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Para colmo está información no está en la página de Transparencia, sólo en el portal de la dependencia, La fachada de la fábrica ubicada en...

HIZO NEGOCIOS MORENA CON SOCIO DE BORGE

InicioPortadaHIZO NEGOCIOS MORENA CON SOCIO DE BORGE

*Yeidckol, Félix González, Roberto Borge y un empresario, inmiscuido

*Compra de un avión en 4.5 millones de dólares que nunca existió

*Arreglos en lo oscurito con obras fantasmas y suministros ficticios

*Los gustos de Borge: “El Señor de los Vuelos”

SOL YUCATÁN/REPORTAJES ESPECIALES

Al tiempo que Citlali Ibáñez Camacho, mejor conocida como Yeidckol Polevnsky Gurwitz, como militante del PRD criticaba duramente al PRI por sus prácticas corruptas, recomendaba a su amigo Enrique Borbolla García con Félix González Canto, emblemático símbolo de las corruptelas prilistas, para que el entonces gobernador de Quintana Roo comprara un avión en 4.5 millones de dólares.

Ese avión nunca existió en la realidad, por lo que el empresario tuvo que ir a prisión, aunque finalmente se presume que él se quedó con el dinero y con la nave.

Ese mismo hecho involucraría también al ex mandatario Roberto Borge Angulo, de quien se dijo que sólo era una extensión de González Canto, un títere al que “el padrino” lo puso en el puesto para que finalmente cargara con las culpas, como a la fecha a sucedido.

Ese mismo amigo empresario queretano, cuando Yeidckol Polevnsky figuraba ya como presidente del CEN del Movimiento de Regeración Nacional (MORENA), reapareció en adjudicaciones de contratos para adaptaciones, construcciones y remodelaciones de obras para el partido que nunca se hicieron, así como en el suministro de mobiliario y accesorios por casi 400 millones de pesos, que tampoco se efectuaron.

El caso que involucra a los ex gobernantes quintanarroense, ambos cozumeleños, y pone en entredicho la trayectoria política de Yeidckol, se remonta al año 2006, cuando González Canto era gobernador, al firmarse un convenio en el que se reconocía que el avión Learjet 45 ya era propiedad del gobierno quintanarroense, pero sin que la empresa hubiera entregado la nave ni tampoco la respectiva factura.

En 2010, ya en el mandato de González Canto, la aerolínea paraestatal VIP Saesa contrató los servicios de un avión para transportar pasajeros mediante la empresa Aves Flight Share, representada por el empresario Enrique Borbolla García, reconocido amigo de González Canto y Borge Angulo.

El contrato sería por 5 años a través de la aerolínea paraestatal VIP Saesa y se estableció un pago mensual de 259 mil dólares por 60 horas de vuelo, a lo que el gobierno estatal entregó 2.5 millones de dólares de fianza, sin embnrgo la empresa Aves Flight Share nunca brindó el servicio.

Al haber incumplido, la empresa aceptó que el gobierno no le pagara hasta que no brindara el servicio y entonces se llegó a un nuevo acuerdo en el que la empresa se comprometía a devolver los 2.5 millones de dólares medio año antes del vencimiento del contrato.

Por su parte, Aves Flight Share pidió que la mensualidad se le pagara por adelantado y a cambio se comprometió a bonificar 2 millones de dólares y si no cumplía, entregaría el avión al gobierno.

Se venció el plazo y la empresa no devolvió el dinero, por lo que tenía que entregar el avión pero como costaba 5.7 millones de dólares, que era más de lo adeudado, el gobierno de Quintana Roo todavía le pagó otro millón 200 mil dólares más.

A través del Registro Aeronáutico Mexicano, trascendió que el avión nunca fue propiedad de Aves Flight Share, sino que desde 2006 pertenecía a la compañía Cessna Finance Corporation, que fungió como financiera para el consorcio francés Bombardier.

Es decir que la empresa contratada por el gobierno de Quintana Roo, la de Enrique Borbolla, el de la estrecha amistad con Félix y Roberto, no era dueña de la nave, aunque finalmente “el amigo” se quedaría con el aparato y el dinero.

Años después, en 2014, cuando Yeidckol Polevnsky ya era lideresa de MORENA, apareció de nueva cuenta el “amigo” Borbolla, al que la dirigencia de la organización política, mediante dos acuerdos, le otorgaron la concesión para la remodelación de inmuebles que resultaron inexistentes, la construcción de “obras” regionales fantasmas y también para suministrar equipos de cómputo y sistemas para seguridad de las oficinas de la dirigencia nacional, que desde luego tampoco llegaron.

Hasta esas fechas, MORENA no tenía ningúna construcción en marcha, ningún inmueble en su poder, ningún artículo surtido, pero a pocos días de dejar la dirigencia nacional de la organización, Yeidckol ya había ordenado pagar por anticipado 312 millones 445 mil pesos a Inmobiliaria Moscati de Querétaro S.A. de C. V. y 82 millones 555 mil pesos a Estrada Miranda Proyecto y Construcción S. A. de C. V.

Los depósitos fueron realizados en un lapso de dos horas ese mismo día, desde la cuenta “Morena CEN Egresos”, mediante 10 transferencias a inmobiliaria Moscati y cuatro a Estrada Miranda Proyecto y Construcción, de acuerdo con las facturas de los pagos.

Los contratos pactados por Yeidckol Polevnsky, en su calidad de dirigente del partido, fueron con dos filiales de Grupo EBOR, cuyo dueño es el queretano Enrique Borbolla García, amigo de la ex dirigente. Una de las firmas fue constituida apenas meses antes de obtener el contrato y a la fecha no reporta ninguna actividad financiera.

Quizá ese tipo de situaciones no hubieran sido conocidas, si Yeidckol hubiera logrado reelegirse en la dirigencia de MORENA, como eran sus aspiraciones, pero perdió con Alfonso Ramírez Cuéllar.

Durante una contienda salpicada de zancadillas y maniobras turbias Ramírez Cuéllar resultó vencedor y pese a que no había sustento legal para reclamos, Yeidckol recurrió a diversas instancias para revertr el triunfo de su oponente, pero sin resultados.

Así que al asumir el liderazgo, Ramírez Cuéllar lo prumero que hizo fue hurgar en el pasado de su antecesora y como resultado salieron a flote infinidad de irregularidades.

Ramírez Cuéllar afirmó que formulará su denuncia formal, “si no actuamos ya, será un daño patrimonial demasiado grande, porque no se puso ni un ladrillo, el partido no puede perder ese dinero y el empresario nomás no quiere dar la cara”, dijo.

Pero si bien el asunto de la venta del avión que “no existió”, puso al descubierto las ilegalidades de González, Borge y Borbolla, y la relación que habia entre todos ellos con Yeidckol, en el caso de Roberto Borge hay muchos más asuntos relacionados con él.

“EL SEÑOR DE LOS VUELOS”

En la administración de Borge Angulo, los quintanarroenses tuvieron que pagar más de mil millones de pesos para que las pléyades políticas que lo rodeaban viajaran solamente por los aires y si bien en algunos viajes utilizaron la flota propiedad del gobierno estatal, en la mayoría fueron aviones de compañías ligadas a políticos y empresarios cercanos a los dos ex gobernadores.

Para solventar esos viajes aéreos, Borge Angulo recurrió al consorcio paraestatal VIP Servicios Aéreos Ejecutivos SA de CV’ (VIP Saesa), que subarrendó a a su bez a 22 empresas para que brindaran servicio de taxis aéreos.

Una de las primeras firmas prestadoras del servicio de taxis aéreos, fue Servicios Aéreos Milenio SA de CV’, relacionada al ex senador del PRI Ricardo Urzúa Rivera, socio mayoritario y presidente del Consejo de Administración de dicha firma, aunque el ex legislador asegura que son sus hermanos Luis y Gilberto los que están a cargo de la administración.

Urzúa Rivera fue quien sustituyó en la Cámara de Senadores a Raúl Cervantes Andrade, que a la postre, como procurador general de la República, paradójicamente inició la carpeta de investigación contra Borge Angulo, por el delito de operaciones con recursos de procedencia ilícita (lavado de dinero).

También, de manera irónica, Urzúa Rivera fue compañero del ex gobernador Félix González Canto, en la Comisión Anticorrupción y Participación Ciudadana de la Cámara Alta.

Borge Angulo, favoreció a VIP Saesa con pagos por 101.2 millones de pesos, de acuerdo con información entregada por la propia dependencia a la Comisión de Hacienda del Congreso del estado.

Pese a que Borge Angulo ha negado su relación con Servicios Aéresos Milenio, se trata de viejos conocidos; así lo demostró el percance ocurrido en junio de 2010 cuando el entonces candidato andaba en campaña y uno de los aviones se desplomó en el municipio de Felipe Carrillo Puerto, accidente en el que murieron siete de sus colaboradores.

En su momento, la organización “Somos Tus Ojos” encabezada por Fabiola Cortés, reveló que durante el gobierno de González Canto se benefició a la empresa de Urzúa Rivera con un terreno de 160 mil metros cuadrados en Playa del Carmen, vendido por el Instituto del Patrimonio de la Administración Pública (IPAE), creado por el gobernador, en 3 millones de pesos y meses después fue revendido a Corporación GEO SA de CV en más de 22 millones pesos.

Una ganancia de 19 millones de pesos en tan sólo tres meses.

Servicios Aéreos Milenio, Aerotaxis Villa Rica SA de CV y Aero JL SA de CV”, fueron las empresas que concentraron el 87 por ciento de los más de mil millones de pesos pagados por los servicios de taxis aéreos y la favorecida fue Aerotaxis Villa Rica SA de CV, en Tlapacoyan, Veracruz, con 690 millones de pesos.

VIP Saesa, tenía contratos firmados por horas fijas que pagaba en dólares. De dos aviones Cessna y un helicóptero Augusta Power, utilizados durante la administración Borgista, se pagaron 10.5 millones de dólares por año.

La compañía es propiedad de la familia de Francisco Ruiz Anitúa, un empresario veracruzano muy cercano a Borge Angulo, que le otorgó contratos de obras desde el inicio de su gestión.

Carlos Alberto Acosta Gutiérrez, director de VIP Saesa, declaró el 28 de septiembre de 2016 que funcionarios, legisladores, políticos priistas, familiares y amigos del gobernador tenían a su disposición aviones y helicópteros para trasladarse dentro y fuera de Quintana Roo, originando gastos multimillonarios al Erario.

En el curso de las indagatorias, la Comisión de Hacienda del Congreso local dio a conocer que las millas acumuladas por los viajeros frecuentes, representaron un costo al gobierno quintanarroense de mil 32 millones de pesos”.

Para cubrir en su totalidad el adeudo, se pagaron 319.9 millones en moneda nacional a 22 empresas, mientras que a otras cinco compañías, en las que volieron a figurar dos de las primeras, les pagaron 40.1 millones de dólares que al tipo de cambio d entonces equivaldrían a 712.6 millones de pesos”.

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