*El «show» de Raúl Osorio politiza los insumos de la Central de Abastos.
Redacción/Sol Yucatán
Lo que debió ser un ejercicio transparente de asistencia pública o colaboración institucional se transformó, una vez más, en un espectáculo mediático para alimentar las plataformas digitales. Raúl Osorio Alonzo, conocido en la farándula televisiva como “El Rulo” y hoy titular de la Beneficencia Pública del Estado, volvió a colocarse en el centro de la polémica tras encabezar una repartición de frutas provenientes de la Central de Abastos de Mérida.
Lejos de tratarse de una gestión de recursos propios o de un programa social articulado dentro del presupuesto estatal, la entrega consistió en insumos gestionados o donados directamente por la Central de Abastos. Sin embargo, el funcionario no dudó en encuadrar el acto bajo la narrativa institucional de la llamada «Cuarta Transformación» en el estado.
De los foros de televisión a la función pública
Para diversos sectores de la sociedad civil e interlocutores locales, el comportamiento del funcionario refleja las viejas mañas del entretenimiento aplicadas a la política. Formado en las filas del espectáculo televisivo, Osorio ha enfocado gran parte de su gestión al frente de la Beneficencia Pública en la producción de videos, fotografías y contenidos orientados a las redes sociales.
El reclamo central gira en torno a la falta de rigor y la autopromoción:
Gestión con recursos ajenos.
Repartir productos conseguidos en la Central de Abastos y presentarlos como un logro de la administración pública es calificado por críticos como «saludar con sombrero ajeno».
Cero valores agregados para el desarrollo estatal. La entrega esporádica de alimento no resuelve las carencias estructurales de salud, infraestructura o apoyo a sectores vulnerables que corresponden a la dependencia que encabeza.
El «showman» por encima del servidor público.
La crítica señala que la retórica populista de la 4T local prioriza el impacto mediático y la simpatía en cámara sobre los resultados técnicos y la fiscalización de apoyos permanentes.
La 4T en Yucatán: propagandismo sin fondo
El evento pone en relieve las inconsistencias del discurso oficial de la Cuarta Transformación en la entidad, donde la austeridad y el bienestar social suelen quedar relegados frente a la tentación de la foto instantánea. Mientras las familias yucatecas demandan soluciones de fondo a las carencias en salud pública y apoyo social, la Beneficencia Pública opta por dinámicas de asistencialismo efectista.
¿En qué abona a Yucatán que un funcionario transforme la entrega de huacales de fruta en un acto de autopromoción personal?
La ciudadanía empieza a cuestionar si el verdadero propósito de estas dependencias es el beneficio social o la creación de plataforma política a costa de las necesidades de la gente.
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