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INFLARON 26 MILLONES DE PESOS

  • Se presupuestó 50 millones para la rehabilitación del estadio Salvador Alvarado, pero terminó costando 76 millones, un incremento de 52%. El ex titular del IDEY, Jorge Esteban Abud, permitió que se inflara el precio con tal de tener canchas de pádel y así pudiera acudir para hacer uso de las instalaciones

Redacción/Sol Yucatán

Mérida.- Durante la remodelación del estadio General Salvador Alvarado, recinto con 82 años de historia en la Península, se provocó un boquete al erario superior a los seis millones de pesos, dinero que no ha despertado el interés del gobernador Mauricio Vila Dosal.

De acuerdo con el reportaje publicado el 23 de mayo en Sol Yucatán, el titular del Instituto del Deporte de Yucatán (IDEY), Jorge Esteban Abud, permitió que se inflara el precio de la remodelación con tal de tener canchas de pádel y así pudiera acudir para hacer uso de las instalaciones.

Tal es el grado de desinterés por las instalaciones que, pese a estar cerrado al público, el actor Carlos Espejel pudo burlar la prohibición y acudió a correr sin cubrebocas al interior del estadio, a pesar de que es indispensable para estar en las calles.

Jorge Esteban Abud

El primero de febrero de 2019, durante el evento donde se anunció dicha remodelación, el mandatario reconoció que la obra de restauración tendría un incremento de 52% al presupuesto inicial, pasando de 50 a 76 millones de pesos, sin alguna justificación de por medio.

«Quiero venir a refrendar un anuncio, hace unas semanas cuando estábamos en la entrega de méritos deportivos, de las medallas, y les hicimos el anuncio que le íbamos a hacer una rehabilitación al estadio Salvador Alvarado, en ese momento habíamos comentado que (serían) 50 millones de pesos; ya terminando los números, vamos a estar invirtiendo 76 millones de pesos», expresó Vila Dosal.

Pero en el contrato, del que Grupo Sol tiene copia, difundido por el Instituto para la Construcción y Conservación de Obra Pública en Yucatán (INCOPPY) en la Plataforma Nacional de Transparencia (PNT), se reportó un costo menor al señalado por el gobernador.

Según el documento OBP19-LP-INCCOPY-2FAF-038 firmado el 13 de agosto de 2019 en la ciudad de Mérida, Yucatán, la empresa Edifictun, S.A. de C.V., acordó con el INCOPPY cobrar el importe de las obras objeto del “presente contrato es por la cantidad de 60’129,497.69 M.N., más 9’620,719.63 M.N., correspondiente al Impuesto al Valor Agregado, haciendo un total 69 millones 750 mil 217.31 pesos”.

Lo anterior, revela que en el camino de remodelación a modo de Esteban Abud, se perdieron seis millones 249 mil 782.69 pesos, en manos de la dependencia estatal o de la polémica empresa.

Aunque se mencionó que dicho costo ya incluía todo el servicio de mantenimiento, durante el mismo 2019 se pagaron contratos para “otros servicios de reparación” en zonas del estadio.

Pese a la dicha suma de contratos donde se pagó la renta de sillas, renta de bocinas, equipo de cómputo para la remodelación, artículos de papelería, tarimas y pequeñas obras de mantenimiento, el INCOPPY pagó 793 mil 358.85 pesos a por lo menos siete empresas distintas. Aunque son de otros rubros, aún quedarían en el limbo cinco millones 456 mil 423.84 pesos del monto que presuntamente se destinó.

En el anuncio, y ante las críticas que provocó el incremento exponencial en el costo, Vila Dosal prometió crear un comité ciudadano para la gente pudiera conocer “los presupuestos y sepan cuánto valen las cosas», pero ninguna instancia ha explicado el destino de los casi seis millones de pesos.

Aunque en la tercera cláusula del contrato, respecto al plazo de ejecución, menciona que la empresa tenía un plazo de 133 días naturales para concluir la obra, es decir, del 15 de agosto de 2019 al 25 de diciembre del mismo año, el 14 de noviembre del mismo año, la empresa Bloker S.A de C.V., firmó el contrato SRV19-AD-INCCOPY-2FAF-073 con un valor de 458 mil 974.69 pesos para la “supervisión de la obra: «mantenimiento y conservación del estadio Salvador Alvarado”, obra que se supone realizaba Edifictun.

Otro caso que duplica el acuerdo de mantenimiento es el firmado el 25 de febrero de 2019 por el Instituto del Deporte de Yucatán (IDEY), donde señala que por el “servicio de mantenimiento de (la) piscina del estadio Salvador Alvarado con capacidad de 3 mil 150 litros del mes de marzo de 2019” se pagaron 18 mil 379.04 pesos a la proveedora María Guadalupe de Urquijo Icaza.

La empresa Edifictun, S.A. de C.V., también fue la encargada de operar el desastre de la ampliación de la avenida Isla Cancún en la ciudad de Chetumal, municipio Othón P. Blanco, en Quintana Roo. 

En la obra de modernización de la avenida Isla Cancún se utiliza cemento (Magno) de baja calidad, de acuerdo con los propios trabajadores de la empresa. Con base a los precios en Quintana Roo, es el más barato, pues el cemento Cruz Azul oscila en los 215 pesos; Apasco, 220; Maya, 230; Tolteca, 235 y Magno, 195 pesos en promedio.

Mediante el contrato FFM-OP-030/2020 que ganó dicha empresa, la ampliación de total de mil 605 metros de la avenida, tuvo un costo de 44 millones 500 mil pesos.

De acuerdo con dicho contrato, se colocó pavimento de contrato asfáltico de cinco centímetros en 23 mil 255 metros cuadrados, banqueta de concreto de ocho centímetros en una longitud de siete mil 472 metros, pero apenas el 7 de mayo de 2021, cuando cayeron las primeras lluvias, la vialidad se encharcó, exhibiendo la poca confiabilidad en la empresa.

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