  • Campesinos representantes de más de 20 ejidos viajaron hasta la Ciudad de México para exponer en Palacio Nacional los atropellos y abusos que sufren por la mafia agraria que opera impune en el estado
  • Los ejidatarios fueron recibidos y presentaron los documentos y pruebas que incriminan a notarios públicos, autoridades corruptas y abogados al servicio de la mafia agraria, como Rafael Acosta Solís
  • “Alto total al saqueo de tierras en Yucatán”: Fue el compromiso de la Presidencia de la República con los ejidatarios yucatecos

Redacción/Sol Yucatán

Ciudad de México.- “Nos vamos contentos, conformes con la atención que nos brindaron en la Presidencia de la República, valió la pena el sacrificio de dejar por un momento el trabajo del campo en nuestro Yucatán, para hacernos escuchar estamos cansados de tanta corrupción, desatención, dilación de denuncias, obstáculos por parte de funcionarios, abogados, excomisarios y algunos comisarios, así como empresarios, corruptos”.

En ese sentido coincidieron hombres y mujeres, quienes trabajan de sol a sol las tierras todos los días, sin importar si es sábado, domingo o día festivo, para ellos no hay vacaciones, prestaciones de ley, más que la inmensa satisfacción de realizar su trabajo para atender las necesidades propias de sus familias y la de los yucatecos como consumidores de sus productos agrícolas.

Es pues, que, desde hace aproximadamente dos meses, los campesinos representantes de más de 20 ejidos, entre los que se encuentran Seyé, Texán y Anexas, de Hunucmá, Baca, Yaxkukul, Halachó, Izamal, Muxupip, Umán, Celestún, Chapab, San Matías Cosgaya, de Mérida, San Ignacio, de Progreso, Tamanché, de Mérida, Tecoh, Samahil, Ixil, Motul, Cholul, de Mérida, Kinchil, Citilcum, de Izamal, Poxilá, de Umán, entre otros, empezaron a apretarse el cinturón para guardar unos pesos y poder comprar todos los gastos para el viaje, otros tuvieron que conseguir dinero, sin embargo, nunca perdieron la ilusión de que serían escuchados por la Presidencia de la República y por consiguiente recibir una inmediata y favorable respuesta.

Esto quiere decir que aquellos que han abusado del poder o que han tomado los pueblos de Yucatán como “lavaderos de dinero”, y que para ello han contratado los servicios de notarios públicos, abogados, y corrompido a ex comisarios ejidales, incluso, a algunos que recientemente tomaron posesión como presidentes del comisariado, ya no podrán seguir delinquiendo porque ya están en la mira del gobierno federal.

De hecho, la Presidencia de la República instruyó que de haber afectaciones en las que tengan que intervenir Pemex, FGR, Unidad de Investigación Financiera (UIF), Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), entre otras, los ejidatarios tendrán comunicación directa con los funcionarios cercanos al presidente Andrés Manuel López Obrador, para denunciar o informar el seguimiento de los asuntos denunciados, para evitar que funcionarios caigan en la corrupción o pongan trabas durante el desempeño de sus funciones.

“Nos escucharon casi dos horas, fue una atención de calidad, sin prisas leyeron los documentos en los que les especificamos todas las pruebas, la verdad nos vamos de regreso a casa con un buen sabor de boca”, dijo el campesino Felipe Cetina a Sol Yucatán.

Y agregó:

“Ahora si va muy en serio, ya no nos sentimos tan solos y abandonados por las autoridades federales, se tocaron muchos puntos de todos los ejidos y estamos plenamente convencidos de que, quienes han lucrado y saqueado nuestros pueblos ya no podrán hacerlo y no lo permitiremos más, son nuestras tierras, no se venden y las vamos a proteger con nuestras propias vidas”. Opinaron los presentes ante este medio de comunicación que durante más de tres años los ha acompañado en esta travesía en la que han sido pisoteados, humillados, sobajados, privados de la libertad por policías de la Secretaría de Seguridad Pública que encabeza Luis Felipe Saidén Ojeda.

Ya no más denuncias en la fiscalía sin seguimientos, el Gobierno Federal estará muy pendiente de que se les dé celeridad para evitar que prescriban, tal como sucedió con las 27 demandas formuladas por ejidatarios de Texán y Anexas, y que la abogada Flor Mendoza, empleada de Rafael Acosta Solís, permitió que prescribieran, pues durante dos años le mintió a quienes fingía defender.

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