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MUEREN POR NEGLIGENCIA 30 ANIMALES EN EL ZOOLÓGICO

  • 18 especies diferentes murieron a consecuencia de la negligencia cometida por el personal del Ayuntamiento que trabaja en los parques zoológicos de El Centenario y Animaya, entre los que destacan dos falsos médicos veterinarios que le fue documentado a Renán Barrera Concha e hizo caso omiso.
  • Se han “intercambiado” 120 ejemplares, a diversas instituciones del país, con un valor aproximado de 868 mil pesos, y a cambio recibieron 16 animales, con un estimado por 439 mil pesos, ilícitos autorizados por el mismo alcalde.
  • Denunciaron las arbitrariedades que predominan en los dos zoológicos, lo que derivó que la activista Marcia Lara Ruiz renunciara a continuar participando en los consejos para la Protección a la Fauna y de Planeación para el Desarrollo del Municipio.

Redacción/Sol Yucatán

En tan sólo dos años, cerca de 30 animales, de 18 especies diferentes murieron a consecuencia de la negligencia cometida por el personal que trabaja en los parques zoológicos de El Centenario y Bicentenario Animaya, entre los que destacan dos falsos médicos veterinarios zootecnistas que le fue documentado al alcalde Renán Barrera Concha e hizo caso omiso.

Incluso, se han “intercambiado” 120 ejemplares, a diversas instituciones del país, con un valor aproximado de 868 mil pesos, y a cambio recibieron 16 animales, con un estimado por 439 mil pesos, ilícitos autorizados por el mismo alcalde Barrera Concha.

El pasado 16 de febrero, durante la Sesión de Cabildo, los regidores del Partido Revolucionario Institucional (PRI), votaron en contra de autorizar que el Ayuntamiento de Mérida entregue, mediante permuta, diversas especies excedentes que habitan en ambos zoológicos.

El argumento fue que se desconoce si en el traslado se cuidará el bienestar animal y si el destino será la exhibición en las Unidades de Manejo Ambiental (UMAS), donde también se práctica la cacería recreativa.

Al mismo tiempo, denunciaron las arbitrariedades que predominan en El Centenario, así como en Animaya, lo que derivó que la activista Marcia Lara Ruiz renunciara a continuar participando en los consejos para la Protección a la Fauna y de Planeación para el Desarrollo del Municipio.

En la sesión ordinaria de Cabildo, Ana Gabriela Aguilar Ruiz y María Fernanda Vivas Sierra expusieron la incongruencia del edil emanado del Partido Acción Nacional (PAN).

Irónicamente, en el discurso, Barrera Concha afirma que, por el bien común y la mano de la ciudadanía, pero en la práctica totalmente lo contrario.

La regidora Vivas Sierra dio a conocer que el pasado 14 de febrero recibió un escrito de la reconocida activista, quien informó que hace dos años presentó a la autoridad municipal un informe sobre las irregularidades en los zoológicos como son los malos manejos en los intercambios de los animales, reportes incompletos de fallecimientos de algunas especies, la inexistencia del control de reproducción, algunos médicos veterinarios no cuentan con cédulas profesionales, entre otras que fueron documentadas.

Debido a las numerosas anomalías, Lara Ruiz renunció a continuar participando en los consejos para la Protección a la Fauna y de Planeación para el Desarrollo del Municipio.

A pesar que la activista recibió la promesa de investigar las irregularidades, nunca le presentaron los resultados de las indagaciones.

La renuncia de Marcia Lara, también conocida por promocionar la donación altruista de sangre, es una muestra que la Comuna minimiza la participación de la sociedad civil y no toma en cuenta las opiniones presentadas, pero además lucra con los animales y da puestos a personas sin el perfil profesional requerido para su responsabilidad.

De hecho en el documento de su renuncia recibido  y sellado por la Unidad de Desarrollo Sustentable, la Presidencia Municipal, la Subdirección de Planeación y Evaluación y la Dirección del DIF Municipal, indica que ha excedido los límites hacia su persona, llegando esto a “convertirse en una burla franca, en una total falta de respeto hacia lo que manifesté con pruebas y por supuesto , en desconfianza a mi palabra como mujer, miembro de los dos Consejos antes mencionados y como ciudadana contribuyente del municipio”.

Asimismo, en el documento señala que solicitaba “en estricta congruencia a mi proceder, le sea retirado el apoyo a la asociación que preside “Donando Sangre, compartiendo Vida” a.C. a partir del mes de marzo, toda vez que ya emitimos y enviamos la factura, porque no podemos recibir dinero de un gobierno incongruente”.

Sigue la consigna escrita así: Es penoso que haya confiado tanto en sus palabras y la única respuesta obtenida haya sido hasta la fecha: impunidad ante la evidencia presentada desde enero de 2020, sin embargo, mi renuncia a los “Consejos” no implica que esto no deba resolverse de acuerdo a los marcos legales y éticos obligados, de lo cual estaré atenta”.

“El Ayuntamiento pierde las propuestas, las opiniones y la participación desinteresada de una gran promotora de los derechos de los animales”, resaltó la regidora del tricolor.

Respecto a los técnicos que laboran en los zoológicos, no se presentó la documentación completa que avale la capacitación de los mismos, por lo que en El Centenario son dos los encargados de la salud animal carecen de cédula profesional.

La encargada del “Bienestar Animal” se ostenta como bióloga-enóloga, pero no hay documento alguno que avale su título.

Desafortunadamente, El Centenario carece de un programa de control de la natalidad, mientras que Animaya no presentó una justificación de sus intercambios.

Los regidores del PRI solicitaron la aplicación de una política de control de natalidad de las especies en cautiverio, para prevenir hacinamiento, mutilaciones y peleas entre los animales, y que los zoológicos sean unos santuarios de bienestar para los seres sintientes que ahí radican.

LAS MUERTES

En 2018 y 2019 se registraron la muerte de 30 animales de 18 especies diferentes, todas ellas, prevenibles, de acuerdo con los documentos proporcionados a Sol Yucatán.

El 27 de enero se detectó la muerte de un perrito de las praderas, en el cual se detectó la presencia de contenido mucopurulento en las vías respiratorias, y días antes, en Animaya, una cebra, sin especificar las causas.

En el zoológico del Bicentenario murió una iguana yucateca cola espinosa, por anorexia, una cebra de Grant presentó miopatía por captura por contención química, para separarlo del enfrentamiento con otro macho.

Mientras que un emú, un antílope ñu azul, una grulla, una aguililla caminera y un agutí, fenecieron por politraumatismo, al enfrentarse con sus congéneres.

Posteriormente, el 5 de abril de 2019, una hembra de cebra de Grant murió de politraumatismo, debido a la agresión que sufrió de sus congéneres.

Días después fue un mono capuchino, quien tuvo pancreatitis e insuficiencia renal, y hasta el momento no se ha dado a conocer los resultados del laboratorio.

Aunque en redes sociales se denunció la muerte de una cebra, ocurrido el 20 de abril, la comuna no lo reportó, y mucho menos ha dado a conocer las causas de la muerte.

De igual forma, en junio murió un ciervo rojo, y no hubo necropsia por cambios postmorten que dificultaron la identificación de cambios patológicos, y días después, un pavo real se ahogó.

Entre junio y julio perdieron la vida un par de pecaríes, por agresión de sus congéneres.

Mientras que en agosto murió una tortuga casquito, sin identificar la causa, y un lémur cola anillada, por problemas respiratorios, al mismo tiempo que se encontró lesiones hepáticas crónicas.

Entre octubre y noviembre de 2019, dos venados cola blanca sufrieron de politraumatismo, por agresión de sus congéneres.

Incluso, la cría de un borrego murió y no se notificó, lo mismo ocurrió con los peces que fueron llevados a la Feria de Xmatkuil.

ASEXUALES E INTERCAMBIABLES

Para el colmo, de manera oficial, el Ayuntamiento de Mérida notifica la existencia de animales “sin sexo”, fenómeno que en numerosos casos se detectó.

De tal manera, en enero de 2019, cuando se entregaron 24 venados cola blanca se estableció “sin sexo”, y lo mismo ocurrió con una cebra y un puma.

También se constató que en los documentos donde dicen “Receta médica”, carece de firma del especialista que la expidió.

Los expedientes clínicos están hechos a mano, con total ausencia de profesionalismo, y sin la firma del responsable de los tratamientos.

En cuanto a los animales intercambiados, fueron 62 animales con aprovechamiento extractivo económico a favor de “Comercializadora 100% Aves”, y no se especifica las especies.

Aunque se justificó que “el intercambio de especies como producto de la reproducción controlada”.

Según la documentación que presentó Animaya, se realizaron dos movimientos, y se entregó 68 ejemplares, por un total de 585 mil pesos, y a cambio recibió 14 animales, con un valor por 349 mil pesos.

En la primera entrega fueron 23 animales con un valor por 337 mil pesos, y en la segunda fueron 45 ejemplares, por 248 mil pesos. Entre ellos destacaron seis guacamayas verdes, rojas y azules.

Mientras que El Centenario entregó 52 ejemplares, cuyo primer movimiento fue con Valladolid, donde envió un puma y a cambio fueron dos tepezcuintles y cuatro agutis.

Con la Finca de Guadalupe realizó tres movimientos, en el primero llevaron nueve ejemplares, seis gamos blancos y tres borregos de Berberia, y se recibió dos lémures cola anillada.

En la segunda operación fueron 13 borregos muflones y nada recibieron a cambio, y lo mismo sucedió en el tercer acto, cuando trasladaron 29 venados cola blanca y una cebra de Grant.

En dinero, los movimientos realizados con la Finca de Guadalupe suman 283 mil 600 pesos en especies sacadas de El Centenario, y lo recibido fue por 90 mil pesos.

La Finca de Guadalupe es un Predio Intensivo de Manejo de Vida Silvestre (Pimvs), y este modelo consiste en la reproducción y aprovechamiento de animales que no son nacionales, y en esta modalidad entran felinos, aves, reptiles y primates, entre otros.

Mediante los Pimvs, las especies son conservadas mediante el cautiverio en zoológicos, propietarios particulares, y colecciones, etc.

Por lo tanto, esta actividad, mediante los trámites correspondientes ante la Semarnat es legal, al reproducir y vender animales nacidos en cautividad.

Hasta el momento se desconoce en qué se utilizó la diferencia de dinero obtenido con la venta de animales silvestres en cautiverio.

Incluso, de Xcaret, El Centenario recibió un hocofaisán y dos cojolites, como donación.

Finalmente, en cuanto al destino final de los animales, la Unidad de Transparencia del Ayuntamiento de Mérida recomendó preguntar a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y/o Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).

Por ende, es notable el desinterés de la comuna por el destino final de los ejemplares que salen de Animaya y El Centenario, caso contrario ocurre con instituciones como Xcaret, Africam Safari, y de los zoológicos de León y Guadalajara, los cuales exigen se muestre evidencia de los albergues o del lugar donde serán depositados, de tal forma que se garantiza el bienestar final de los ejemplares.

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