----------

EDITORIAL

 

GOLPE DE TECLA

El Ejército Mexicano, la Secretaría de Turismo y la filial Fonatur Tren Maya, S.A. de C.V. fueron presa de las necedades y caprichos del presidente, Andrés Manuel López Obrador.

InicioHoy EscribeGOLPE DE TECLA

Por Noé Zavaleta

El Ejército Mexicano, la Secretaría de Turismo y la filial Fonatur Tren Maya, S.A. de C.V. fueron presa de las necedades y caprichos del presidente, Andrés Manuel López Obrador de querer inaugurar una de sus obras magnas antes de que concluyera el 2023.

Aunque en Chetumal, en Carrillo Puerto, y en los tramos 5, 6 y 7 de Quintana Roo y Campeche, aún trabajan empleados de Alstom-Bombardier -empresa encargada de construir el Tren Maya-, empleados de empresas outsourcing y elementos castrenses del Ejército Mexicano para concluir las 20 estaciones y 14 paraderos, para sanear las fallas y para corregir detalles de una obra, que se construyó sobre las rodillas, las benditas redes sociales no perdonan, lo imperdonable, el Tren Maya, una de las obras cumbres del llamado Gobierno de la Cuarta Transformación aún no está listo.

Desde su primera inauguración a mediados de diciembre presentó fallas: Trabas en su circulación, una velocidad menor a la estimada, jaloneos de la maquinaria en sus trenes, paraderos y estaciones inconclusas fue una constante que gobernadores, funcionarios federales, empresarios y amigos del gobierno morenista tuvieron que aguantar en trayectos de 800 kilómetros, los cuales fueron recorridos en 14 horas.

Aun no superado el daño ambiental -destrucción de cenotes, ecocidios de fauna nativa de ahí: Jaguares, coáties, tapires, por mencionar sólo algunos-, el Tren Maya ha tenido múltiples problemas y señalamientos para poder llegar a buen puerto a sus múltiples destinos del sureste mexicano.

Hoy la operación correcta del Tren Maya se encuentra en riesgo; peor aún, la rentabilidad del proyecto luce amenazada, derivada de su evidente sobrecosto, que al igual que con la Refinería Dos Bocas y el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) no fueron contemplados por los asesores financieros del presidente, ni tampoco, evaluados o diagnosticados por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.

Se estima que en este inicial 2024, el proyecto del Tren Maya habrá consumido más de 511 mil millones de pesos, considerando el nivel de precios proyectado para el próximo año.

Está cifra descomunal representa 3.3 veces los 156 mil millones de pesos presupuestados originalmente por el gobierno mexicano. La cifra de “sobrecostos” supera incluso a la de la Refinería Dos Bocas que terminará costando -por ahora- 220 por ciento más.

Con estos ingredientes financieros y de sobrecostos, el proyecto de Tren Maya ve mermada su posible “rentabilidad social”, por el tema de los sobrecostos.

Peor aún, en sus pruebas y arranques iniciales, el Tren Maya ha dejado mucho que desear. Durante varios días, el portal E-Ticket, la plataforma oficial para vender boletos de viajes por el Tren Maya en los estados de Quintana Roo, Chiapas, Yucatán y Campeche de plano tuvo que suspender la venta de tickets derivado de las múltiples fallas mecánicas y en el sistema de aire acondicionado que ha presentado la obra.

Peor aún, desde sus redes sociales, turistas y usuarios de dicha obra, narran en “streaming live” en español, en ingles y en francés –en el caso de los turistas- cómo la magna obra de este gobierno ha arrancado con el pie izquierdo.

Las fallas mecánicas en la ruta Cancún-Palenque, para los turistas que salieron del propio Aeropuerto, y que incluso obligó a un retraso de varias horas, para que al final, turistas, usuarios de negocios o locales tuvieran que regresar -un poco más de molestos- en otro tren a su lugar de origen. De nuevo el propio aeropuerto.

Sí bien es cierto, ha existido un mayor ridículo en la Refinería Dos Bocas, una obra ubicada en Paraíso, Tabasco que no refina. Está no ha tenido tanto impacto en la ciudadanía; porque sus fallos permanecen de manera interna.

En el caso del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles, este mal que bien, con críticas, con apoyos y presiones gubernamentales a las aerolíneas, pero ya traslada de forma intermitente a ocho mil pasajeros por día.

Sin embargo, el Tren Maya y sus múltiples fallas y retrasos, puede convertirse en el gran dolor de cabeza del presidente, Andrés Manuel López Obrador, en el poco tiempo que le queda a su gobierno.

Síguenos en Google News

Te podría interesar:

Artículo anterior
Artículo siguiente