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HISTORIA DETRÁS DEL MONUMENTO A LA MADRE

  • André Lenoir creó esta obra a petición de la Liga de Acción Social, una agrupación cultural fundada en Mérida durante 1909.
  • La escultura llegó a Mérida luego de que, en abril de 1922, se lanzó una campaña en contra del movimiento feminista de Yucatán
  • No fue sino hasta el 12 de octubre de 1928, en Mérida, que el primer monumento a la madre en todo el país fue instaurado.

Redacción/Sol Yucatán

El “Parque Morelos”, mejor conocido como “El Parque de la Madre” es probablemente uno de los rincones más llamativos y emblemáticos de la ciudad, ubicado en lo que hace algunos años era el Colegio de San Francisco Javier, en los terrenos pertenecientes a los jesuitas.

Una estatua del más mármol de Carrara más puro y blanco en representación del amor materno se convirtió en un punto turístico y admirado por la sociedad yucateca y por los turistas, siendo esculpida en 1928 por André Lenoir, hijo del artista francés Charles Alfred Lenoir, creando una copia fiel del conjunto “Maternité”; André creó esta obra a petición de la Liga de Acción Social, una agrupación cultural fundada en Mérida durante 1909.

El monolito en sí representa una actividad cotidiana del hogar, mostrando a una madre que está por bañar a su bebé, contemplando amorosamente a su otro hijo quien es unos cuántos años más grande que aquel pequeño entre sus brazos que le toma la mano al bebé, inclinándose para darle un beso en la mejilla.

Asimismo, el pedestal que sostiene a la pieza central del monumento fue cincelado en piedras amarillas de Ticul por los hermanos Leopoldo y Alfonso Tomassi López, un par de artistas yucatecos que, a su vez, esculpieron la placa conmemorativa al relieve y sus cuatro rosetas de metal.

La escultura llegó a Mérida luego de que, en abril de 1922, el periódico Excélsior hubiera lanzado una campaña en contra del movimiento feminista que comenzaba a tomar fuerza en Yucatán, obteniendo la atención de otros Estados en el país debido a una campaña de control de la natalidad, en donde fueron distribuidos 5 mil copias de un folleto escrito por Margaret Sanger: “La regulación de la natalidad o la brújula del hogar: medios seguros y científicos para evitar la concepción”.

Poco después del asesinato del gobernador Felipe Carrillo Puerto, en enero de 1924, los demás gobernadores que le sucedieron no dieron continuidad al proyecto feminista creciente en Yucatán, declarando a nivel estatal el 10 de mayo como día dedicado a las madres, durante el gobierno de Álvaro Torre Díaz.

No fue sino hasta el 12 de octubre de 1928, en Mérida, que el primer monumento a la madre en todo el país fue instaurado.

LA IDEA HECHA PIEDRA

La iniciativa de levantar un monumento en honor a la maternidad fue una idea del Lic. Cámara Zavala, quien indicó que sería una buena idea perpetuar el festejo a las madres en algo más que “simples festividades”, construyendo una obra de arte en su nombre.

Fue el Lic. Cámara quien se puso en contacto con André Lenoir, quien se encargó de concluir el trabajo en agosto de 1928, mismo que sería enviado a Yucatán para su instauración e inauguración.

Para que la iniciativa de Cámara Zavala pudiera materializarse, la Liga de Acción social se encargo de realizar fiestas, recaudaciones y ventas de distintos productos para obtener los ingresos necesarios.

La sociedad acogió de manera cordial el proyecto, contribuyendo gustosamente con dinero o con trabajo para lograr el objetivo.

Así, el monumento meridano se convirtió en el primero en la nación en estar dedicado a la madre mexicana, siendo fuente de inspiración para homenajes similares en el país y en otras poblaciones del Estado.

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