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¡GOBERNARÁN CORRUPTOS!

Joaquín Díaz Mena sería el próximo gobernador de Yucatán, de acuerdo con el programa de Resultados Preliminares, el candidato de Morena va al frente

MUGRE EN LA SEGEY

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  • Con Liborio Vidal Aguilar al frente de la Segey, los contratos sucios no paran en la dependencia, pues este año le adjudicó un contrato por cerca de tres millones a una persona física para labores de limpieza.
  • A pesar de no contar con una empresa constituida, Diego Sosa Cantillo se ha convertido en uno de los empresarios favoritos de la Segey, pues en tan solo dos años ya le erogó 12.7 millones de pesos.
  • La imposición de Liborio Vidal como titular de la Segey obedece a un solo motivo: el Gobierno del Estado le debe a Bomssa cerca de 30 millones de pesos y no tiene recursos para saldar esa deuda.

Redacción/Sol Yucatán

Mérida.- La corrupción es la única suciedad que seguirá impregnada en la Secretaría de Educación del Gobierno del Estado de Yucatán (Segey), ya que su titular, Liborio Vidal Aguilar, autorizó 7.2 millones de pesos para la contratación de Diego Sosa Cantillo, quien se encargará de las labores de limpieza y saneamiento de la institución, al menos durante este año.

En esta ocasión se trató de un negocio redondo, pues además de brindar el servicio, se le pagó para la adquisición de material de limpieza e higiene.

El favoritismo hacia Sosa Cantillo inició con Loreto Villanueva Trujillo, la antecesora del “amigo Libo”, como popularmente se conoce al funcionario, pues en 2019 la entonces titular de la Segey autorizó cuatro contratos a modo por cinco millones 561 mil 459 pesos.

Es decir, en tan sólo dos años, la dependencia ya erogó 12 millones 739 mil 739 pesos, por lo que se trata de uno de los empresarios consentidos de la Segey.

El proveedor del servicio, quien es persona física sin una empresa constituida, es uno de los más beneficiados por el Gobierno del Estado, pues también brinda sus servicios a diversas dependencias, tal es el caso de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), la Fiscalía General del Estado (FGE), la Junta de Agua Potable y Alcantarillado de Yucatán (Japay), y el Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia en el Estado (DIF), entre otras.

Al mismo tiempo, tiene contratos con dependencias federales como las delegaciones de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), el Consejo Nacional de Fomento Educativo (Conafe), el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), etcétera.

A pesar de la millonaria ganancia obtenida, Sosa Cantillo se abstiene a crear una empresa, aunque establece que su “oficina” se ubica en el predio marcado con el número 221 de la calle 18 entre 25 y 27 de la colonia México Oriente, en Mérida.

En los contratos a modos que ha signado se menciona que “su principal actividad económica es: servicio de limpieza de inmuebles”, al mismo tiempo que “tiene capacidad jurídica para contratar, suscribir y obligarse en los términos del presente contrato y cuenta con los recursos técnicos, humanos y materiales necesarios para cumplir con los requerimientos objeto del contrato”.

El pasado 28 de junio se firmó el contrato abierto de adquisición de servicio de limpieza por licitación pública presencial con número Segey-Servicio de Limpieza-2022-04/C.1, labor a realizar durante el segundo semestre del año en curso.

En esta ocasión, Vidal Aguilar autorizó la contratación de Sosa Cantillo, y para evitar que fuera involucrado, el documento lo firmó el director de Administración y Finanzas de la Segey, Sergio Humberto Pérez Canto.

Para la realización del trabajo, se le autorizó un techo financiero por dos millones 965 mil 740 pesos, para abarcar diversos inmuebles de la dependencia.

El plazo del contrato fue a partir del 28 de junio, hasta el próximo 31 de diciembre, labor a efectuar en 20 edificios, distribuidos en diversos puntos de Mérida.

Irónicamente, un día antes, se firmó el contrato de la licitación pública presencial número Segey-Adquisición de Material de Limpieza e Higiene-2022-02, para lo cual, dicho empresario abasteció a la dependencia de bolsas para basura, así como de cubetas, principalmente, aunque en ningún momento se especificó la cifra.

Pese a ello, se le autorizó un presupuesto de cuatro millones 212 mil 540 pesos, cuya vigencia inició el 27 de junio, para concluir el próximo 31 de diciembre.

Es decir, que, por ambos contratos a modo, Liborio Vidal pagó siete millones 178 mil 280 pesos, con recursos públicos del estado.

Para finalizar, cabe mencionar que Vidal Aguilar es un político ex priista, ex perredista, ex verde ecologista y ahora panista que, a pesar de recién terminar su bachillerato, fue asignado como secretario de Educación por el gobernador Mauricio Vila Dosal.

También es dueño de Bodegas Mayoristas del Sureste, Sociedad Anónima, (Bomssa), y su actuar se rige bajo la premisa maquiavélica de que el fin justifica los medios, y su único fin es el dinero y el poder político; ya fue alcalde de Valladolid, diputado local, diputado federal, subsecretario de Gobierno con Dulce María Sauri Riancho y secretario de Desarrollo Social con Ivonne Ortega Pacheco.

En los pasados comicios federales intentó, de nueva cuenta, llegar a la Cámara Baja del Congreso de la Unión bajo las siglas del PAN y su candidatura fue impugnada porque no cumplía con el perfil de “representante indígena”.

La imposición del controvertido político como titular de la Segey obedece a un solo motivo: el Gobierno del Estado le debe a Bomssa cerca de 30 millones de pesos y es por medio de contratos como salda esa deuda.