----------

― Advertisement ―

EDIFICIO NUEVO LEÓN: CAYÓ EN 1985, PESE A SU REMODELACIÓN

Se dijo que un equipo de sismólogos de la UNAM creía posible predecir un temblor mediante algún precursor, como son las deformaciones de la...

HISTORIAS SIN FIN, EN LAS ISLAS MARÍAS 

InicioReportajes EspecialesHISTORIAS SIN FIN, EN LAS ISLAS MARÍAS 
  • Tuvo como “residentes” a los más granados de la maldad: Asesinos, ladrones, políticos, narcotraficantes, entre otros 

Redacción/Sol Quintana Roo

Ciudad de México.- Ricardo Barbosa Ramírez, sobrino de otro sacerdote de la misma iglesia, el padre José Moll, había ideado el plan. El exboxeador no aceptó, por tratarse de un religioso, pero presentó como “hombre de confianza” a Pedro Linares Hernández, alias “El Chundo”, aficionado a las drogas, de oficio carterista y con varios ingresos a la cárcel, incluidas dos permanencias en las Islas Marías.  

El mesón “El Paraíso” tenía más de 30 viviendas, sus moradores estaban acostumbrados a vivir entre basura, sin servicios sanitarios tolerables, con goteras en techos de cartón y lámina, en tiempo de lluvias y con servicio de agua dos o tres días por semana. Lo que más les preocupaba, además de comer, era la constante presencia de la policía, que a todos los tenía fichados.  

Se intentó dar el golpe el 24 de diciembre, pero nadie abrió la puerta de la iglesia, la idea era pedir al sacerdote que llevara la comunión a un moribundo, otro cómplice llamado Jorge Avelar, “El Trompelio” se encargaría de llevar al religioso muy lejos, para dar tiempo a los demás a apoderarse del dinero, sin violencia.  

Los planes prosiguieron. Algunos delincuentes fueron invitados a participar en el asalto y no quisieron, “por respeto a la iglesia y a los sacerdotes”.  

Pedro Vallejo Becerra, “El México”, aceptó la complicidad. Era exempleado del Nacional Monte de Piedad y había sido recluido varias veces en prisión por robo, lesiones, vagancia y mal vivencia, pero estaba considerado “de confianza”.  

El miércoles 9 de enero de 1957, Barbosa, Valentino, “El México” y “El Chundo”, ultimaron detalles en el mesón. Al llegar a la iglesia, sabían que terminado el Rosario y recibir los fieles la bendición con el Santísimo Sacramento, el sacerdote iría al jardín para echar llave al candado de la puerta.  

Los maleantes envenenaron al perro guardián. Y cuando el animalito perecía sin poder dar la alarma, se escucharon pisadas y los malhechores se agazaparon y esperaron al padre José Moll, quien sabía dónde estaba el dinero.  

Cuando el religioso que se acercaba llegó hasta los delincuentes, Valentino le propinó duro golpe en la nuca y se arrojó a las piernas para derribarlo, las manos del atacado se aferraron a la reja del portal; Valentino tiró otro golpe y el hombre no cayó. Para terminar con la situación, el ex luchador le dio varios cachazos en la cabeza hasta que al fin el cuerpo del sacerdote se desplomó.  

Pero los ladrones se equivocaron de persona. Era el sacerdote teatino Juan Fullana Taberner. Temerosos de que el que creían el padre Moll, “El Chundo” y “El México” lo golpearon despiadadamente con un bate y un tubo. Se escucharon dos disparos, Valentino empuñaba el arma. Para rematar a la inocente víctima, la estrangularon con un alambre y la amarraron de pies y manos, flexionados hacia atrás. 

 “El Chundo” creyó que el asaltado tenía vida y le introdujo un pañuelo en la boca y con otro lo amordazó. Al parecer, ningún vecino se alarmó por los disparos.  

El cuerpo fue arrastrado al interior de la iglesia y los hampones se dieron al saqueo.  

En la recámara del padre Moll había una gigantesca cómoda de madera, donde según Barbosa su tío “guardaba no menos de dos millones de pesos”. Sí había poco dinero, rebuscaron bajo el colchón, inspeccionaron paredes, cuadros, techo, tras las imágenes, registraron por todos lados y por ninguna parte aparecieron los famosos dos millones de pesos. En la sacristía forzaron cerraduras del mueble destinado para las vestimentas sacras y objetos de uso en el altar y se apoderaron de la custodia, patenas, llave del sagrario, una caja dorada para hostias, sotanas, casullas y otros objetos sagrados.  

“El Chundo” se puso una sotana para engañar a posibles curiosos. Así salieron a la calle sin ser molestados. En un hotel de la avenida San Antonio Abad se hizo la repartición del botín. Proyectaban vender los cálices que robaron, patenas de oro y demás objetos que consideraron valiosos al apoderarse de los mismos. Una prueba con ácido confirmó que solo había insignificante capa de oro.  

El 10 de enero de 1957, fueron avisados del crimen los investigadores del Servicio Secreto, coronel Manuel Mendoza Domínguez, jefes de grupo Rafael Rocha Cordero y José Luis Haro Rodríguez, comandante Miguel Durán Mejía y los agentes Ernesto de la Vega Prieto y Carlos Revilla. Los ladrones habían dejado diversas huellas digitales. Uno de los vecinos del rumbo dijo que días antes vio rondar un auto Buick, modelo 1950, azul claro, placas 56464, que checado en la Dirección de Tránsito resultó ser propiedad del torero Ricardo Barbosa, sobrino del padre José Moll, de origen portugués.  

Una vez llevado el cuerpo de Juan Fullana Taberner al Hospital Juárez para la autopsia legal, se presentó el cura José Moll, para reclamar los restos. 

El padre Moll había estado de vacaciones en Toluca, Estado de México, lo que posiblemente le salvó la vida.  

Apenas dieron a conocer la infausta noticia los periódicos, la radio y la televisión, se apoderó la indignación del pueblo en general, católico en más del 90 por ciento. Los enardecidos católicos exigían la pena de muerte para los responsables del crimen.  

La pena de muerte había sido abolida en el Distrito Federal en 1929, siendo Presidente Emilio Portes Gil. El escándalo presionó a las autoridades para acelerar la captura de los ladrones sacrílegos.  

El Servicio Secreto movilizó a sus mejores agentes y lograron la captura de los criminales, “Pancho Valentino” cayó en poder de la policía en el Estado de Querétaro, cuando estaba hambriento, atemorizado, deprimido y desesperado. 

Síguenos en Google News

Te podría interesar: