----------

― Advertisement ―

SIN PISTAS SOBRE EL PARADERO DEL RESTO DE LA FAMILIA DESAPARECIDA EN JALISCO

*Hombre herido de bala en marzo podría ser clave para localizar a familia desaparecida Redacción/ Sol Yucatán/ Sol Quintana Roo/Sol Campeche/ La Opinión de México Jalisco.-...

CATÁSTROFE SANITARIA

¡PSEUDOAMBIENTALISTA!

NADA QUE INFORMAR

InicioPortadaNADA QUE INFORMAR

*El Alcalde Renán Barrera rindió su tercer informe, que más bien se trató de una relatoría de hechos con los que pretendió levantar su imagen personal

Redacción / Sol Yucatán

A puerta cerrada, sólo con sus colaboradores de primer nivel y sin la «prensa incómoda», el alcalde panista de Mérida, Renán Barrera Concha, rindió su autonombrado «Tercer Informe de Acciones».

La realidad es que no informó nada; más bien se trató de una relatoría de hechos que sólo ensalzan su figura personal y desprecia los asuntos relacionados con la economía, la seguridad y el bienestar de los y las meridanas que exigen cuentas claras a un Gobierno municipal corrupto y corruptor; que se ha beneficiado de las arcas públicas sirviéndose con la «cuchara grande «, confiado en que el brazo ejecutor de la ley no lo alcanzará.

Pero vayamos por partes: en primer lugar Barrera Concha eliminó las palabras «informe a los ciudadanos» porque su relatoría de hechos no estaba dirigido a la sociedad sino a sus cómplices y patrocinadores de los latrocinios que se cometen en la Comuna blanquiazul.

Segundo; lo hizo a puertas cerradas bajo la oscuridad de la noche sin la presencia de medios informativos que con documentos en la mano le han restregado en su cara sus actos ilícitos; léase Sol Yucatán.

Por principio de cuentas no se refirió al serio llamado de atención que el Presidente Andrés Manuel López Obrador hizo en la conferencia Mañanera; en la que informó que la Secretaría de Gobernación Olga Sánchez Cordero interpondrá ante la Comisión Nacional de Derechos Humanos, una denuncia por el artero asesinato del joven veracruzano José Eduardo Ravelo Echeverría presuntamente a manos de cuatro policías municipales de Mérida.

Guardo un silencio total, su equipo de prensa no le escribió una sola línea sobre el indignante y grotesco caso que deja muy mal parado a Yucatán a nivel nacional.

Tampoco hablo sobre la investigación que la Fiscalía General de la República abriría contra él y su hermano Jorge Barrera Concha por los delitos de lavado de dinero, empresas fantasma y otros casos de corrupción cometidos a lo largo de dos trienios y por el que está por comenzar.

No, de eso no informó el flamante edil reelecto que se prepara para llevarse la quinta y los mangos, en busca de una probable candidatura al Gobierno del Estado; aunque no sea el delfín de Mauricio Vila Rosal.

Ni una sola referencia a los «baches de chocolate» Que en 2019 destinó 7 millones de pesos para que dos empresas , una de ellas con sede en la Ciudad de México; para que laboraran apenas 28 días y cuyo pésimo trabajo quedó de manifiesto con las recientes lluvias.

El período que la empresa beneficiada Tren Patcher México laboro fue del 2 al 29 de diciembre de 2019.

Tampoco comentó algo de los vecinos olvidados del Sur, que padecen de los fantasmas del alcoholismo; drogadicción; vandalismo y un pésimo servicio del transporte público de pasajeros.

¿Y el negocio con los vales de gasolina?

Barrera Concha no informó nada.

Eso sí, culpó a la pandemia del COVID19 de todos los males que aquejan a Mérida.

«El curso de la pandemia obligó a suspender estos programas exitosos y aprender nuevas formas de comportamiento social».

Así o más clara la demencia que parece el presidente municipal de Mérida.

Júzguenlo ustedes; amables lectores; no se puede tapar el sol con un dedo.

EN LA MIRA DE LA FGR

El alcalde electo de Mérida, Renán Barrera Concha, y su hermano Jorge, están en la mira de la Fiscalía General de la República (FGR) por lavado de dinero, empresas fantasmas y otros actos de corrupción cometidos en los dos trienios que ha permanecido como presidente municipal.

“El hermano predilecto” se ha enriquecido a costa de la comuna meridana, pues adjudica arbitrariamente licitaciones para su beneficio personal así como de sus amigos, por lo que el Ayuntamiento de Mérida se ha tornado en un “negocio familiar”.

Todo ello lo realiza Renán Barrera con tal de generar una solvencia financiera para preparar el camino a la gubernatura del Estado, en 2024.

Claro está, siempre y cuando no lo persiga la justicia federal y no se le adelante Liborio Vidal, pues la FGR le sigue sus pasos con detalle ante las numerosas irregularidades que ha cometido como alcalde, y muchas de las arbitrariedades ya fueron publicadas, con pruebas, por Sol Yucatán.

Durante su carrera política, Barrera Concha ha incrementado su fortuna con la participación de su hermano Jorge, quien también ya cuenta con un buen capital, todo ello, producto del lavado de dinero.

Tras iniciar en las huestes juveniles del Partido Acción Nacional (PAN), propuso a su hermano Jorge como proveedor único de gorras, camisas y demás souvenirs de campaña con el nombre y membrete de los candidatos panistas en turno, desde regidores hasta alcaldes y aspirantes a gobernador.

Jorge Barrera Concha, el hermano incómodo del alcalde, deambula en selectos restaurantes gourmet donde cita a empresarios y comerciantes que desean entrar a la selecta lista de proveedores del Ayuntamiento de Mérida.

Hay de herencias a herencias. El caso de Jorge Barrera, principal operador financiero del Ayuntamiento, señalado por múltiples negocios al amparo del poder lo ilustra muy bien.

Hasta donde se sabe, los hermanos Barrera Concha trabajaron un tiempo en el negocio familiar de renta de mobiliario para fiestas “Alquiladora Mérida”, propiedad de su tío abuelo Carlos Renán Ávila Gutiérrez, quien se distinguió por ser un modesto empresario.

Desafortunadamente, Ávila Gutiérrez falleció el 30 de abril del 2014, y por decisión suya, Jorge Barrera fue nombrado albacea de la sucesión testamentaria.

Públicamente se sabe que las propiedades a heredar eran el predio que ocupa la alquiladora en la calle 50 y la casa donde vivió el ahora difunto en la colonia Miguel Alemán.

Empero, con datos del Registro Público de la Propiedad se puede constatar que el 4 de septiembre del 2014 se hicieron varias escrituras de “adjudicación por herencia”, que amparan bienes por varios millones de pesos en Mérida y el interior del Estado, a favor no sólo de Jorge Barrera, sino también de su hermano Renán

El notario que tramitó las escrituras es el favorito de Jorge Barrera y muchos panistas, Mauricio Tappan Repetto.

De golpe y porrazo, la fortuna de Jorge Barrera y su lista de predios aumentó considerablemente en número y valor con esas “adjudicaciones por herencia», patrimonio inmobiliario de los hermanos incómodos y sus negocios a nombre del Ayuntamiento.

Los hermanos Jorge y Renán Barrera siguen creciendo su riqueza al amparo del poder «manejando» licitaciones planchadas que garanticen dividendos para asegurar tres años más en el poder, y luego ser los patrones del estado desde el Palacio de Gobierno

Renán Barrera también mantiene negocios con traficantes de tierras, sobre todo con Arturo Millet, “el rey de los moches”, quien le construyó la casa que vive actualmente.

Millet hizo grandes negocios con la Comuna, pues compró terrenos a precios ridículos ubicados en puro monte, y Renán mandó a construir avenidas para que adquieran plusvalía, pero esto es un tema que tocaremos en otra edición.

Claro ejemplo

Tan sólo en 2015, hubo un desvío de recursos del Ramo 33 por más de 43 millones de pesos para construir avenidas y red de alumbrado público en las afueras de Tixcuytún y Temozón Norte, en beneficio de los negocios inmobiliarios de amigos y familiares de Vila Dosal, así como de Barrera Concha.

Los recursos etiquetados para el combate a la pobreza fueron desviados por el alcalde Renán Barrera para construir avenidas y red de alumbrado público en las afueras de Tixcuytún y Temozón Norte.

Los beneficiados de los negocios inmobiliarios fueron Jorge Barrera Concha, así como Manuel Alejandro Vila Dosal, hermano del gobernador, y también de Alejandro Martínez Laviada, hermano del Oficial Mayor del municipio, Mario Martínez Laviada.

De acuerdo con el aquel entonces comisario de Tixcuytún, Carlos Estrella Puc, los pobladores nunca solicitaron esas obras, pues “primero debieron mejorar las necesidades de la comunidad y después hacer las obras para los ricos”.

Ejemplificó el caso de la pavimentación de calles y ampliación de la red eléctrica y de agua potable, principalmente.

Recalcó que, como autoridad, nunca se le informó que se iba a construir la moderna avenida de 3.8 kilómetros que sale de la calle 22 y conecta hasta el Periférico de la ciudad y lo supo sólo cuando vio la maquinaria pesada y el traslado de muchos trabajadores.

Posteriormente, le presentaron un documento oficial del Ayuntamiento en el que aparece su firma, junto con otras personas que conforman un Comité Comunitario, “solicitando” la ampliación del alumbrado público de la avenida, pero aseguró que su rúbrica nunca fue para pedir esa obra, sino sólo para conformar el mencionado grupo.

Dejó entrever que funcionarios municipales engañaron a las personas que firmaron el documento y ahora todo parece indicar que fue para justificar oficialmente que hubo una petición de los vecinos para esa obra, lo que es totalmente falso.

La vía fue rehabilitada para darle mayor plusvalía a las propiedades de Vila Dosal. La obra, de unos tres kilómetros de longitud, tuvo un costo de 6.3 millones provenientes del Ramo 33 y fue ejecutada por el Grupo Urbamex, de René Blanco Gamboa, amigo cercano del hermano del alcalde.

Pero la obra más escandalosa es la avenida de 3.8 kilómetros, de cuatro carriles, que mandó a construir Renán Barrera Concha con 17.4 millones de pesos, más 6.9 millones para el alumbrado público, también con dinero destinado para el combate a la pobreza.

La vía sale de la comunidad y conecta al Periférico de la ciudad, sin que hubiera alguna casa en toda la ruta que pudiera justificar la aplicación de los recursos del Ramo 33.

La avenida tuvo un costo de 17.4 millones de pesos y fue ejecutada por la empresa Tygar México

Renán compró sascab ¡pero no aparece!

El presidente municipal de Mérida, Yucatán, Renán Alberto Barrera Concha, incapaz de comprobar más de 1.7 millones de pesos por la supuesta compra de sascab en el ejercicio 2019 que nunca fue requerido, ni utilizado en obras públicas.

Según la Auditoría de Cumplimiento número 2019-D-31050-19-1334-2020 1334-DS-GF, relativa al gasto de Recursos del Fondo de Aportaciones para el Fortalecimiento de los Municipios y de las Demarcaciones Territoriales del Distrito Federal (FORTAMUN-DF), por parte del Municipio de Mérida, Yucatán; a la fecha el alcalde tiene cuentas pendientes con la Federación.

En total, el monto encontrado en perjuicio a la Hacienda Pública Federal asciende a 1 millón 249 mil 400 pesos, en facturas pagadas de sascab cribado para la formación y construcción de la base hidráulica en 36 obras; al encontrar que la entrega del material se realizó en fechas posteriores a las de terminación de las obras asentadas. Así también, se sumó otro monto por 474 mil 488.51 pesos, por pagar en exceso materiales que no coinciden con el presupuesto acordado ni la volumetría de las obras, dando en conjunto 1 millón 723 mil 888.51 pesos.

Y aunque Renán Barrera quiso solventar este presunto desvío, mediante documentación que acreditaba que los materiales usados en las obras fueron suministrados por el almacén y luego repuestos al mismo, razón por la cual no coincidieron las fechas del informe; la ASF encontró insuficiente la solventación de la observación, toda vez que la justificación no es congruente con el hecho de que en las facturas no se hace referencia a que el material fue para la reposición al almacén así, como tampoco se acredita su traslado al mismo y asimismo, no pasa desapercibido que en el caso del concreto asfaltico caliente, no es posible su almacenamiento en bodega por las condiciones físicas del tipo de material.

Por ello la Unidad de Contraloría Municipal de Mérida, Yucatán, inició el procedimiento para determinar posibles responsabilidades administrativas de servidores públicos y, para tales efectos, integró el expediente número COM/INV-025ASF/2020; quedando pendiente la aclaración del monto observado.

El documento informa que en total fueron 1 mil 464 millones 892 mil 100 pesos asignados al ejercicio 2019 a través del FORTAMUN-DF al estado de Yucatán, de los cuales 623 millones 322 mil 100 pesos, le correspondieron al municipio de Mérida, Yucatán, mismos que fueron revisados física y documentalmente al 100% durante la auditoría efectuada; determinando 1 millón 723 mil 900.25 pesos pendientes de aclaración.

Debilidades a propósito para desviar capital por parte de Renán Barrera Concha o no; en el tema de la Transferencia de Recursos, se encontró que el municipio abrió una cuenta bancaria para que le fueran transferidos los recursos, pero no la notificó dentro del plazo establecido. Por lo que la Unidad de Contraloría Municipal de Mérida, Yucatán, inició el procedimiento para determinar posibles responsabilidades administrativas de servidores públicos mediante el expediente número COM/INV-016ASF/2020.

La cuenta bancaria a la cual le fueron transferidos los 623.3 millones de pesos generaron intereses por 803 mil 200 pesos. Sin embargo, Renán Barrera no dispuso de una cuenta bancaria específica para la administración de los recursos del FORTAMUN-DF 2019, debido a que se depositaron en ellas otros ingresos por 136 mil 800 pesos. Razón para iniciar otro procedimiento para determinar responsabilidades mediante el expediente COM/INV-017ASF/2020.

Sin duda, a Renán Barrera Concha le gusta sacarles jugo a los presupuestos a través de intereses no reportados, como los generados a 33 millones 700 mil pesos que fueron transferidos del FORTAMUN-DF 2019 a otras cuentas bancarias y que posteriormente fueron devueltos a su cuenta origen en su totalidad, pero sin los intereses generados por la disposición de los recursos. Aunque el interés de 2 mil pesos fue pagado, deja huella del proceder del servidor público. Por esta acción también se emitió un procedimiento para determinar posibles responsabilidades con el expediente número COM/INV-018ASF/2020.

En el renglón de la “Integración de la Información Financiera”, se halló que el municipio de Mérida, Yucatán, realizó pagos por un monto total de 1 millón 065 mil 400 pesos mediante 194 cheques, cuando debió realizarlos mediante transferencia electrónica. Lo que derivó en un procedimiento más, para determinar posibles responsabilidades administrativas a través del expediente número COM/INV-019ASF/2020.

Además, el monto reportado del gasto del FORTAMUN-DF 2019 en la Cuenta Pública Municipal y a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) no coincidieron con la cifra del saldo en la cuenta bancaria, observando una diferencia de 14 millones 158 mil 200 pesos.

Prosiguiendo con las debilidades del municipio, está el renglón referente al “Destino de los Recursos”, al subrayar que al municipio de Mérida, le fueron entregados 623 millones 322 mil 100 pesos; habiendo generado durante su administración intereses por 462 mil 600 pesos, más otros ingresos por 50 mil 700 pesos al 31 de diciembre de 2019; mientras que de enero a marzo de 2020 generó intereses por 340 mil 500 pesos, y otros ingresos por 86 mil 100 pesos, por lo que el disponible al 31 de marzo de 2020 fue de 624 millones 262 mil pesos.

Sin embargo, de estos recursos el alcalde Renán Barrera, no comprometió los 340 mil 500 pesos correspondientes a los intereses generados en el primer trimestre del 2020, ni pagó al 31 de marzo de 2020 recursos comprometidos por 158 mil 400 pesos que no fueron reintegrados a la TESOFE. Y aunque posteriormente el municipio acreditó el reintegro de los recursos por 498 mil 875 pesos a la TESOFE; se le integraron los expedientes números COM/INV-021ASF/2020 y COM/INV-022ASF/2020, a fin de determinar posibles responsabilidades administrativas.

Otros puntos donde presentaron debilidades en su manejo, fueron el de la “Transparencia en el Ejercicio de los Recursos”; y por supuesto no podía faltar aquél donde se halló la inconsistencia por 1.7 millones de pesos que a la fecha el alcalde meridano no ha podido aclarar, el de la “Contratación de Adquisiciones, Arrendamientos, Servicios y Obra Pública”.

Y es que, en este punto, el de los Servicios y Obra Pública, es donde se agarran la mayoría de los políticos corruptos para hacer sus triquiñuelas ante la falta de control y vigilancia “a modo”, con descripciones no pormenorizadas de los trabajos, ni especificaciones de programas, suministros, cantidades; ¡Caray! Hasta la carencia de direcciones físicas de las supuestas obras.

Así, en la revisión de 93 facturas que aparentaron la compra de materiales eléctricos, agregados y materiales de construcción por un monto de 21 millones 283 mil 800 pesos, destinados para obras por administración directa; se constató que no contaron con la emisión de los acuerdos respectivos que establecerían la descripción pormenorizada de los trabajos que se debieran ejecutar. No se contó con residencia de obra, proyectos, planos, especificaciones, programas de ejecución, suministro de materiales e insumos ni, con el presupuesto correspondiente. Consecuentemente, no se pudo identificar el lugar físico de su uso ni las cantidades usadas, por la falta de las bitácoras, las actas de entrega recepción y demás documentación previa a la ejecución de los trabajos respectiva, ni los lugares donde se utilizaron los materiales.

Por ello, en el transcurso de la auditoría y con motivo de la intervención de la Auditoría Superior de la Federación, la alcaldía de Mérida proporcionó documentación que acreditó la verificación física en el uso correcto del gasto y la ubicación física de su utilización, con lo que se solventó lo observado. Aun así, se ganó la integración del expediente número COM/INV-023ASF/2020.

Lo que sí no pudo comprobar el mandatario municipal ante la Auditoría Superior de la Federación, fue la sangría provocada a la hacienda pública por 1.7 millones de pesos, luego que la ASF encontró que esa información era insuficiente para solventar el daño al erario público.

Y es que, con la revisión de los expedientes de 75 obras por adjudicación directa, y de la visita física realizada, se constató que, en 43 obras, las facturas pagadas del sascab cribado para la formación y construcción de la base hidráulica en las obras, no coinciden con la volumetría del presupuesto acordado correspondiente ni con la del acta de entrega recepción, por lo que son erogaciones adicionales no contempladas y por tanto pagadas en exceso por un monto de 343 mil 400 pesos.

De igual manera, en 22 obras, las facturas pagadas del concreto asfáltico caliente para formación y construcción de la carpeta asfáltica en las obras, no coinciden con la volumetría del presupuesto acordado correspondiente ni con la del acta de entrega recepción, por lo que son erogaciones adicionales no contempladas y por tanto pagadas en exceso por un monto de 131 mil 100 pesos; por lo que las erogaciones adicionales son por un monto total de 474 mil 500 pesos.

Cabe señalar que el sascab cribado se entregó después de que se suministrara el concreto asfáltico caliente, en algunos casos, lo que no es técnicamente factible en virtud que el concreto es el acabado final de las calles, en incumplimiento de la Ley de Obras Públicas y Servicios Conexos del Estado de Yucatán, artículo 24; y del Reglamento de la Ley de Obras Públicas y Servicios Conexos del Estado de Yucatán, artículos 11, párrafo primero, y 14.

Por ello, se inició el procedimiento para determinar posibles responsabilidades administrativas de servidores públicos mediante el expediente número COM/INV-024ASF/2020.

Al final de la auditoría, se encontró que en el ejercicio de los recursos, el Municipio de Mérida, Yucatán, incurrió en inobservancias de la normativa, principalmente de la Ley General de Contabilidad Gubernamental, la Ley de Disciplina Financiera de las Entidades Federativas y los Municipios, el Presupuesto de Egresos de la Federación para el ejercicio fiscal 2019, la Ley de Obras Públicas y Servicios Conexos del Estado de Yucatán y el Reglamento de la Ley de Obras Públicas y Servicios Conexos del Estado de Yucatán.

No cabe duda que, para muchos, sobre todo para los políticos deshonestos, es más fácil tomar lo ajeno que trabajar por lo propio. Por ellos aquella frase sobre la deshonestidad: “Negocios de millones, negocio de ladrones”. Y vaya si en los presupuestos públicos no se manejan millones de pesos del dinero del pueblo.