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MÁS CORRUPCIÓN EN HOSPITAL DE LA MUERTE

  • Sale a luz más corrupción del Hospital Regional de Alta Especialidad de la Península de Yucatán. Directivos contratan, de manera ilegal, a la empresa  Splash Wash Mantenimiento y Limpieza Especializada, a la cual se le otorgó cerca de dos millones de pesos.
  • En la convocatoria participaron tres licitantes, y todos ellos aprobaron el dictamen técnico, pero en el económico, se estableció que dos fueron declaradas como “no solventes”.
  • Al Hospital del Gobierno federal se le denominó como un “verdadero nosocomio de la muerte”, ante los diversos casos de negligencia médica protagonizada por recomendados inexpertos, los cuales causaron la defunción de numerosas personas durante la pandemia.

Redacción/Sol Yucatán

Mérida.- Directivos del Hospital Regional de Alta Especialidad de la Península de Yucatán (Hraepy) empañan aún más la deteriorada imagen del nosocomio, al contratar, de manera ilegal, una empresa de limpieza, a la cual se le otorgó cerca de dos millones de pesos para trabajar por tiempo indefinido en el interior del inmueble.

La irregularidad se cometió al efectuar un “proceso legal” a modo, en el cual se benefició a la empresa Splash Wash Mantenimiento y Limpieza Especializada, Sociedad de Responsabilidad Limitada de Capital Variable.

Recientemente se publicó las numerosas irregularidades cometidas durante 2020 y 2021, cuando prevaleció el amiguismo y el compadrazgo, bajo el argumento del Covid-19.

El 17 de marzo de 2020 se efectuó el evento de fallo de la invitación a cuando menos tres personas número IA-012NBS001-E36-2020, acto que efectuó la subdirección de Recursos Materiales del Hraepy, presido por la titular del ramo, Rossana Fuentes Suárez.

En la convocatoria participaron tres licitantes, y todos ellos aprobaron el dictamen técnico, pero en el económico, se estableció que dos fueron declaradas como “no solventes”.

Por ende, se le autorizó el pago de un millón 964 mil 784.80 pesos, por el servicio que brindará en el interior del inmueble, aunque en ningún momento se estableció el período en el cual laborará, y mucho menos una fecha de inicio ni de término del contrato.

El documento, en poder de Sol Yucatán, fue firmado por Fuentes Suárez. Junto con otros tres funcionarios del nosocomio.

Como oportunamente se publicó, al Hospital del Gobierno federal se le denominó como un “verdadero nosocomio de la muerte”, ante los diversos casos de negligencia médica protagonizada por recomendados inexpertos, los cuales causaron la defunción de numerosas personas, en especial, durante la pandemia de Covid-19.

Asimismo, es notable la corrupción, el nepotismo, el influyentismo y el amiguismo que prevalece en el nosocomio, lo que ha provocado una deplorable atención médica.

Incluso, se le cataloga como Hospital Experimental y Centro Alternativo de Trabajo del Hospital General – Escuela “Dr Agustín O’Horán”, el cual cuenta con un quirófano particular, específicamente el número cinco, está a cargo de una empresa, por lo que es el mejor equipado, y de éste, ningún instrumento se puede utilizar para las otras áreas.

Para el colmo, lo más deplorable fue que Pedro Bojórquez ganó el premio Benito Juárez como Mejor Enfermero del Hraepy, pero al día siguiente fue destituido, de “manera inexplicable”.

Al premiado le quitaron un buen porcentaje del premio en efectivo que recibió, por lo que interpuso una denuncia.

Luego de ganar el proceso, le entregaron el dinero correspondiente, más una compensación y le devolvieron su base, pero fue amenazado de que le “harían la vida de cuadritos”, por lo que una vez que cobró el monto correspondiente, ya no regresó.

Esta empresa es conocida por ser favorecida por dependencias del Gobierno del Estado. De manera cínica y descarada, el secretario de Salud de Yucatán (SSY), Mauricio Sauri Vivas, benefició a la empresa “Splash Wash» Mantenimiento y Limpieza Especializada” para que brindara el servicio de custodia de las diversas instalaciones, para lo cual, a dicha iniciativa privada se le entregó un monto superior a 11 millones de pesos.

En numerosas ocasiones, a través de las redes sociales fueron numerosas las quejas y críticas sobre el comportamiento del personal de esta compañía y ante tales hechos, el funcionario simplemente se deslindó de la problemática.

Entre las quejas más frecuentes destaca la prepotencia de los guardias de seguridad, el exceso de burocratismo del personal, entre otras anomalías cometidas en contra de los familiares de pacientes, así como de personas que acuden a la dependencia a realizar algún trámite, etc.

LLUVIA DE ANOMALÍAS

El subdirector de enfermería del Hraepy, Ángel Morgan Dzib, solapa las irregularidades cometidas por “sus consentidos”, todos ellos personal del O’Horán, de donde es el jefe de guardia del turno nocturno B, por lo que todos ellos “dobletean”, es decir, cobran en ambas instituciones.

Para el colmo, ante el deceso de un contagiado de Covid-19, cuyo paciente tenía una esperanza de vida del 50 por ciento pero la confusión de una enfermera le provocó la muerte, ya que le dio el medicamento equivocado, Morgan Dzib pidió al personal médico a que “perdonen, pero no todos nacimos sabiendo”.

Incluso, en los casos más graves, donde es inminente la defunción del paciente permite que sus estudiantes que realizan su servicio social experimenten con los desahuciados.

De acuerdo con las denuncias del personal del Hospital así como de quienes fueron dados de baja de injusta, coinciden en las numerosas irregularidades que predominan en el Hraepy, tal el caso de la falta de medicamentos, la falta de mantenimiento de las instalaciones y equipo médico.

A principio de la pandemia, en abril de 2020, con recursos federales se contrató a 200 personas para atender a pacientes infectados con Covid-19, todos ellos, con licenciatura y especialidades, por lo que cubrían el correcto perfil para la atención de dichos pacientes.

A partir del verano de 2020 y durante 2021 comenzó el despido de personal de primera línea, especialmente, el de enfermería que fue contratado al inicio de la contingencia de Covid-19, el cual se desempeñó durante la etapa más crítica de la pandemia.

Bajo la justificación de un recorte presupuestal y el descenso de la incidencia de contagio, se dio de baja a unos 150 enfermeros.

Sin embargo, se trató de un truco de Morgan Dzib para beneficiar a 150 trabajadores del O’Horán, muchos de ellos, próximos a pensionarse además que carecían del perfil académico adecuado para un hospital de alta especialidad.

Es decir, los puestos fueron otorgados a “personal nuevo y recomendado” que pertenece a la plantilla del O’Horán, y que cuenta con base en dicho nosocomio, todo ello, con la autorización del director del Hraepy, Alfredo Medina Ocampo.

Para el colmo, los recomendados forman parte de su círculo laboral y social, a quienes también usa para fines políticos para la campaña de Vicente López Cardeña como candidato del secretario general de la sección 67 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Salud (Sntsa).

Con base a la investigación de Sol Yucatán, se constató que entre los recomendados hay personas con denuncias penales, así como que por su inexperiencia e ignorancia provocaron la defunción de infectados de Covid-19, entre otras anomalías.

Asimismo, en el Hraepy está prohibido la contratación de técnicos, pues mínimo deben de estar en la categoría C, es decir, como base deben tener una licenciatura.

Ejemplo de ello es el técnico de enfermería Efrén Jesús Lugo Alpuche, quien tiene una demanda penal interpuesta en la Fiscalía General del Estado (FGE) por venta ilegal de plazas, cuyo número de expediente es 2741/M3/2016.

Lo mismo ocurre con la psicóloga Gabriela Barrera Baqueiro, quien es jefa del departamento del área médica del Hraepy, cuando el puesto debe estar a cargo de un médico general.

SECUELAS DEL COVID-19

Numerosas deficiencias de mantenimiento prevalecen en el nosocomio, las cuales han costado la vida a muchas personas, y otras han quedado lesionadas.

Tal el caso de camas que no sirven, ventiladores que cada rato se apagan, aires acondicionados sucios, la falta de mantenimiento al equipo.

En abril de 2021, a una mujer del área de limpieza se le cayó el techo de plafón, por lo que resultó lesionada, y como pertenecía a una empresa que brinda el servicio, fue atendida en otra clínica.

Asimismo, un paciente de Covid-19 que tenía una esperanza de vida del 20 por ciento falleció debido a que el ventilador se le apagó, por lo que murió por la falta de oxígeno, de acuerdo con el expediente.

De igual forma, enfermera del Centro de Salud no supo atender al paciente, a quien le suministró un medicamento diferente, pues se confundió, a pesar que la víctima tenía una probabilidad de vida del 50 por ciento.

A la responsable nunca fue sancionada, ya que es familiar de Morgan Dzib, y por si fuera poco, hasta la defendió, al establecer que “no todos nacimos sabiendo”.

En hospital prevalece un notable desabasto de medicamentos, y a pesar de ello, Morgan Dzib amenazó al personal para que no pidan a los familiares de los pacientes que compren el producto requerido, pues se evitar que las personas se enteren de la carencia que predomina.

“En ocasiones, ni siquiera paracetamol hay, por lo que el paciente se tiene que aguantar el dolor ya que no se le puede suministrar otra medicina”, se subrayó.

La situación se complica en el área de quimioterapia así como de cardiología, entre otras especialidades, cuyo medicamento es caro.

DÉSPOTA Y AMBICIOSO

Los entrevistados catalogaron a Morgan Dzib como ambicioso, corrupto, prepotente, déspota, gritón y soberbio.

A los primeros contratados les decía que gracias a él tenían trabajo, o que en cualquier momento les puede dar de baja, entre otras expresiones para sobajar al personal.

A partir de octubre de 2020, sólo se desquitaba con el personal que no eran del O’Horán, a quienes les advirtió que no pueden faltar, no pueden meter incapacidades, e incluso, no se pueden enfermar, “ni siquiera de Covid-19, ya que se trata de un mal que se puede controlar con la mente”.

Uno de los entrevistado aseveró que Morgan Dzib lo chantajeó con darles contratos por tres meses, durante toda la pandemia de Covid-19, a cambio le debía entregar el equivalente a un mes de su sueldo, es decir, 24 mil pesos, pero para mala suerte del corrupto, al afectado le dieron una mujer oportunidad de trabajo

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