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LA NUEVA CLINICADEL IMSS DE LOS HÉROES CUBRIRÁ EL SECTOR ORIENTE

REDACCIÓN SOL YUCATÁN Mérida, Yucatán, 13 de noviembre de 2020.- El director del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y el gobernador de Yucatán, verificaron...

MÉRIDA, UNA “ISLA” DE CONCRETO

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  • El promedio de un viaje diario en un solo sentido en esta ciudad ya rebasó los sesenta minutos en un sistema de transporte público que consta de 2,500 unidades para dar servicio a más de un millón de personas

Redacción / Sol Yucatán

Mérida.– ¿Nuestra ciudad está preparada para la cantidad de personas que migran para vivir aquí? Es un tema que se escucha con frecuencia de diez años a la fecha; aunque con otro tipo de expresiones donde una fuerte carga xenofobica ebulle.

Las juventudes de las comisarías están llegando a establecerse en busca de mejores oportunidades de estudio y empleo, cientos de familias de otras demarcaciones federales de nuestro país buscan el tan anhelado sueño de una vida tranquila en la afamada “ciudad más segura” y el floreciente negocio de la venta de “terrenos de oportunidad” tienen a nuestra hermosa Mérida en una carrera acelerada por transformar los servicios urbanos que ofrece.

Los conflictos de movilidad ya son innegables, los tiempos empleados en viajes son generalmente altos y van en aumento, los destinos accesibles dentro de un tiempo dado están disminuyendo. El promedio de un viaje diario en un solo sentido en esta ciudad ya rebasó los sesenta minutos en un sistema de transporte público que consta de 2,500 unidades renovadas

Para brindar servicio a más de un millón de personas, con rutas aun deficientes y sin conectividad efectiva; transbordos peatonales de más de cinco cuadras, tiempos de espera hasta de una hora, y taxis con tarifas tan altas que muchos consideramos un auto particular como indispensable con el saber de que los espacios de estacionamiento público son inexistentes y las empresas que brindan este servicio cada día incrementan sus costos, aparcar en la vía publica genera tensiones o conflictos con los vecinos dañando la buena convivencia; pues hasta hace veinte años no mirábamos como necesario destinar un área de nuestras casas para cochera.

Sumando la reducción de carriles; por asignación a la cuestionable ciclovía, no por el hecho de su implementación; misma que aplaudo, pero su trazo y señalética aun requieren que se noten los poco más de 110 millones de pesos que reporta el municipio se destinó en su creación, con la intención de modernizar y dar cabida a otro tipo de movilidad, como la maravillosa idea de los diversos estilos de semáforos inteligentes; que de un día a otro tuvimos que aprender a interpretar y han sido parte central de nuestros relatos de pericia conductora.

La obra pública a capricho de ideales que ya no identifican a las personas que vivimos Mérida, el mejor ejemplo es nuestro endeble Paso Deprimido que nos costó 64.5 mdp, cerrado por inundación casi un año que hasta el 2021 ya había requerido de 47.1 mdp en reparaciones.

 La escasa alfabetización vial y el creciente número de coches que circulan a diario entorpecen el andar. Supongo que eso no se los cuentan cuanto hablan de las maravillas de vivir en una ciudad tan amablemente clasificada como una de las que proveen mejor calidad de vida, según los parámetros de la Organización Mundial de la Salud, que engloba la salud física de la persona, su estado fisiológico, sus relaciones sociales, su nivel de independencia y la relación con su entorno

En Yucatán tenemos un índice muy alto de personas que atentan contra su propia vida, ocupamos en segundo lugar a nivel nacional, la depresión y la falta de oportunidades de crecimiento nos hacen propensos a la violencia doméstica que se arrincona en los dos cuartos que proveen el 44.7 % de las casas que habitamos los yucatecos; según el reporte del INEGI del 2020, con sistemas constructivos que no son eficientes para las condiciones de nuestra zona geográfica.

Hornos de concreto que requieren ser climatizados y han generado tantas complicaciones en las redes de distribución eléctrica; en especial este año que batimos récord con temperaturas de más de 40º al convertir a nuestra Blanca Mérida en una isla de asfalto que puede distinguirse desde los mapas satelitales como un manchón gris, donde los árboles centenarios son arrancados de raíz por que obstruyen el desarrollo de obras para el beneficio común.

La zona exclusiva con alta plusvalía que se ubica al norte genera consumos descomunales de agua para llenar piscinas, lagos artificiales y mantener campos de golf impecables. Es una falsa idea pensar que la extracción de agua del subsuelo no tiene afectaciones en las capas superiores al igual que drenarla sin tratamientos adecuados. Tengo la duda de si los agentes inmobiliarios comentaran a sus clientes que no tenemos sistema de drenaje y que sus “zonas de oportunidad” al norte de la ciudad, esas que promocionan a quince minutos del mar, están en promedio a siete metros sobre el manto freático y que en el 2020 padecieron de severas inundaciones, casi como el resto de la ciudad cuando es temporada de lluvias.

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