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LOS TENTÁCULOS DEL CÁRTEL DEL CIGARRO

  • Empezaron vendiendo cigarros de contrabando en Tepito, después incursionaron en las extorsiones, secuestros, cobro de piso y narcotráfico. Hoy están asociados con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y se les conoce como el Cártel del Cigarro.

Ricardo Ravelo/Sol Quintana Roo/Sol Yucatán/Sol Campeche/La Opinión de México

(Primera de tres partes)

Ciudad de México.- Territorio de cárteles, venta de drogas, cobro de piso, secuestros y extorsiones, la Ciudad de México empieza a ser dominada por el llamado Cártel del Cigarro, el cual pasó a ser una de las organizaciones criminales más violentas.

De ser un grupo criminal dedicado a la comercialización de cigarrillos chinos, introducidos a México por la vía del contrabando, el Cártel del Cigarro se convirtió en una organización que opera la venta de drogas a granel –cocaína, heroína y drogas sintéticas– y que ha entrado en negociaciones con el poderoso Cártel Jalisco Nueva Generación. Sin embargo, rivaliza con el Cártel La Unión Tepito, el cual ha venido a menos en los últimos dos años debido a la captura de varios de sus cabecillas.

Los nexos de la organización Cártel del Cigarro, de acuerdo con investigaciones criminales, fueron identificados en Tepito, centro de contrabando más importante del país. Según reportes policíacos, este grupo criminal cuenta con una decena de células que se dedican a la venta de cigarros piratas.

El Cártel del Cigarro es visto como una organización en evolución que comenzó en el mundo criminal vendiendo cigarros de contrabando, pero pronto incursionó en el narcotráfico, crecieron en sus actividades y llegaron al grado de disputar territorios completos en la capital del país con grupos rivales, como La Unión Tepito o La Anti-Unión, el cártel opositor al primero.

La clave de su ascenso fulgurante fue la diversificación de actividades, pues lo mismo venden los famosos cigarrillos piratas que comercializan con drogas: También extorsionan, secuestran y cobran piso. Todo lo realizan con el respaldo de la policía capitalina, por eso se mueven en la más absoluta impunidad.

Si bien el tráfico de cigarros no es nuevo en el país, en los últimos años se han reportado vínculos de esta actividad entre algunos cárteles, entre otros, el de Jalisco Nueva Generación y ramajes criminales detectados en la zona centro y norte de la República Mexicana.

Ante el aumento del precio en las cajetillas, la compra de cigarros de contrabando se convirtió en una opción viable para los adictos a la nicotina. Estos productos ilegales han superado en demanda incluso a las marcas establecidas.
Datos de la Comisión Nacional contra las Adicciones indican que la Ciudad de México encabeza las entidades con mayor número de fumadores en el país: Registra un total de 1.9 millones de fumadores. La prevalencia está centralizada en jóvenes de 12 años y se extiende hasta personas de 65 años de edad. De este sector, sólo 691 mil fuman todos los días de manera ininterrumpida y se trata en su mayoría de hombres.


DEL CIGARRO AL NARCO


Los nexos del Cártel del Cigarro han sido identificados por las autoridades en Tepito, el mercado más boyante de contrabando ubicado en la colonia Morelos de la Ciudad de México, en la alcaldía Cuauhtémoc.

Durante décadas, ese barrio se ha caracterizado como un lugar donde opera la venta de productos robados y/o de contrabando ilegal que entra por las aduanas; también se caracteriza por el movimiento de droga a granel –el llamado narcomenudeo–.

También es un centro comercial donde confluyen grupos criminales dedicados el secuestro, cobro de piso y trata de personas, negocios que el crimen organizado ha incorporado a su portafolio de actividades ilegales.

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