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OBRA MAL PLANEADA

Comerciantes ubicados en el corredor gastronómico se quejan por las obras Redacción / Sol Yucatán Comerciantes localizado sobre la calle 60 entre 61 y 59 del...

ENTRE SEMANA

NO SUELTAN EL HUESO

  • Debate electoral y esperanza ciudadana
  • Desafíos de la Reelección Municipal
  • Exgobernador insiste en parecer en la nómina

Alejandro A. Ruz/Sol de Yucatán

El reciente debate entre los candidatos presidenciales organizado por el Instituto Nacional Electoral dejó mucho que desear. Con pocas propuestas sustanciales y un enfoque más orientado a denigrar a los opositores que a presentar soluciones, el evento fue más bien un fiasco.

Sin embargo, ante la próxima contienda electoral en Mérida, los ciudadanos yucatecos esperamos un nivel de calidad acorde a nuestras expectativas, sin caer una vez más en la decepción de un espectáculo vacío de contenido real.

Un debate político de verdadero calibre y de altura es aquel en el cual se privilegia el intercambio de ideas de manera respetuosa, respaldadas por argumentos sólidos y evidencia concreta.

Es crucial que los candidatos a la alcaldía de Mérida sepan comportarse con cortesía y respeto, dejando de lado los ataques personales y las descalificaciones. La manipulación emocional y el recurso a falacias deben quedar fuera de la discusión política seria y constructiva.

El próximo 21 de abril, marcado como el «Día D» por el consejero presidente del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana de Yucatán, Moisés Bates Aguilar, se espera un debate que realmente aporte a la ciudadanía.

La Comisión de Debates del órgano electoral local está trabajando arduamente para organizar este evento, y aunque no sea obligatorio para los candidatos a alcaldías y legisladores, sí representa una oportunidad invaluable para que los aspirantes puedan exponer sus propuestas ante el electorado.

Es necesario que los candidatos comprendan la importancia de este tipo de debates en el proceso democrático. Es un espacio donde pueden mostrar su capacidad de liderazgo, su conocimiento de los problemas locales y sus propuestas para solucionarlos.

El Instituto Electoral y de Participación Ciudadana está haciendo un llamado a los candidatos, invitándolos a participar en este ejercicio democrático y a contribuir al fortalecimiento de nuestra democracia local, porque los yucatecos merecemos un debate de altura, donde prime el respeto, la cortesía y la seriedad en la discusión de ideas.

Un debate con esa calidad permitirá que los ciudadanos podamos tomar decisiones informadas sobre el futuro de nuestra ciudad.

“No sueltan el hueso”

La insistencia en perpetuarse en el poder por parte de los alcaldes de los municipios de Yucatán plantea una serie de interrogantes y preocupaciones fundamentales que merecen una reflexión profunda por parte de la sociedad y las autoridades pertinentes.

En un escenario donde la democracia y la alternancia en el gobierno local son pilares fundamentales para el desarrollo y la equidad, la concentración prolongada de poder en manos de unos pocos puede tener consecuencias negativas tanto en términos de representatividad como de rendición de cuentas.

El hecho de que más de la mitad de los 106 municipios de Yucatán se enfrenten a la posibilidad de que sus actuales alcaldes busquen repetir en el cargo en las próximas elecciones, debería ser motivo de preocupación para todos los ciudadanos interesados en el buen funcionamiento de la democracia local.

Esta situación plantea interrogantes legítimas sobre la salud del sistema político en la región y sobre la calidad de la representación que están recibiendo los ciudadanos en sus respectivas comunidades.

Es impresionante observar que, de los 53 alcaldes y alcaldesas que buscan la reelección, solo 13 son mujeres.

Si bien la presencia de mujeres en puestos de liderazgo político es algo que debe ser celebrado y fomentado, la concentración de poder en unas pocas manos, ya sean de hombres o mujeres, puede ser contraproducente para la diversidad de perspectivas y la inclusión en la toma de decisiones.

Además, el hecho de que siete de los candidatos que buscan repetir en el cargo, ya hayan sido presidentes municipales en el pasado, plantea más interrogantes sobre la renovación y la rotación del liderazgo en los municipios de Yucatán.

¿Qué tan sano es para la democracia local que un mismo individuo pueda ocupar el cargo de alcalde en múltiples ocasiones?

¿No se corre el riesgo de que se establezcan redes de poder y clientelismo que obstaculicen el surgimiento de nuevas voces y liderazgos en la comunidad?

Es particularmente preocupante el hecho de que los partidos que actualmente tienen más presidencias municipales en la región, el PAN y el PRI, sean precisamente los que tienen más candidatos en la búsqueda de la reelección en este proceso electoral.

Esto podría sugerir la existencia de una dinámica de dominio político por parte de unos pocos actores, lo que podría socavar la competencia política y limitar las opciones disponibles para los ciudadanos en las urnas.

La situación se torna aún más crítica, cuando se observa que algunos de los candidatos están buscando gobernar por tercera vez consecutiva.

Esta repetición en el ejercicio del poder puede llevar a una desconexión entre los gobernantes y los gobernados, así como a la consolidación de prácticas y estructuras de poder que podrían no estar en sintonía con las necesidades y aspiraciones de la ciudadanía.

En este contexto, es necesario que la sociedad civil, los medios de comunicación y las instituciones democráticas estén vigilantes y activos en la promoción de la transparencia, la rendición de cuentas y la participación ciudadana en el proceso electoral.

Esperemos se dé un debate informado y plural sobre el futuro de la democracia local en Yucatán, así como las instituciones electorales sean más eficientes en promover la participación de nuevos actores y liderazgos que puedan aportar frescura, innovación y compromiso con el bienestar común.

Insiste exgobernador

En la encrucijada de la política actual y hablando del chapulineo político, resulta que con argucias legaloides un exgobernador busca reinsertarse en la arena política, esta vez como aspirante a un escaño en el Senado de la República en primera fórmula, según acuerdo pactado por las dirigencias nacionales del PRI, PAN y PRD.

Figura de todos conocidos y a quien su sucesor, Mauricio Vila Dosal prometió juzgar, sin embargo, su regreso no está exento de controversia, ya que las sombras de las acusaciones de desvío de recursos y enriquecimiento ilícito lo persiguen.

Este escenario plantea un dilema ético y moral para los electores, quienes deben sopesar el legado político de este personaje frente a las graves imputaciones en su contra.

En un panorama político cada vez más polarizado y demandante de transparencia, ¿cómo deben los ciudadanos evaluar la idoneidad de un candidato con este tipo de antecedentes?»

En el año de 2017, la Auditoría Superior de la Federación demandó penalmente al Gobierno del Estado de Yucatán, encabezado por Rolando Zapata Bello por presunto desvío de recursos por más de 33 millones de pesos.

Y es que entre durante el gobierno de Rolando Zapata, el entonces gobernador de Yucatán gastó más de 24 millones de pesos de recursos federales, en 2014, en un proyecto de tratamiento para granjas porcícolas que benefició a particulares.

La denuncia tiene relación con la deficiente aplicación de recursos federales del Fondo de Aportaciones para el Fortalecimiento de las Entidades Federativas en 2014, en obras y adquisiciones no permitidas por el Fondo, por lo que se solicitó al gobierno la reintegración de ese dinero a la Tesorería de la Federación, aunque éste, al parecer, no cumplió.

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